Los orígenes del fútbol en El Salvador (1897-1921)

Resumen

Introducción La influencia del liberalismo se hizo sentir principalmente durante el mandato del Dr. Rafael Zaldívar (1876-1884). A nivel general su gestión política giro en torno al mantenimiento de un tratamiento privilegiado para con el sector cafetalero, principalmente en cuanto al cambio en el régimen de propiedad de la tierra. Entre 1881 y 1882 decreto
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Introducción

La influencia del liberalismo se hizo sentir principalmente durante el mandato del Dr. Rafael Zaldívar (1876-1884). A nivel general su gestión política giro en torno al mantenimiento de un tratamiento privilegiado para con el sector cafetalero, principalmente en cuanto al cambio en el régimen de propiedad de la tierra. Entre 1881 y 1882 decreto la confiscación de las tierras comunales ejidales y estableció la ley de Jornalero y Creación de Jueces Agrarios, provocando en el occidente del país la reacción de las comunidades indígenas por medio de una serie de levantamientos entre 1885 y 1889. Además, legitimó las reformas económicas y de secularización del matrimonio y la educación. También inició la era del ferrocarril con la apertura de la línea Acajutla-Sonsonate.1

Su intento de perpetuarse en el poder fue interrumpido por la voluntad hegemónica de Guatemala. Es así como llega al poder Francisco Menéndez (1885-1890) quien era caficultor. Suprimió el impuesto de exportación al café, promovió la creación del Banco Particular de El Salvador y la concesión a la compañía británica Salvador Railways Co., para la construcción de los ramales que unían las zonas cafetaleras al ferrocarril de Acajutla en 1885. Durante este gobierno se emitió la Constitución de 1886, la cual establecía definitivamente la secularización del Estado, la responsabilidad de la autoridad civil de asumir el registro civil y la desamortización de los bienes eclesiásticos. También definió la separación de poderes.

Esta Carta Magna fue el instrumento legal que posibilitó la autolegitimación de los sucesivos gobiernos oligárquicos cafetaleros. Sancionó el derecho de propiedad privada sobre la tierra. Todas estas medidas permitieron el inicio en el país de la modalidad de golpes de Estado como mecanismo de ajustes institucionales, “respetando” en esta forma la constitucionalidad. Luego de un pequeño período de provisionalidad de facto, el militar golpista se autolegitimaba en elecciones sin competencia.2

En 1890 Menéndez fue derrocado por general Carlos Ezeta (1890-1894) quien consolidó militarmente la soberanía salvadoreña y fomentó el profesionalismo del ejército a través del Código Militar y la modernización del armamento. En las postrimerías del siglo XIX la elite cafetalera salvadoreña fundamentó su tipo de democracia. El golpista Tomás Regalado (1898-1903) se constituyó en el encargado de viabilizar por la fuerza la transición hacia un mecanismo de selecciones y rotaciones pacíficas.3

A partir de 1903 cada presidente de la República fue electo para un período de cuatro años luego de ser escogido por su predecesor, lo que respetaba el principio de “no reelección”. Los candidatos civiles dominaron la arena política entre 1903 y 1931. Sin embargo, el principal apoyo del gobierno venía del ejército. A raíz del asesinato de Manuel Enrique Araujo asume el monopolio del Estado la dinastía Meléndez-Quiñónez la cual estaba formada por dos familias muy importantes en la producción y exportación del café. Este grupo familiar, por medio de parientes, socios y amigos, extendió sus operaciones en el comercio y la agricultura, aliado a la expansión de las inversiones norteamericanas en la construcción de ferrocarriles y el mejoramiento de los puertos. Paralelamente, la administración pública mostró altos niveles de corrupción. La política de concentración de la riqueza llevó a la contestación política, por lo que entraron en escena los sectores medios urbanos demandando una mayor cuota de participación política.4

