100 puntos frente a 190 goles. 2011/12 ha tenido tres triunfadores: Atlético de Madrid en Europa League, Real Madrid en la Liga y FC Barcelona en la Copa. Contabilizando todos los resultados en conjunto, el FC Barcelona ha sido el más fuerte de la temporada.

Resumen

Hasta qué punto la estadística puede servir de referente para valorar toda una temporada. El fútbol es un deporte muy sencillo y directo en este sentido: los mejores son los que ganan las competiciones. Lo demás ya es darle demasiadas vueltas al asunto. O no.           Según qué criterio, la temporada ha tenido tres triunfadores:
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Hasta qué punto la estadística puede servir de referente para valorar toda una temporada. El fútbol es un deporte muy sencillo y directo en este sentido: los mejores son los que ganan las competiciones. Lo demás ya es darle demasiadas vueltas al asunto. O no.

          Según qué criterio, la temporada ha tenido tres triunfadores: el Real Madrid batió los records en el Campeonato de Liga, el Atlético de Madrid hizo una Europa League impresionante y el FC Barcelona no se fue de vacío gracias al Campeonato de España/Copa del Rey. Hay otros títulos “menores” de difícil clasificación como la Supercopa de España, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubs. Le den el reconocimiento que quieran darle, no se celebran igual, aunque sean títulos oficiales. En los tres venció el FC Barcelona. Los otros equipos se acomodan a valorar el año según los objetivos marcados: Valencia CF y Málaga CF bien y excelente, respectivamente, porque han entrado en la Champions. Para el Levante UD ha sido extraordinaria, un hito, con su merecida clasificación para Europa. La irregularidad ha sido soportable para CA Osasuna, RCD Mallorca, Getafe CF, Real Sociedad, Real Betis y RCD Espanyol porque no han corrido serio peligro de descenso. Si hubiesen logrado puestos europeos habrían mejorado mucho su calificación. Por el contrario, grande ha sido la alegría para Real Zaragoza, Rayo Vallecano y Granada CF pues cerraron su objetivo en el último partido/suspiro de la Liga. Año malo para el Sevilla FC por acabar tan lejos de su meta inicial y peor para Sporting de Gijón y Racing de Santander por cumplirse sus temores. Pésimo resultado final para el Villarreal CF. Y el más difícil de valorar, sin duda, el Athletic: acabó llorando amargamente dos veces, aunque globalmente hizo un gran año.

Podemos deducir, según los comentarios anteriores, que el rendimiento en el Campeonato de Liga es tan autosuficiente que premia y castiga a los equipos. Al fin y al cabo condiciona la programación de la temporada próxima. En él se deciden las plazas de las competiciones europeas y en él se decide quiénes jugarán en Segunda División. Solo hay un pequeño margen para las demás competiciones, como esa tercera plaza en la Europa League dependiendo de la Copa o la victoria en alguna competición continental. En efecto, es la Liga la que cubre absolutamente todo el calendario deportivo. Por lógica, será la Liga donde se referencie la evaluación del año. Esta idea coincide con los recientes comentarios de Mourinho, que destaca que el triunfo en una competición de 38 partidos tiene mayor mérito que en una competición de eliminatorias donde no siempre gana el mejor.

¿Y si en vez de computar los 38 partidos de manera aislada, analizamos todos los partidos de la temporada, tomándola como un todo?      A eso nos referimos, a esa valoración global que sirve para explicar con criterios más amplios y minuciosos el rendimiento de los equipos. Se trata de poder justificar si una planificación ha sido efectiva, si un club realmente ha dado la medida esperada. Supeditar el éxito del año según títulos logrados es una referencia superficial y alejada de la realidad. Si los clubs dependiesen de los títulos alcanzados, al cabo de los pocos años, la mayoría deberían desaparecer, pues el triunfo en una competición está restringido a muy pocas sociedades. La Liga en realidad no se juega de manera aislada. Las competiciones se solapan unas con otras en el calendario, de tal manera que directa o indirectamente acaban influyéndose mutuamente. Por ejemplo, la destitución de Gregorio Manzano se produjo por la temprana eliminación del Atlético de Madrid en la Copa, junto con el rendimiento del equipo en la Liga, especialmente en los partidos en campo contrario. De igual forma, los mejores partidos del Athletic de Bilbao en Europa no tuvieron continuación en la Liga por las limitaciones del equipo bilbaíno, perjudicándole en la clasificación.

