Campeonato Mundial Militar de Fútbol (1964-1968)

Resumen

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Exhaustivo informe sobre la participación española en la Copa Mundial Militar entre los años 1965 y 1968, torneo en el que España lograría alzarse con el triunfo como país anfitrión.
Abstract

Keywords: World Military Cup, Luis Alfonso Villalaín, Matías Sagardoy, International Military Sports Council, Asturias, El Molinón

A thorough report on the Spanish performance at the World Military Cup between the years 1965 and 1968, tournament that Spain won as host nation.

Artículo
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La Copa Mundial Militar, también conocida como el Campeonato Mundial de Selecciones Militares, es una competición de fútbol organizada actualmente por el Conseil International du Sport Militaire (CISM), la cual juegan atletas militares representando a sus respectivas naciones. De 1946 a 1969 la competición tuvo cadencia anual bajo distintos formatos. A partir de esa fecha se ha ido desarrollando de manera bianual salvo algunas excepciones y con la inclusión, desde 1995, dentro de los Military World Games.

Al ser una competición organizada por entidades castrenses, la gestión y la organización de esta selección no le correspondía a las distintas federaciones sino al Ministerio del Ejército, en época franquista y hoy integrado en el actual Ministerio de Defensa. Fue en 1952 cuando España se unió al CISM aunque tardó algunos años en enviar selecciones a participar en los diversos deportes y eventos que organizaba el CISM: Baloncesto en Niza 1958, Natación y Waterpolo en Alemania 1960, Atletismo en Bélgica 1963, campo a través en Túnez 1963, etc… además de organizar diversos campeonatos en nuestro territorio: Atletismo en La Coruña 1964, Natación y Waterpolo en Madrid 1959 y Barcelona 1963, etc…

Sin embargo en fútbol no fue hasta 1964 cuando comenzó la participación  española, formando una selección exclusivamente con jugadores que estuvieran prestando el servicio militar obligatorio en ese momento, dado que el resto de jugadores no eran seleccionables para este Campeonato. A tenor  de la edad de los seleccionados, aquella selección podría asemejarse actualmente a una mixta entre sub-21 y sub-23, teniendo en cuenta que casi todos los convocados solían ser jugadores de la primera división española.

En este reportaje hablaremos de la presencia española en dicha competición desde 1964 a 1968, que se saldó con dispares resultados en las 3 participaciones en las cuales estuvo presente.

XX Copa Mundial Militar – 1965

En los primeros días de diciembre de 1964 saltaba el rumor que en la Delegación de Deportes del Ministerio del Ejercito se había constituido una Comisión en la 2ª Región Militar, ubicada en Sevilla y bajo la presidencia del Teniente Coronel Pinilla, para elegir una selección de jugadores en edad militar para participar en la eliminatoria del Campeonato Mundial de Selecciones Militares. El partido se jugaría en Sevilla, en el Ramón Sánchez-Pizjuán ante la selección Militar de Francia en una eliminatoria de ida y vuelta. Desde la Federación Española de Fútbol se indicaba que no tenían constancia de tal hecho, ya que no tenían petición del Ministerio para que la Federación hiciera de intermediario antes los clubes, aunque tampoco ponían inconvenientes a que tal selección disputara dicha eliminatoria. Desde el Ministerio, sin embargo, incluso ya contemplaban una preselección de 20 jugadores, que estando bajo disciplina militar, jugaban en equipos de fútbol de categoría nacional.

Finalmente el 9 de diciembre de 1964, el Teniente Coronel Pinilla, reunía a la prensa deportiva en el Pabellón de Oficiales de la Base Aérea de Tablada, en Sevilla, para realizar el anuncio de manera oficial y dar más detalles a los medios congregados. El seleccionador del equipo español seria el también Teniente Coronel de Aviación, Luis Alfonso Villalaín a cuyas órdenes se anunció una preselección formada por los jugadores profesionales Gallego, Rebellón, Oliveros, Bancalero y Flores (Sevilla), Paquito y Rogelio (Betis), Comas y Vidal (Barcelona), Glaría, Martínez Jayo, Ufarte y Trallero (At. Madrid), Aranguren, Iríbar, Echevarría y Echave (Ath. Bilbao), Echarri y Landa (Valladolid), Marín (Elche), Yanko Daucik (R. Madrid) y Lambarri (Ferrol) que jugarían su primer partido a las 20:30 del 16 de Diciembre en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán.

También aclaró el desconocimiento que había mostrado la Federación,  recalcando que por un lado los jugadores se hallaban en edad militar y por tanto bajo disciplina castrense y que la misión encomendada a los jugadores era como cualquier otro servicio militar, y por otro lado indicando que había visitado al presidente de la Federación Andaluza para informarle de las proposiciones militares para que este  diera conocimiento a la Federación nacional.