Desde el mandato de Carlos Meléndez (1913-1914) y (1915-1918) la política hacia las clases dominadas había sido cooptar a los dirigentes gremiales y a los intelectuales. Fue este último sector que se dio a la tarea de resaltar que el progreso no podía ser ajeno a la consolidación de la educación y del juego político. Sin embargo, la imposición fraudulenta de Jorge Meléndez (1919-1923) y el uso de la fuerza para reprimir las manifestaciones de descontento por medio de la denominada Liga Roja, que reunía en gran parte a grupos de campesinos a los que se les había ofrecido tierras y mejores salarios, hizo que los Meléndez-Quiñónez se fueran alejando del gobierno.5

Acerca de la llegada del deporte a El Salvador se tiene que esta actividad se ubica dentro de un contexto general de diversiones, cuya práctica social excluyente hizo que se creara una división marcada con respecto a los sectores que las ejecutaban. Sin embargo, tales entretenciones no se realizaron en un vacío cultural, por lo que no fueron las únicas, ya que pese a la llegada de diversiones modernas, también existían las procesiones religiosas y prácticas lúdicas coloniales como las peleas de gallos, las corridas de toros y el billar. Asimismo, debe resaltarse el interés de los gobernantes liberales de trastocar las pautas de diversión heredadas de la colonia y encauzar la forma de entretención del salvadoreño hacia la práctica del deporte. Una de las diversiones afectadas en este sentido lo constituyó el juego de chibolas o de canicas.6 La prohibición de la ejecución de esta actividad y a otras como los juegos de dados, se debe a las apuestas que se hacían en ellas donde los campesinos dejaban buena parte de su salario – sino todo – lo que les ocasionaba pobreza y el tener pocas posibilidades de consumo.

El origen del deporte moderno en El Salvador fue de acceso exclusivo de la elite de la capital – ubicada en la región central del país – y de Santa Ana, la principal urbe del occidente cafetalero. La dominación de la zona cafetalera en el deporte se explica porque en esta área estaban el capital, las mejores vías de comunicación y cierta infraestructura que posibilitó la ejecución de esta actividad. La elite cafetalera practicó las diferentes disciplinas deportivas que surgieron en el país junto a algunos integrantes de las principales colonias foráneas, tales como la francesa, la inglesa, la española y la estadounidense. Es de destacar que en sus inicios en el país el deporte moderno estuvo dominado por disciplinas individuales, hecho que hizo que los sectores que comenzaron a ejercitarse en ellos, consideraran su práctica como un acto social, por lo que la adecuada preparación y entrenamiento estuvieron en una gran medida ausentes. Antes de la aparición del fútbol los deportes que se practicaban en el país eran el ciclismo y las carreras de caballos. Es con el nacimiento de los deportes colectivos – como el balompié que los sectores trabajadores urbanos entraron a la arena deportiva.7 Una vez hecha esta contextualización se procederá a estudiar el origen del fútbol en El Salvador desde sus inicios en 1897 hasta la conformación de la primera selección de esta disciplina en 1921.

El nacimiento del fútbol en El Salvador 1897-1921

Sobre los inicios del balompié en El Salvador se sabe que, a principios de octubre de 1897 varios futbolistas se reunían a practicarlo en el Campo de Marte de San Salvador.8 Posteriormente, para el viernes 28 de julio de 1899 se sabe que regresarían de Santa Ana os miembros del Sport Club de San Salvador que, fueron a esa ciudad a tomar parte del partido de fútbol arreglado allí.9 Según se ha constatado en la capital el balompié era practicado con entusiasmo en el Campo de Marte, lugar que para los días en que había partido era frecuentado por gran número de paseantes.10 Esto hizo que el fútbol se convirtiera a principios de agosto en el deporte favorito de la elite capitalina.11

Campo de Marte de San Salvador en los años veinte

Campo de Marte de San Salvador en los años veinte

Para el domingo 8 de octubre de 1899 el Sport Club de Santa Ana jugó contra su similar de la capital en el Campo de Marte a las 4 de la tarde. Fungió como árbitro don Ricardo Moreira hijo. El triunfo fue obtenido por los visitantes por un marcador de dos goles contra cero. Por Santa Ana participaron: Ángel Álvarez, E. Lewousk, Tomás Trujillo, Rafael Meza hijo, Pedro Geofroy, Manuel Trujillo hijo, Carlos Álvarez A., Rafael I. Sifontes, H. Butter, O. Molina y A. Dowine. El equipo capitalino estuvo compuesto por: F. J. Yúdice, Frederic Sawyer, Otelio Ungo, Manuel Fiallos, Ricardo Sagrera, Salvador Rivas V., Rafael A. Aguilar, Miguel Yúdice hijo, Rodolfo Barón, H. Drews hijo y E. Godfried.12