Se mire como se mire, está claro que la temporada 2011/12 ha sido un mano a mano entre FC Barcelona y Real Madrid. La cuestión es definir si el Real Madrid ha sido mejor que el FC Barcelona o los azulgrana han podido confirmar su superioridad de años anteriores. ¿Cuál de los dos ha hecho una temporada más completa: el Real Madrid de los 100 puntos en Liga o el FC Barcelona de los 190 goles a lo largo del curso? Para conseguir sus objetivos ambos equipos han desplazado todos sus efectivos por los distintos campos y competiciones donde han tenido que enfrentarse, conscientes de que el éxito final pasaba por derrotar a su directo rival. Hagamos un repaso:

 La Supercopa de España abrió el fuego de una temporada muy larga.

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         De igual manera que significó el primer triunfo del FC Barcelona, también fue el primer revés para el Real Madrid, ya que los blancos se presentaron crecidos y dispuestos a superar a sus rivales. La eliminatoria demostró que el Real Madrid debía mejorar todavía, si bien, también dejó constancia de que esta vez el FC Barcelona había pasado apuros para ganar.

 El FC Barcelona también ganó la Supercopa de Europa con total autoridad.

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         Son dos títulos disputados al hilo de los éxitos de la temporada anterior. No cabe duda de que el conjunto de Guardiola fue el gran triunfador de agosto, siguiendo la estela de éxitos con que había cerrado el curso anterior.

          El Campeonato de Liga vivió distintas fases. Tras un comienzo irregular de ambos favoritos, el Real Madrid enderezó con mayor firmeza su rumbo. Hecho que le permitió adelantarse en la clasificación.

          Así hasta llegar a diciembre. Las competiciones europeas habían cerrado su fase de grupos a comienzos de mes con datos significativos:

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         Tanto Real Madrid como FC Barcelona confirmaban que su superioridad no se limitaba al fútbol español. Sus números son impresionantes. Por el contrario, el Valencia CF se consolaba con seguir en liza a través de la Europa League, competición en la que Atlético de Madrid y Athletic Club estaban obteniendo buenos resultados. El Villarreal CF cerraba su participación internacional con las peores cifras de su historia.

          El calendario liguero volvía a citar a los dos favoritos en la jornada 15ª (oficialmente la 16ª). Se presentó el Real Madrid con ventaja de 3 puntos y con un partido menos. Esta desventaja forzaba al FC Barcelona, pues una derrota podría despegar a sus rivales hasta nueve puntos. Mucha diferencia, si tenemos en cuenta que en el año pasado, pese a establecer los mejores registros ligueros tan solo se distanció de cuatro puntos. Pero el FC Barcelona ganó con notable superioridad en el Santiago Bernabeu. Un resultado que transmitió euforia y optimismo a los azulgrana y resignación y pesimismo a los madridistas. Fue un golpe moral, más que otra cosa, porque la clasificación reflejaba un empate a puntos tras el primer clásico liguero, habiendo jugado el FC Barcelona un partido más.

          Con ese golpe de autoridad y el liderato en la Liga el FC Barcelona marchó a Tokyo a disputar su tercera competición entre campeones del año pasado. Y volvió por tercera vez campeón…

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         … y volvió desplazado al segundo lugar en la Liga, porque el Real Madrid recuperó el liderato gracias a su reacción en Sevilla.

                 Entre diciembre y febrero se disputaron las eliminatorias del Campeonato de España/Copa del Rey. En una serie ininterrumpida de dos partidos cada siete días, se programaron las ocho fechas de Copa con siete jornadas ligueras intercaladas. A falta de la final así fue el rendimiento estadístico de los veinte equipos de Primera División:

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         Resalta la excelente campaña copera del Athletic que le lleva, favorecido por los emparejamientos a una cómoda semifinal ante el CD Mirandés. Por el contrario el FC Barcelona tiene que resolver en cuartos de final una tensa eliminatoria con el Real Madrid y en semifinales debe derrotar al Valencia CF.

