Orígenes del fútbol en México – Capítulo I

Resumen

México vivía una época de aparente paz.  El general Porfirio Díaz1 hacía tiempo que gobernaba el país y todo aquello que oliera a europeo era bien recibido en las aduanas mexicanas. La última década del siglo XIX mostraba un progreso significativo si tomamos en cuenta que el país, tantas veces devastado, había cimentado un acercamiento
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México vivía una época de aparente paz.  El general Porfirio Díaz1 hacía tiempo que gobernaba el país y todo aquello que oliera a europeo era bien recibido en las aduanas mexicanas.

La última década del siglo XIX mostraba un progreso significativo si tomamos en cuenta que el país, tantas veces devastado, había cimentado un acercamiento a la modernidad a través de la tecnología más importante de la época: la locomotora. Miles de kilómetros de vías férreas inundaron regiones antes inhóspitas y los extranjeros, deseosos de conquista, aceptaron la invitación del gobierno mexicano para explorar, conocer y modernizar al México del porfiriato2.

Grandes inventos hacían su aparición: el fonógrafo, el cine  y la luz eléctrica asombraban a propios y extraños3. Nuestro país intentaba mostrarse al nivel de las más destacadas ciudades europeas, con las ventajas del primer mundo y la modernidad del ya cercano siglo XX.

Norteamericanos, franceses, alemanes e ingleses llegaban cargados de las más espectaculares novedades, buscando en el suelo mexicano una oportunidad para hacerse ricos y sentar reales. Entre todo aquello que ingresaba a nuestro país, no solo existían las cosas materiales, sino también aquellas que reconfortaban al cuerpo y al espíritu.

Los mexicanos, poco aficionados a los deportes, comenzaron a descubrir en estos una forma de ejercitar el cuerpo, de hacerse de nuevos amigos, pasar un rato divertido, y sobre todo, matar el tiempo libre que la paz porfiriana les ponía enfrente.

Los paseos ciclistas, el tenis y el golf se convirtieron en los deportes de moda. El béisbol y el atletismo también tuvieron sus grandes espacios. Se crearon diversos complejos, academias y centros dedicados cien por ciento al deporte, así surgió el primer club “mexicano”, el Reforma Athletic Club en 1894, en donde el críquet y el tenis eran la única atracción, con la limitante de que solo aceptaba ciudadanos ingleses.  Nacerían posteriormente el Country Club de Churubusco y el Country Club de Reforma, creados por norteamericanos, que dedicaba sus instalaciones especialmente al gol y al béisbol y el Bicycle Riding School, que  era un colegio que promovía el uso de la bicicleta y las “técnicas más modernas” para el mantenimiento de las mismas4.

Ante estas perspectivas, el gusto de los mexicanos se diversificó gracias a las diferentes propuestas deportivas. Según la clase social se accedía a ellas, aunque a finales del siglo XIX parecía que los ricos eran los únicos que tenían el tiempo y el dinero para practicar en forma un verdadero deporte, las clases bajas entre las que se contaban obreros, campesinos y peones de diversa índole, poco conocían del “placer y confort” que el deporte aportaba “en cada uno de nosotros” como se leía en un artículo de  la revista The Mexican Sportsman5 que surgió en 1896 para el deleite de los nuevos deportistas.

Registro de la revista The Mexican Sportman en el Diario Oficial Noº 90 octubre 13 de 1896

Registro de la revista The Mexican Sportman en el Diario Oficial Noº 90 octubre 13 de 1896

El furor ante esta nueva forma de pasar la vida y los ratos libres, trajo una invasión de productos especializados provenientes de Europa y de los Estados Unidos. Llegarían por el Puerto de Veracruz palos de golf, de cricket, bates y pelotas de diversos tamaños, así como unos balones ingleses de cuero, cosidos a mano y con una agujeta o tiento que permitía mantener en el interior una cámara de vejiga de cerdo inflada6.

Cuando se recibieron en la aduana estos balones solicitados por ciudadanos ingleses  que residían en nuestro país, los empleados que los desembarcaron no tenían ni la menor idea de para que servían y solo se limitaron a observarlos con curiosidad.

Los balones, fueron a parar a diversos colegios ingleses de la capital de la República Mexicana7, ahí, se intentó con poco éxito organizar algunos encuentros, ya que eran pocos los interesados. Se calcula -según el diario The Mexican Sportman- que en la capital 30 o 40 jugadores intentaban practicaban el fútbol hacia 1896, pero no más que ese número8.

¿Cuándo llegó a México en realidad el primer balón? Debió  de ser poco antes que este año, pero no tenemos ningún documento que lo avale, por lo que tenemos este año 1896 como punto de partida.

Pero no solo en la ciudad de México se practicaba el balompié, al interior de la República, en sitios de gran confluencia inglesa, sobre todo en lugares dedicados a la minería, también comenzó a prender el deporte de las patadas y sería ahí, en donde alcanzaría por vez primera la esencia de un verdadero deporte, con un club formalmente hecho y que respetaba las diferentes reglas que sobre el fútbol existían y que conocían por practicarlo en su natal Inglaterra.

Estos ingenieros ingleses, pertenecientes a la Compañía Minera de Santa Gertrudis, La Blanca y Real del Monte de Pachuca, deciden fundar un equipo, el primero en el país, de este deporte mágico llamado fútbol, el Pachuca Athletic Club. Ahí mismo, en los terrenos de la mina de La Blanca, instalan también la primera cancha.

Es por esto, que a lo largo de la historia se le ha considerado a Pachuca  como la cuna del fútbol en México.

Equipo Pachuca Athletic Club

Equipo Pachuca Athletic Club

1 Porfirio Díaz fue presidente de México en varios periodos, 1876 (noviembre- diciembre), 1877 febrero -mayo), 1877 (mayo-noviembre) y de 1884-1910.

2 Porfiriato es la forma como la mayoría de los historiadores ha dado por llamar a los 30 años de poder del presidente Porfirio Díaz.

3 El cinematógrafo y el fonógrafo hacían su aparición en 1896 en México y aunque desde 1881 se inició el servicio público de electricidad en la ciudad de México, este comenzó a regularizarse con un tendido de cables más extenso, justo en el mismo año de 1896.

4 El uso de la bicicleta se hizo muy frecuente entre las clases medias y altas, ya que se comenzó a ver al caballo como símbolo de decadencia o de poco “moderno”, ya que era el transporte más común, es por esto que los clubes ciclistas tuvieron mucho éxito.

5 Ante la cantidad de nuevos “deportistas”, surge esta pequeña revista en inglés que busca hablar de todos los deportes que comienzan a darse y sobre todo, de los clubes en donde se pueden practicar.

6 Se tiene conocimiento de que estos balones llegaron en 1896 para algunos colegios ingleses, pero antes de ellos seguro que algún ciudadano inglés trajo consigo alguno, pero no está consignado con datos fehacientes que puedan demostrarlo.

7 El Positivismo se convirtió en “el fundamento indispensable para orientar la educación” en nuestro país y durante el porfirismo se abrió la entrada a muchos colegios extranjeros, sobre todo ingleses, franceses y norteamericanos. Robles, Martha. Educación y Sociedad en la Historia de México. Publimex, 2010.

8 Más que jugadores propiamente dicho, eran los estudiantes de los colegios ingleses y cada equipo estaba formado por no más de 5 niños, que jugaban en el patio del colegio, en donde los arcos servían de portería.

Publicado en: General

Nº 42

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