El auge de la fundación de asociaciones balompédicas en la capital se manifestó con la aparición del Small Foot Ball Club,13 el Wilson Club Salvadoreño,14 el Foot Ball Haculhuatecan Club y el Palecah Pelota Foot’ Match.15 Entre los buenos jugadores del Wilson Club Salvadoreño destacó su portero de apellido Castillo, quien aprendió el juego en Estados Unidos. Sin embargo, la práctica del fútbol decayó volviendo a aparecer esporádicamente hasta mediados de septiembre de 1900 con la inauguración del Jolly Boys Foot Ball Club,16 y, a finales de 1904 con la fundación del Club Hércules.17

El año de 1906 evidenció la participación de infantes en el fútbol. A mediados de mayo de ese año los alumnos del Liceo Santaneco se preparaban a celebrar el 15 de septiembre con un partido en la ciudad de Santa Ana. Para eso invitaron a los alumnos del Instituto Nacional Central de San Salvador. Esta idea se debía a la iniciativa del maestro costarricense Carlos Gagini que laboraba en esta institución educativa del occidente salvadoreño.18 Por otra parte, para inicios de octubre se destacaba en la capital un club balompédico infantil. Ninguno de sus miembros contaba con más de diez años y pertenecían a las principales familias salvadoreñas.19

Carlos Gagini (1865-1925)

Carlos Gagini (1865-1925)

Sobre la práctica del balompié a principios del siglo XX existe la información brindada por Enrique Humberto Flores “El zorro Flores”, miembro fundador del club capitalino Cemita en 1908. Según él esta disciplina se jugaba con zapatos de “botón” y con corbata.20 Asimismo, para esta época Mariano Bordas integrante del club Esparta refiere que: “Antes el fútbol era una especie de “pleito”, en cuyo desarrollo se empleaba toda clase de mañas”.21 Para el domingo 26 de septiembre de 1909 se llevó a cabo en San Salvador un partido entre el Small Club y el Club de fútbol del Liceo Salvadoreño. La mayor parte de los jugadores de ambas corporaciones deportivas eran niños entre 10 a 14 años, lo que demuestra una mayor práctica del fútbol entre los infantes capitalinos.22

El 2 de diciembre de 1910 se realizó un partido en la localidad de Izalco entre el club de ese lugar y el de Sonsonate. Ambas asociaciones jugaron en el costado sur de la iglesia de la Asunción. Una vez finalizado el encuentro todos los jugadores se dirigieron a una recepción preparada por la capitana honoraria del club izalqueño, señorita Luisa Godines y sus ayudantes Elvira Vega, Ángela Pacheco y Manuela Artiga.23 Para el domingo 6 de abril de 1913 en la explanada del Campo de Marte de Santa Ana ocurriría un desafío de fútbol. Se enfrentarían el equipo Azul y Blanco y el Rojo y Blanco. En la noticia que registra este evento por primera vez aparecen los dos capitanes de cada equipo, los dos árbitros, los cuatros guardalíneas y los dos médicos que asistirían a los jugadores.24 Unos pocos meses después en el hipódromo de Nueva San Salvador algunos jóvenes de esa localidad se dedicaban a la práctica del balompié.25

A mediados de enero de 1914 Mardoqueo Corcio Ruano daba clases de fútbol a varios niños capitalinos, para lo cual practicaba ensayos por las tardes en el Campo de Marte.26 Meses después se sabe de la organización en San Salvador de un centro social obrero dedicado exclusivamente al balompié. Sus directivos eran: Presidente, Adrián Silva; Vicepresidente, Martín Santa María; Vocales, Eliseo Jule, Alfonso Azúcar, Juan Rosa Luna, Benjamín Castillo y Manuel Ramírez; Tesorero, Arcadio M. Rivera, y, Secretario, Juan Santos Herrera.27 Durante los primeros días de octubre del año antes citado se establecía en la capital el club de fútbol Patria.28 Para el 24 de diciembre los jóvenes integrantes de estas corporaciones deportivas, concertaron un partido en Santa Tecla, lo cual motivó la elección de reinas de belleza para que condecoraran a la asociación victoriosa.29