         Curiosamente, si comparamos esta tabla de la Copa con el rendimiento de los equipos durante las siete jornadas de Liga que alternaron podemos establecer algunas referencias interesantes:

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         Se puede apreciar que el Real Madrid no solo se repuso de la derrota en casa ante el FC Barcelona, sino que fue capaz de remontarle cuatro puntos al aprovechar los dos empates de los barcelonistas. Está claro que Mourinho mentalizó a sus jugadores para que superasen el contratiempo copero y concentrasen el máximo de su rendimiento en la Liga. Al fin y al cabo, en ese margen de tiempo, se habían visto derrotados dos veces en su propia casa en sendos clásicos, siendo conscientes de que no eran capaces de superarles en los enfrentamientos directos.

         Y si el FC Barcelona se sentía superior al Real Madrid cada vez que jugaban entre sí, también se produjeron los primeros síntomas de que el equipo no estaba pudiendo mantener el pulso en todos los terrenos. Es más, se podía decir que la victoria azulgrana en Liga en el Bernabeu compensaba una balanza que se inclinaba paso a paso a favor de los madridistas.

          Así se abordó el tramo definitivo de la temporada, con ventaja de siete puntos para el Real Madrid, y con un triunfo del FC Barcelona en cuanto a competiciones, tras haber eliminado a sus rivales en la Copa. Casi sin descanso, el calendario volvió a intensificarse con el retorno de las competiciones continentales. Y en este tramo de la temporada posiblemente el pulso entre ambos acabó definiendo su suerte.

 En la jornada 22 el Real Madrid puso 10 puntos de por medio, ventaja que conservó durante todo un mes. Pero la lucha entre ambos equipos seguía girando en torno a dos frentes abiertos. Y llegó el momento en que el Real Madrid perdió distancia frente a un FC Barcelona que se iba reencontrando consigo mismo. Piqué llegó a retar a sus rivales con una buena frase: “La Liga se le va hacer muy larga al Real Madrid”. No calculó que también lo sería para el FC Barcelona.

 Y así fue, porque el calendario volvió a ser caprichoso. Favoritos para verse en la final de Champions League, entre ida y vuelta de las semifinales se jugó el segundo clásico liguero. Los dos llegaron más desgastados de lo que señalaban sus resultados. Los diez puntos de febrero se habían reducido a cuatro. Sin embargo, esta vez el Real Madrid supo jugarle al FC Barcelona. Supo hacer un partido práctico y supo ganar. Fue un partido al límite de las fuerzas tanto físicas como psicológicas. Y así, definida prácticamente la Liga, los dos se citaron en la final de la Champions League. Olvidaron que sus rivales europeos sí contaban, sí tenían recursos para hacerles frente, sí eran dos grandes equipos. Olvidaron que llevaban toda la temporada rindiendo muy intensamente. Olvidaron que en el fútbol, hasta que no se juega el partido no se sabe el resultado. Y FC Bayern y Chelsea FC, cada uno con sus propias armas, privaron del éxito europeo a los dos clubs más poderosos de la temporada. No cabe duda de que si ese FC Barcelona-Real Madrid no llega a coincidir con las semifinales, los dos hubiesen podido rendir mejor, porque en ambos equipos se notó un agotamiento psicológico.

 Para finalizar el análisis que hasta ahora se ha centrado en los dos equipos más fuertes del fútbol español, podemos decir que el Real Madrid supo rentabilizar mejor el rendimiento de su plantilla, concentrando sus mejores, extraordinarios, resultados en el Campeonato de Liga, mientras que el FC Barcelona acabó pagando el desgaste de llevar tantas competiciones abiertas. Es posible que la alegría madridista con su triunfo liguero esté acrecentada por el hecho de recuperar un título después de tres años y superar al mejor FC Barcelona de la historia. Es posible que ese éxito minimice la decepción de no haber pasado de las semifinales en la Champios League y también es posible que la victoria en el Camp Nou que sentenciaba la Liga permitiese cicatrizar la herida copera. Es posible que todo esto influya en la valoración final de la temporada madridista… y como todas estas consideraciones son valores subjetivos, también es importante tomar como referente las frías estadísticas. Y los números confirman que el Real Madrid ha superado en nueve puntos al FC Barcelona en la Liga y esa ventaja le ha dado un título. Y los números también dicen que el FC Barcelona, de seis partidos disputados contra el Real Madrid, ha ganado tres. Y estos mismos números también señalan que ha superado a los madridistas en dos eliminatorias directas. La primera fue en agosto con la Supercopa y la segunda en febrero, que le abrió el camino hacia la final de Copa. Todo esto sin dejar de lado que el FC Barcelona ganó la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubs. De ahí que podamos decir sin caer en el juego de valoraciones subjetivas que el FC Barcelona ha sido el equipo más fuerte de toda la temporada.