Asimismo explico el funcionamiento de esta edición del Campeonato que se dividiría en una previa de 3 grupos: África (Costa de Marfil, Senegal, Túnez, Marruecos y Egipto), Asia (Turquía, Irak, Irán y Siria) y Europa (Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Alemania, España, Francia, Portugal y Estados Unidos) Para los grupos de África y Asia pasarían un único equipo y por Europa dos para jugar la fase final. De Europa se escogieron 4 cabezas de serie (Francia, Alemania, Países Bajos y Portugal) quedando las eliminatorias así: España-Francia, Alemania-Bélgica, Portugal-Grecia y un triangular entre Países Bajos, Luxemburgo y Estados Unidos, donde jugarían todos entre sí para clasificarse uno. Tras la confirmación de la participación en esta competición, ya solo quedaba esperar al  inminente debut.

Luis Alfonso Villalaín

Luis Alfonso Villalaín

¿Y quién era el seleccionador que afrontaría esta nueva aventura? Luis Alfonso Villalaín Linaje había nacido en Burgos en Abril de 1918. Al día siguiente del  Alzamiento del Ejército sublevado, Villalaín se alisto como Falangista voluntario estando durante la guerra en Aviación, donde alcanzó la graduación  de Teniente durante la confrontación, incluyendo un paso por la Legión Cóndor. Tras la guerra continuó haciendo carrera militar en el Ejército de Aviación, hasta alcanzar el grado de Teniente Coronel en 1961 y acabar destinado desde Agosto de 1960 en Santander, como director del Aeropuerto y responsable de la Comandancia Aérea. Villalaín disponía del título de entrenador nacional y acumulaba experiencia tanto en el Murcia en 2ª División entre 1956 y 1959, así como una corta experiencia como entrenador sustituto con el Racing de Santander en 1ª División, en la cual no pudo evitar el descenso perdiendo la promoción ante el Málaga. Asimismo había hecho Campeón de España a la selección juvenil de Murcia en 1957.

4 días antes del partido Villalaín hacia publica la lista definitiva para el primer partido, la cual sufría algunos cambios y quedaba finalmente formada por: Rodri (Pontevedra), Aranguren y Echevarría (Ath. Bilbao), Gallego, Rebellón, Oliveros, Bancalero y Flores (Sevilla), Glaría, Trallero y Martínez Jayo (At. Madrid), Guedes (Las Palmas), Rogelio, Paquito y Cala (Betis), Vidal y Comas (Barcelona), Poli (Valencia), Marín (Elche), Echarri (Valladolid) y Yanko Daucik (Melilla)

Con la concentración fijada en el Hotel Colón de Sevilla, Villalaín hizo un entrenamiento el día anterior al partido, para comprobar el estado de los seleccionados y ver de primera mano el estado físico de cada uno. Unos ejercicios y un partidillo, al cual se añadieron varios jugadores sevillistas, fue suficiente para elegir el 11 que debutaría en Nervión.  Villalaín se mostraba ilusionado aunque cauto: “Hemos tenido mala suerte en este debut. Nos ha correspondido el adversario más difícil: el país vecino ha sido tres veces campeón mundial y la pasada temporada se proclamó subcampeón. De todos modos, como nuestra selección es una incógnita, podría suceder que la mala suerte la haya tenido Francia”

Finalmente la noche del 16 de diciembre hacia su debut en Nervión, la Selección Militar española, formando con Rodri, Aranguren, Gallego, Rebellón, Glaría, Guedes, Oliveros, Trallero, Vidal, Bancalero y Poli, con el único cambio de Rogelio por Trallero en el minuto 43. La selección lució los clásicos colores nacionales: camisa roja y pantalón azul con la novedad de llevar sobre el pecho el escudo de los 3 ejércitos. Cerca de 40.000 espectadores presenciaron el debut de esta nueva selección.

El debut de la selección Militar en Sevilla.                                             (Agencia Efe)

El debut de la selección Militar en Sevilla. (Agencia Efe)

Por Francia jugaron Lautié, Andrien, Iznar, Meunier, Brucató, Kula, Margottin, Dogliani, Lech, Watteau y Loubet. Arbitró el colegiado portugués Da Freitas, ayudado en las bandas por el español Morillas y el francés Mayreau. Una asistencia cercana a los 40.000 espectadores que vieron empatar a 1 a ambas selecciones: Watteau a los 8 minutos para los franceses y Rogelio a los 80 minutos fueron los goleadores.

El empate fue en base debido a la mala suerte del combinado español con 3 tiros en los palos, un gol anulado y un penalti fallado por el canario Guedes;  Francia por su parte se apoyó en un juego de contraataque y una buena compenetración pese a jugar casi toda la segunda parte con 10 por una lesión de Watteau, dado que una de las normas del enfrentamiento era el poder cambiar únicamente a un jugador pero siempre antes del final de la primera parte.