Un factor que ayudó a la extensión y popularización del balompié lo constituyó la inclusión de mujeres en las juntas directivas de las corporaciones futbolísticas. Esto se ilustra con el caso del Club Juventud Sportiva de Chinameca, corporación deportiva que incluyó entre sus directivos de 1916 a las señoras Emerenciana Granados, Lucila E. Gómez y Bersabé Granados.30 También se sabe que como obsequio a los vencedores del partido que se efectuó el 3 de agosto del año en mención en San Salvador, la primera dama de ese entonces Sara de Meléndez ordenó que se hicieran unas medallas de plata.31 La inserción del fútbol en las fiestas de El Salvador del Mundo de la capital – principales festividades del país – hizo que el fútbol fuera llevado a todas las partes de El Salvador por las personas que retornaban a sus lugares de origen luego de pasar su estadía en la capital para esta época del año.

En la noche del 29 de agosto de 1918, en el local del Consejo Supremo de la Federación Obrera Salvadoreña, se fundó el Club Maratón. Uno de sus primeros acuerdos lo constituyó el practicar el fútbol junto con otros deportes como el baloncesto, beisbol y tenis.32 Además, en este año se estableció el Club Mercurio, organización balompédica integrada por empleados de comercio capitalinos.33 La participación de los militares en la práctica del fútbol fue un hecho que no pasó inadvertido durante los años de análisis. A principios de agosto de 1919 se fundó en San Salvador un club balompédico integrado únicamente por militares.34 Pese a esto la práctica del fútbol fue un fenómeno dominado por civiles.

Sobre el resultado de la Selección de Fútbol de El Salvador en los Juegos Centroamericanos efectuados en Guatemala en 1921 para conmemorar el centenario de la Independencia de Centroamérica, se sabe que perdió ante su similar de Costa Rica por un marcador de siete goles contra cero, por lo que al existir la eliminación directa por partido perdido no pudo seguir disputando el campeonato balompédico regional.35 Por otra parte, al final de los años de estudio se comienza a manifestar la inserción del fútbol en las celebraciones populares. Más específicamente en 1921, en la ciudad de San Miguel, donde se incluía un partido dentro del programa de festejos de la coronación de la Virgen de la Paz.36 También en 1921 se realizó la disputa final de un campeonato entre varias asociaciones balompédicas capitalinas. La copa de campeonato que, durante tres años fue disputada quedó en manos del Club Maratón.37

Primera Selección de Fútbol de El Salvador. Sentado al centro, el delantero Santiago Barrachina. Atrás suyo el portero Carlos Escobar Leyva y a la derecha Emilio Detruit. Asimismo participaron en ella José P. Huezo, Benjamín Sandoval, Emilio Dawson, Víctor Recinos, Guillermo Alcaine, José E. Alcaine, Guillermo Sandoval y Enrique Lindo. Foto tomada de: http://www.elbaloncuscatleco.com/historia1.html

Primera Selección de Fútbol de El Salvador. Sentado al centro, el delantero Santiago Barrachina. Atrás suyo el portero Carlos Escobar Leyva y a la derecha Emilio Detruit. Asimismo participaron en ella José P. Huezo, Benjamín Sandoval, Emilio Dawson, Víctor Recinos, Guillermo Alcaine, José E. Alcaine, Guillermo Sandoval y Enrique Lindo. Foto tomada de: http://www.elbaloncuscatleco.com/historia1.html

Conclusión

El fútbol en El Salvador nace como una actividad cultural que formaba parte de la sociabilidad de la elite económica, principalmente de las ciudades de San Salvador y Santa Ana. La promoción de su práctica en sus primeros años se debe a su apropiación por parte de los infantes, de los trabajadores y del apoyo que algunas mujeres hicieron al sostenimiento de los clubes de balompié como uno de los principales centros de sociabilidad comunal, así como en su práctica y en la inclusión en festividades comunales. La inserción del fútbol en las fiestas agostinas de San Salvador – principales festividades del país – hizo que este fuera llevado a todas las partes de El Salvador por las personas que retornaban a sus lugares de origen luego de pasar su estadía en la capital para esta época del año.