 Y ¿qué equipo ha sido el tercero del año según las estadísticas? La respuesta puede resolverse entre el Valencia CF, tercer clasificado en la Liga, el Atlético de Madrid, quinto y campeón de la Europa League, y el Athletic Club, finalista de Copa y de Europa League.

 Los tres equipos han tenido una temporada muy larga, con muchos partidos. Y los tres equipos han atravesado fases muy irregulares.

 El Valencia CF ha mantenido un rendimiento bastante equilibrado en las cuatro competiciones que disputó. Superada la frustración de caer en la primera fase de Champions, en cambio, llegó hasta las semifinales de la Europa League, al igual que en la Copa, cayendo en ambas ocasiones ante el futuro campeón. Por lo tanto, pese a que los aficionados valencianistas consideran que su equipo podía haber llegado más lejos, deben aceptar que ha sido una buena temporada. Tal como está la Liga española, tercero es el mejor puesto. Caer en semifinales ante el FC Barcelona es simplemente confirmar las previsiones. Quizá donde se le ha podido exigir más, al margen de la eliminación en Champions, ha sido en la semifinal de Europa League… pero no olvidemos a ese cruce los dos equipos llegaron en muy diferentes condiciones, presentándose el Valencia CF no en su mejor momento.

 Para el Athletic Club la temporada ha sido excelente, teniendo en cuenta los objetivos marcados en un principio. El conjunto ha hecho vibrar San Mamés y ha recuperado ilusiones ya casi olvidadas. Su gran problema ha sido su propia irregularidad que le ha llevado a la zona media de la clasificación liguera. El Athletic Club es un equipo de eliminatorias y así ha disfrutado a lo largo de la temporada. Su inexperiencia le llevó a entregar las dos finales a sus rivales un tanto inocentemente.

El Atlético de Madrid no se puede comparar a ningún otro club. Empezó la temporada con un proyecto sin forma. Agüero marchó a Inglaterra. Recordemos que la primera eliminatoria previa de la Europa League fue resulta con goles de Reyes y figuró de delantero centro Forlán. La afición pronto perdió la confianza en Gregorio Manzano pues consideraba que con Diego y Falcao el equipo debía encontrar su propia personalidad. Y así fue cuando llegó Simeone, aunque no del todo. Porque el Atlético siguió dando tumbos en la Liga. Aspirante a una plaza para la Champions League, el Atlético cosechó resultados adversos cuando más necesitaba ganar, como fueron la derrota en Zaragoza o el empate en casa con la Real Sociedad. Pero en Europa hubo otro Atlético. De los 19 partidos que disputó, ganó 17, empató uno y perdió otro. No es casualidad. El estilo rojiblanco, ahora con una intención más creativa, mostró serios problemas en el campeonato español por la dinámica de juego de la mayoría de los equipos. Los rivales europeos le dieron ese espacio suficiente para poder desarrollar la mejor imagen de fútbol y ahí sí se pudo ver la calidad que tiene este equipo. Y si hay que dar un nombre, indudablemente, este es Falcao, jugador que ofrece todas las virtudes de un magnífico delantero centro. Y gracias a ese rendimiento en Europa, el Atlético de Madrid ha podido compensar su fracaso en la Copa del Rey y el desencanto de la quinta plaza en la Liga.

 El resto de quipos, se limitan a valorar el año prácticamente por su rendimiento en la Liga. Por eso, el Málaga CF y el Levante UD pueden destacarse como los grandes triunfadores. Más mérito tienen los levantinistas por presupuesto y plantilla. Y el Villarreal CF destaca con mucho por su estruendoso fracaso. Algo importante no ha funcionado en El Madrigal.

 Esta es la clasificación global de la temporada:

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