Rogelio se anticipa a los defensa franceses y consigue el gol del empate. (Marca)

Rogelio se anticipa a los defensa franceses y consigue el gol del empate. (Marca)

Con las espadas en todo lo alto se llega al partido de vuelta en Burdeos. Desde el aeropuerto de Getafe parte en un bimotor la expedición española con el general Sagardoy al frente de la misma, quien era el gran valedor de esta participación en la competición y a la sazón jefe de la Comisión Deportiva y de Educación Física del Ministerio y representante español en el CISM.

El General Matías Sagardoy (Marca)

El General Matías Sagardoy (Marca)

Matías Sagardoy Allo había nacido en Pitillas (Navarra), en 1901. Con 21 años ingresó en la Academia de Infantería donde se fue abriendo paso en el escalafón hasta llegar a Teniente. Formo parte activa en la Sublevación de 1936 y fue destinado al frente de Asturias, donde ascendió a Capitán y debido a sus méritos en campaña, tanto allí como en el Levante, ascendió nuevamente a Comandante. Tras la guerra participó en la División Azul al mando de un batallón. Por todos sus méritos en ambos conflictos, fue ampliamente condecorado con la Gran Cruz de Isabel la Católica, Cruz de Guerra, Cruz de Hierro, Cruces Rojas al Mérito Militar, etc…

Los seleccionados viajaron con sus uniformes respectivos de cada ejército, en este caso tan solo de Tierra y Aviación a excepción de Rebellón que era oficial de las Milicias Universitarias. Los Rodri, Comas, Rebellón, Gallego, Aranguren, Guedes, Martínez Jayo, Echarri, Oliveros, Bancalero, Vidal, Poli y Flores fueron nuevamente los elegidos. Rogelio y Paquito no fueron convocados por lesión, mientras que Glaría se incorporaba a la expedición tras jugar en Lieja con el Atlético de Madrid su partido de Copa de Ferias, el día anterior.

El 14 de Enero de 1965 en el estadio Galin de Burdeos, un solitario gol del canario Guedes derrotaba a Francia y daba el paso de ronda a la selección española.  Villalaín alineo a Rodri, Aranguren, Gallego, Rebellón, Glaría (Echarri 30’), Martínez Jayo, Oliveros, Bancalero, Vidal, Guedes y Poli, mientras que por parte gala jugaron Lautie, Adrien, Isnard, Brucatto, Desgeorges, Kula, Margottin, Dogliani, Lech, Loubet y Roy. El colegiado belga Geluk arbitró la contienda ayudado en las bandas por Morillas y el francés Mayreau.

Jesús Glaría y Martínez Jayo a la vuelta de Burdeos en el aeródromo de Getafe (Marca)

Jesús Glaría y Martínez Jayo a la vuelta de Burdeos en el aeródromo de Getafe (Marca)

Tras eliminar al vigente campeón del Torneo, el siguiente rival seria la selección Portuguesa con el gran Eusebio a la cabeza, quien marcó 3 goles en el 4-0 que le endoso a Grecia en el partido de vuelta de la anterior eliminatoria, tras haber empatado a 1 en la ida.

Desde el principio el combinado luso  prepara a conciencia la confrontación llegando incluso a concentrar a la selección, que incluía entre sus filas varios internacionales de la selección absoluta, durante más de una semana, al tiempo que juega varios partidos amistosos de preparación. Asimismo desde el propio gobierno portugués se quiso mostrar un gran apoyo anunciando la asistencia  al encuentro  del  Presidente  de  la República,  acompañado  de  sus ministros  de  Defensa  Nacional, Interior  y  Obras  Públicas,  así como  del  secretario  de  Estado de  Aeronáutica  y  los  jefes  de los Estados  Mayores  de  los  Ejércitos.  La gran victoria del Benfica en Da Luz ante el Real Madrid, 5-1 en Copa de Europa días antes, había disparado la euforia tanto en los aficionados como en la prensa.

El 3 de Marzo de 1965, a las 21:30, se disputó el partido de ida en Oporto, en el estadio de Das Antas ante unas 15.000 personas y bajo la dirección del galo De Lacoste, ayudado en las bandas por el español Carbelo y el portugués Guerra. Portugal jugó con Rui, Pedro Gomez, José Carlos, Herculano, Garrico, Jaime Graca, Pinto, Jaime, Eusebio, Serafim y Nobrega mientras que España lo hizo con Rodri, Echarri, Gallego, Rebellón, Glaría, Martínez Jayo, Oliveros, Bancalero, Vidal, Guedes y Poli. La convocatoria se completó con Comas, Paquito, Moya y Brebal, aunque no llegaron a jugar.

El equipo español en Das Antas.                                                                  (foto cedida por Francisco Fernández Rodríguez “Gallego”)

El equipo español en Das Antas. (foto cedida por Francisco Fernández Rodríguez “Gallego”)

Un muy buen partido de España que arranco un empate a 1 pero que no reflejo la diferencia real que hubo en el césped. Tanto Glaría como Martínez Jayo hicieron un férreo marcaje sobre Serafím y Eusebio al que apenas dejaron zafarse un par de veces; mientras que en cómputos generales la selección fue mejor tanto física como técnicamente. Al gol del portugués Nobrega en la primera parte le igualó el catalán Vidal casi al final de la segunda parte.