1 Acuña Ortega, Víctor Hugo, editor. Historia General de Centroamérica. San José: FLACSO, 1994. Tomo IV. Las republicas agroexportadoras. p.187.

2 ibid. p.189.

3 ibid. p.190.

4 ibid. p.218.

5 ibid. pp.228-229.

6 Diario del Salvador. Lunes 7 de mayo de 1917. Año XXX. No.6679. p.1.

7 Urbina Gaitán, Chester. “Origen del deporte moderno en El Salvador (1895-1921)”. En: http://www.efdeportes.com/ Revista Digital – Buenos Aires – Año 11 – N° 97 – Junio de 2006 En: http://www.efdeportes.com/efd97/salvador.htm

8 Diario del Salvador. Miércoles 6 de octubre de 1897. Año III. No.648. p.3.

9 ibid. Jueves 27 de julio de 1899. Año VII. No.1142 .p.3.

10 ibid. Viernes 28 de julio de 1899. Año VII. No.1143. p.3.

11 ibid. Miércoles 2 de agosto de 1899. Año VII. No.1147. p.3.

12 ibid. Martes 10 de octubre de 1899. Año VII. No.1202. p.2.

13 ibid. 10 de noviembre de 1899. Año VII. No.1228. p.3.

14ibid. Viernes 17 de noviembre de 1899. Año VII. No.1233. p.2.

15 ibid. Martes 5 de diciembre de 1899. Año VII. No.1248. p.2.

16 ibid. Jueves 13 de septiembre de 1900. Año IX. No.1472. p.3.

17 El Club Hércules fue fundado el 25 de septiembre de 1904. Información contenida en: ibid. Sábado 1 de octubre de 1904. Año XV. No.262. p.1.

18 ibid. Sábado 19 de mayo de 1906. Año XVII. No.3122. p.1.

19 ibid. Jueves 4 de octubre de 1906. Año XVII. No.3232. p.4.

20 El Gran Diario. Sábado 12 de agosto de 1939. Año I. No.45. p.7.

21 ibid. Sábado 19 de agosto de 1939. Año I. No.52. p.6.

22 Diario del Salvador. Lunes 27 de septiembre de 1909. Año XXI. No.4106. p.1.

23 ibid. Miércoles 30 de noviembre de 1910. Año XXIII. No.4453. p.1.

24 ibid. Abril 5 de 1913. Año XXVI. No.5154. p.2.

25 ibid. Miércoles 23 de julio de 1913. Año XXV. No.5261. p.3.

26 ibid. Lunes 19 de enero de 1914. Año XXVII. No.5435. p.8.

27 ibid. Miércoles 7 de octubre de 1914. Año XXVII. No.5679. p.2.

28 ibid. Jueves 8 de octubre de 1914. Año XXVII. No.5680. p.2.

29 ibid. Lunes 14 de diciembre de 1914. Año XXVII. No.5737. p.2.

30 ibid. Jueves 3 de febrero de 1916. Año XXIX. No.6127. p.2.

31 ibid. Sábado 22 de julio de 1916. Año XXIX. No.6404. p.1.

32 ibid. Viernes 30 de agosto de 1918. Año XXXI. No.7071. p.3.

33 ibid. Miércoles 11 de diciembre de 1918. Año XXXI. No.7158. p.1.

34 ibid. Viernes 8 de agosto de 1919. Año XXXII. No.7352. p.4.

35 ibid. Martes 18 de octubre de 1921. Año XXXIV. No.7997. p.5.

36 ibid. Martes 11 de octubre de 1921. Año XXXIV. No.7992. p.3.

37 ibid. Lunes 8 de octubre de 1923. Año XXXVI. No.8580. p.2.

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