Rodri desvía un disparo de la delantera lusa                                                 (Marca)

Rodri desvía un disparo de la delantera lusa (Marca)

El partido de vuelta se jugó un mes más tarde en el Insular de Las Palmas, la mediación del Cabildo Insular posibilitó que por primera vez se disputara en el archipiélago Canario un partido internacional de tal magnitud. La figura de Eusebio en Portugal, la calidad de los seleccionados españoles y la convocatoria de 2 figuras insulares como Guedes y Tonono, hizo que se desbordara la expectación en las islas y llegara a darse el caso insólito de producirse la reventa. Incluso el día antes, con el entrenamiento de ambas selecciones en el estadio, este registró una muy buena entrada de aficionados.

(Tinta Amarilla)

(Tinta Amarilla)

Finalmente el 1 de abril en un Insular a reventar, 30.000 aficionados presenciaron una previa de tablas gimnásticas a cargo de la Bandera de Paracaidistas y de fuerzas de la Zona Aérea, además de otra exhibición de los atletas del Gimnasio Las Palmas y un cierre con una monumental traca antes del comienzo, una vez que se habían interpretado los himnos nacionales.

La selección española formo con Rodri, Echarri, Gallego, Rebellón, Glaría, Martínez Jayo, Ufarte, Bancalero, Vidal, Guedes y Oliveros, quienes vistieron con camiseta amarilla, en lugar del tradicional rojo, en deferencia para que la selección portuguesa jugara de granate. Es la única vez que la selección española de fútbol ha jugado un encuentro de este nivel con camiseta amarilla.

(Marca)

(Marca)

El 11 titular con la inédita camiseta.                                                          (Amarillos con la Roja)

El 11 titular con la inédita camiseta. (Amarillos con la Roja)

Por su parte los portugueses jugaron con Rui, Pedro Gomes, Ribeiro, Herculano, Carrizo, José Ferreira, Pinto, Simoes, Graca, Eusebio y Nobrega. Arbitro el francés Boix con la ayuda en las bandas del portugués Lousada y el español Plaza.

El canario Guedes sería el artífice del único gol del encuentro a los 14 minutos de la primera parte. Una jugada de Ufarte, debutante en esta selección, por su banda con un medido pase a Bancalero para que este pusiera el balón a Guedes quien marcaría de un disparo raso y cruzado. No fue un partido brillante de ambos conjuntos, durante el cual la selección española busco más la victoria. Con la victoria en esta segunda eliminatoria, la selección española se clasificaría para la fase final del torneo que se disputaría ante Bélgica, Marruecos y Turquía. Para completar la estadística del partido, recordaremos que en la convocatoria también estuvieron presentes Comas (Barcelona), Gómez (Tenerife), Tonono y Germán (Las Palmas) y Aranguren y Sáez (Ath.  Bilbao).

Un gol que valió la eliminatoria.                                                              (Marca)

Un gol que valió la eliminatoria. (Marca)

Rebellón, capitán español, con el Can de Plata otorgado por el Cabildo Insular. (Marca)

Rebellón, capitán español, con el Can de Plata otorgado por el Cabildo Insular. (Marca)

Del 29 de Abril al 5 de Mayo el CISM, celebró en Madrid la reunión anual de su Comité Ejecutivo. Uno de los puntos más importantes a tratar era la designación de la organización de la fase final del Campeonato, a uno de los países europeos finalistas. Tras varias deliberaciones finalmente se llegó al acuerdo de celebrar la fase final del Campeonato en España durante el mes de julio. De inmediato empezaron diversas ciudades a postularse para ser las anfitrionas: La Coruña y Murcia tomaron ventaja aunque finalmente se hacía público el día 11 de mayo que la sede elegida seria Palma de Mallorca. Sin embargo, 2 semanas después, se hace oficial un cambio para designar a Asturias como la sede de la fase final que se disputaría entre el 1 y el 8 de Julio. La cercana ubicación de varios campos con disponibilidad suficiente de aforo para el público, hizo que se tomara esta decisión.

Tras la elección definitiva de la sede, la noche del 22 de junio parten en tren desde Madrid, los jugadores seleccionados, a excepción de los jugadores del Atlético de Madrid que debían jugar la vuelta de semifinales de Copa ante la Real Sociedad, para concentrarse de cara al torneo. Esa misma tarde, en una charla informativa ante los medios de comunicación, el General Sagardoy, confirmo que los partidos se jugarían los días 1, 5 y 8 de julio en Oviedo, Avilés y Gijón. España disputaría el primer y último partido en El Molinón y el segundo en Buenavista. La lista definitiva de jugadores convocados, y el cuerpo al que pertenecían, fue la siguiente:

Badía Ejército Tierra Mestalla
Rodri Ejército Aire At. Madrid
Rodri II Armada Levante
Gallego Ejército Aire Barcelona
Rebellón (C) Alférez IPS Sevilla
Echarri Ejército Tierra Valladolid
Osorio Ejército Tierra Español
De Felipe Ejército Aire R. Madrid
Tejada Ejército Aire R. Madrid
Martínez Jayo Ejército Aire At. Madrid
Guedes Ejército Tierra Las Palmas
Glaría Ejército Aire At. Madrid
Rogelio Ejército Aire Betis
Oliveros Ejército Aire Sevilla
Fusté Ejército Tierra Barcelona
Trallero Ejército Aire At. Madrid
José María Ejército Tierra Oviedo
Rodilla Sargento IPS Español
Pintado Ejército Aire Sevilla
Vidal Ejército Tierra Barcelona
Germán Ejército Tierra Las Palmas
Poli Ejército Tierra Valencia
Moya Ejército Tierra Melilla
Martínez Ejército Tierra Español
Grosso Ejército Aire R. Madrid
Ufarte Ejército Aire At. Madrid

Durante los siguientes días la selección continúa con sus tareas preparatorias para el torneo, realizando diversos entrenamientos y disputando partidillos. Todo esto no era óbice para que realizaran varias visitas turísticas por la zona y recibieran diversos agasajos en lagares, para hacer más amena la espera del comienzo del campeonato. Villalaín no disponía aún de la totalidad de la plantilla puesto que al igual que estaba disputándose la Copa del Generalísimo en semifinales (Atlético de Madrid, Real Sociedad, Real Zaragoza y Athletic Club), también lo estaba haciendo el Campeonato de España de aficionados en Valencia, donde De Felipe disputaría y ganaría la final con el Real Madrid tras un partido de desempate.

Entre los seleccionados se dio el caso curioso de Rodilla, quien fue llamado a última hora debido a que no se tenía constancia que estuviera haciendo el servicio militar. Tan tarde le llego el aviso que no pudo ser inscrito en la lista oficial y por tanto no pudo disputar ningún partido, aunque se le incluyo en la convocatoria haciendo equipo.

El 30 de junio, con todas las selecciones en Gijón y la presencia del Secretario General del CISM, el belga Raoul Mollet, se reunieron todas las delegaciones para concretar diversos temas del régimen interno de los partidos, en formato liguilla, así como las designaciones arbitrales. Como curiosidad se acordó la sustitución del portero y un jugador durante todo el encuentro, que serían los únicos que se podrían sentar en el banquillo junto al entrenador.

Posteriormente, en los salones de la Diputación Provincial de Oviedo, se celebró una recepción oficial con asistencia de todos los equipos con sus técnicos y directores así como diversas autoridades. Por la tarde, en un acto sencillo, se realizó la apertura oficial del Campeonato; ante el monumento a los Héroes del Cuartel de Simancas, se concentraron las cuatro delegaciones, con uniformes militares, y bajo la presidencia en el palco de autoridades de los generales Sagardoy y Díaz Alegría, gobernador militar de Asturias. Sonaron los himnos nacionales de cada país al tiempo que depositaba cada delegación una corona ante el monumento y era izada la bandera correspondiente en presencia de un público muy numeroso.

A las 18:45 del jueves 1 de Julio hacia su debut la selección española en esta fase final del campeonato. Ambos equipos formaron con estos jugadores:

España: Rodri, Echarri, Gallego, Rebellón, Martínez Jayo, Glaría, Ufarte, Guedes, Grosso, Fusté y Oliveros.

Turquia: Yilmaz (Ali), Muzaffer, Maglagan, Nevzat, Talat, Coskun, Ogun, Medim, Guven, Gursel y Ugur.

Equipo titular que formó aquel día en El Molinón.                                        (foto facilitada por el Teniente Coronel Carlos García Verdugo)

Equipo titular que formó aquel día en El Molinón. (foto facilitada por el Teniente Coronel Carlos García Verdugo)

Una buena entrada en El Molinón que ve en el minuto 1 como se adelantaba Turquía con un riguroso penalti provocado por Gallego, que se encargó de marcar a media altura y por el centro Guven. Pese a no carburar bien la selección durante la primera parte, en el minuto 23 una falta sacada por Guedes llega a Fusté quien de cabeza marca el gol del empate. No dura mucho la alegría ya que poco después en el minuto 34 un contragolpe turco culmina con el 2º gol turco, obra de Guven, ante el que no puede hacer nada Rodri. Ya en la segunda parte la selección mejora bastante, la táctica defensiva Turca produjo que el portero reserva tuviera que hacer varias formidables paradas para evitar el empate. La gran ocasión española aparece en el minuto 72 cuando el colegiado francés, Kitabdjlant, concede un penalti a España, que sin embargo Fusté no fue capaz de llevar a las mallas.

Durante la segunda parte el juego se volvió más brusco y hubo golpes e intentos de agresiones con frecuencia, lo que hizo que a partir del minuto 80 se recrudeciera el partido. Un centro de Fusté rematado de cabeza por Grosso acabo en las mallas de la portería turca. Inicialmente el árbitro concedió el gol, pero a instancias de un linier lo anuló y se originó el escándalo. Los jugadores españoles rodearon al árbitro al igual que algunos turcos, aparecieron los empujones que acabaron en golpes y patadas, con el árbitro en algún momento por el suelo. El escándalo acabo con las expulsiones de Guedes y Martínez Jayo, quedando España con 9 jugadores el resto del partido.

Finalmente España no pudo empatar y comenzó la competición con una derrota. En Buenavista, en el otro partido, empataron a 2 goles las selecciones de Bélgica y Marruecos, marcando Abdallah, en propia puerta, y Van Hess por los belgas, mientras que Amar y Gznaia lo hicieron por los marroquíes.

El tenso final del partido en El Molinón trajo consecuencias. En los días posteriores se sucedieron reuniones del Comité Técnico del campeonato tras las presiones del árbitro y las distintas delegaciones para que fueran sancionados diversos jugadores españoles por los incidentes durante el partido y otros que presumiblemente sucedieron en el túnel de vestuarios. Finalmente el Comité Técnico sanciono a Guedes y a Glaría con no poder jugar los dos siguientes partidos y dejó sin sanción a Rebellón y Gallego como pedían el resto de delegaciones. Sorprendió la decisión de Glaría, ya que el otro expulsado en el encuentro fue Martínez Jayo, pero según el árbitro el navarro fue el protagonista más importante del suceso, pese a que ni siquiera fue expulsado tras el altercado.

Además de los 2 sancionados, Villalaín tenía las ausencias de Vidal por lesión y la baja de Ufarte que tenía permiso para viajar a Madrid y jugar con su club, la final de Copa del Generalísimo, que disputaba el día 4 el Atlético de Madrid ante el Real Zaragoza en Chamartín. Con estas sensibles ausencias se aproximaba en el horizonte el segundo partido, ante el cual Villalaín tuvo que hacer juegos malabares para formar equipo. El 5 de julio en el estadio de Buenavista, España y Bélgica afrontaban un partido decisivo ya que de perder se quedaría la selección sin opciones de conseguir el título, para impedirlo Villalaín formo con Rodri, Echarri, Gallego, Rebellón, Martínez Jayo, Tejada (De Felipe 25’), Poli, Oliveros, Grosso, Fusté y José María. Por Bélgica jugaron Sanders, Lismond, Rotsaert, Deprez, Onclin, Kasprzar, Ghellinsk, Van Hoer, Hermans, Janssens y Van Haes (Mersin).

Gallego remata ante la puerta belga mientras Grosso observa.                     (Marca)

Gallego remata ante la puerta belga mientras Grosso observa. (Marca)

Pronto se puso el partido de cara para la selección con un gol de Oliveros a pase de Fusté a los 8 minutos. La sustitución de Tejada por De Felipe y la reubicación del madridista y la de Gallego, unida a la pérdida de ritmo de los belgas, propicio que en la segunda parte se distanciara la selección con dos goles más de Grosso y Poli en 3 minutos; la renta se ampliaría en el 73 con otro gol de Grosso y se completaría con un tiro de Fusté a la escuadra. El 5-1 definitivo lo marcaria Kasprzar en el último minuto del partido.

La goleada española tuvo su importancia ya que Marruecos venció a Turquía en El Molinón, con un solitario gol de Bamous, lo que hacía que del siguiente partido entre hispanos y marroquíes saliera el campeón del Torneo, al tener el gol average ganado el conjunto español a los turcos.

Con esta perspectiva se llega al gran partido el 8 de julio. Desde El Molinón y con la Televisión en directo para ambos países, aprovechando el enlace televisivo recién inaugurado, Matías Prats narró el partido con la colaboración de Rodilla, quien actuó de comentarista y de apoyo al periodista.

España forma con Rodri, Echarri, De Felipe, Rebellón, Martínez Jayo, Gallego, Ufarte, Oliveros (Poli 15’), Grosso, Fusté y José María. Por Marruecos jugaron Ben Aomar, Salah, Targhali, Amar, Fadili, Mokhtalif, Hattab, Bamous, Boughari, Aznain y Mustapha.

Ufarte marca el primer gol del partido.                                                   (Marca)

Ufarte marca el primer gol del partido. (Marca)

La selección no tuvo rival consiguiendo anular al combinado marroquí al que ganó por 3-0: Ufarte, Gallego y Fusté dieron el título al combinado hispano ante un público que animó constantemente. El juego brusco de los visitantes, que motivó continuas apariciones de los masajistas e incluso la lesión de Oliveros en la clavícula al golpearse tras una entrada alevosa, no fue impedimento para poder ganar holgadamente. La alegría se desbordo de tal manera que en los vestuarios fueron paseados a hombros tanto el general Sagardoy como el entrenador Villalaín. Apenas 1 año después de conseguir el título de Campeones de Europa de selecciones, España conseguía su 2º título internacional, aunque en este caso de selecciones militares.

(El Comercio)

(El Comercio)

En el otro partido Turquía derroto 2-1 a Bélgica lo que le otorgaba el 2º puesto. Como cierre final de la competición se celebró en el Real Club Astur de Regatas una cena ofrecida en honor de todos los participantes de esta fase final a la cual asistieron todas las selecciones con directivos, autoridades militares y civiles y diversos cargos federativos.

Dado que el Campeonato finalizó en plenas fechas estivales, al día siguiente comenzaba el éxodo vacacional para los jugadores y el grueso de ellos volvió a Madrid para retornar a sus localidades de origen, a excepción de aquellos que optaron por retornar directamente desde Gijón hacia sus ciudades de residencia.

Rogelio, Germán, Rodri, Moya y Badía a su vuelta a Madrid.                          (Marca)

Rogelio, Germán, Rodri, Moya y Badía a su vuelta a Madrid. (Marca)

Tras la victoria en el Campeonato hubo distintas distinciones para los participantes: a Villalaín le fue concedida la Medalla de Plata al Mérito Deportivo otorgada por la Delegación Nacional de Educación Física y Deportes, mientras que los jugadores recibieron un reloj de oro con su nombre por detrás, una placa, un diploma por parte del Ministerio y la Medalla de Bronce al Mérito Deportivo.

XXI Copa Mundial Militar – 1966

Con un breve paréntesis de apenas 5 meses volvía España a disputar una eliminatoria del siguiente Campeonato Militar. El primer rival en esta ocasión era la selección de Estados Unidos que disponía de un ejército mucho más profesional, en contraposición al español, cuyos jugadores no pasaban por el ejército de manera temporal y por lo tanto formaban un equipo más compenetrado, el cual incluso tenía en su plantilla a miembros del equipo Olímpico americano y ex jugadores profesionales. Para resaltar las diferencias con los españoles se magnificaba que entrenaban 2 veces al día y jugaban 90 minutos sin descanso para ganar resistencia. Es decir, se advertía que sería un rival a considerar pese a la idea extendida del poco nivel del fútbol estadounidense.

Para el encuentro de ida, Villalaín dispuso de Comas (Barcelona) y Rovira (Mallorca) como guardametas; Aranguren (Ath. Bilbao), De Felipe (R. Madrid), Rebellón (Sevilla) y Tonono (Las Palmas) como defensas; Guedes (Las Palmas), Zugazaga (At. Bilbao), Antón (Betis) y Tejada (R. Madrid) como medios; Ufarte (At. Madrid), Pintado (Sevilla), Vavá (Elche), Fusté y Vidal (Barcelona), Grosso (R. Madrid), Rodilla (Español) y Muñoz (Valencia) como delanteros. Hasta Santiago de la Ribera, a un hotel a orillas del Mar Menor, se desplazaron los seleccionados el 14 de diciembre de 1965. Por la tarde viaje hasta Murcia, dado que el encuentro se jugaría en La Condomina, para conocer el césped y disputar un amistoso ante un combinado del Murcia y el Imperial. Un partido de apenas 1 hora, donde incluso algunos futbolistas jugaron en chándal y que finalizó con empate a 1 con gol del madridista Tejada por la selección y Breval por los locales.

Mientras tanto la selección estadounidense viajaba desde Stuttgart, con un combinado formado por militares destinados en territorio europeo, hacia el Aeródromo militar de San Javier, al frente de una expedición de 15 hombres dirigida por el seleccionador Elliott William, otrora extremo izquierdo de la selección inglesa.

2 días después, en una Condomina que según las crónicas registró el mayor lleno de su historia hasta el momento se disputo el encuentro. Una previa con hasta 5 bandas militares que desfilaron por el campo, representando a los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire, entretuvo al respetable hasta que hicieron su aparición ambas selecciones. España jugó con: Comas, Aranguren, De Felipe, Rebellón, Tonono, Guedes, Ufarte, Pintado, Grosso, Fusté y Muñoz. Mientras que el combinado americano jugo con Bell, Shaw, Apitz, Fleck, Piskie, Montesinos, Deford, Millar, Blia, Djorutevic y Woronow.

La selección goleó fácilmente a la selección estadounidense por 5-0 (Fusté 2, uno de penalti, Grosso 2 y Muñoz) en un partido de guante blanco donde la selección española realizo un monólogo ante el cual la selección visitante poco pudo aportar más que un buen fondo físico. Pudo ser un resultado más amplio pero la anulación de 3 goles al combinado español lo impidió.

Comas, Rebellón, Villalaín (E), Aranguren, De Felipe, Tonono, Guedes, Rovira, Ufarte, Pintado, Grosso, Fusté y Muñoz.

Comas, Rebellón, Villalaín (E), Aranguren, De Felipe, Tonono, Guedes, Rovira, Ufarte, Pintado, Grosso, Fusté y Muñoz.

La vuelta de esta eliminatoria se disputo en Frankfurt el 26 de Enero de 1966. Hasta allí viajaron los 15 seleccionados de los cuales Villalaín saco de titular en el Riederwaldstadion a Comas, Aranguren (Zugazaga 25’), De Felipe, Antón, Tonono, Gallego, Ufarte, Pintado, Vidal, Fusté y Muñoz manteniendo en el banquillo a Rovira. Tejada y Germán. Por parte americana jugaron los mismos que en la ida, a excepción del cambio de Iliat por Blia.

Ante apenas 5000 espectadores, con nutrida representación de inmigrantes españoles y un terreno de juego embarrado, a lo que sumo cierta niebla,  España volvió a golear por 5-0 a la selección estadounidense en un partido sin apenas historia. Pintado, Fusté 2, Vidal y Muñoz fueron los autores de los tantos.

Para la siguiente eliminatoria no hubo que viajar lejos ya que todo quedaría en la península Ibérica, nuevamente la Portugal de Eusebio seria el rival. A falta de una jornada de Liga para decidir el Campeón, y tras un Barcelona-Real Madrid que dejo todo abierto, Villalaín convocó a: Reina y Comas; De Felipe, Rebellón, Canós, Gallego y Tonono; Guedes, Antón, Larrauri y Zugazaga; Ufarte, Pintado, Rodilla, Grosso, Velázquez, Fusté, Muñoz, Vavá, León y Vidal para jugar en Palma de Mallorca el 31 de Marzo.

Una ciudad que no había recibido aún la visita de la selección absoluta española, debido a que no disponía de estadios con el aforo necesario, por lo que los aficionados tan solo habían podido disfrutar de 2 partidos de la selección española de aficionados: un España-Suiza en noviembre del 63 y una España-Hungría en Abril del 64. Debido a eso y al interés de la selección, el Luis Sitjar se llenó para el partido. Enfrente una Portugal que había vuelto a realizar una larga concentración, a la que se sumaba hasta 7 jugadores internacionales absolutos y que estaban llamados a ir al Mundial de Inglaterra que se disputaría meses después, entre los cuales destacan Eusebio y Simoes.

A las 20:15, y bajo las órdenes del francés Kitabatjian, España jugo con Reina, Rebellón, De Felipe, Canós, Gallego (Larrauri), Tonono, Ufarte, Grosso, Vavá, Fusté y Muñoz. Mientras que el técnico brasileño Otto Gloria, hizo jugar a Teixeira, M. Rodrigues, Baptista, Carrico, Pinto, Rodrigues, Simoes, Eusebio, Lourenco, Peres y Nobrega. Un solitario gol de Grosso en la segunda parte, le dio la victoria a España en este primer round de la eliminatoria. Tras el partido ambas delegaciones asistieron a una cena de confraternidad hispano-portuguesa celebrada en el Club Náutico de Palma donde se emplazaron para el partido de vuelta en Lisboa.

En la imagen el gol de Grosso en el Luis Sitjar.                                              (Marca)

En la imagen el gol de Grosso en el Luis Sitjar. (Marca)

Antes de viajar a Lisboa para jugar en Da Luz la vuelta de la eliminatoria el día 6 de Abril, los seleccionados disputaron la última jornada de Liga donde el Atlético de Madrid se proclamó Campeón de Liga en Sarriá venciendo 0-2, uno de cuyos goles lo marco el seleccionado Ufarte. Caso curioso el suyo que tras volver de Barcelona en el Expreso y salir a hombros de la estación de Atocha, apenas tuvo tiempo de ir a casa a cambiarse la ropa de civil por el traje militar y salir destino Lisboa.

En la capital lusa, y bajo la mirada de unos 30.000 espectadores en su mayoría militares, Portugal formo con Rui, M. Rodrigues, Baptista, R. Rodrigues, Carrico, Gervasio, Pinto, Simoes, Eusebio, Lourenco y Nobrega, mientras que Villalaín saco de inicio a Reina, Zugazaga, Gallego, De Felipe, Tonono, Larrauri, Guedes, Ufarte, Grosso, Fusté y Vavá. En la primera internada del partido, Ufarte fue derribado en la esquina del área. Saca la falta el propio Ufarte por alto y Vavá se adelanta y marca, era el minuto 4 de partido y dejaba la eliminatorio casi sentenciada. Villalaín decidió defender el resultado y dejo aislados a Vavá y Ufarte en la delantera mientras que el resto del equipo controlo las intentonas lusas por recortar el resultado. El buen hacer español y el pasar los minutos hizo que cundiera el desánimo en la parroquia local y acabaran volando almohadillas sobre el césped. Finalmente España eliminaba nuevamente a Portugal y se clasificaba para semifinales.

A la llegada de la expedición a la Base Aérea de Getafe, el teniente Coronel Villalaín explico el enfrentamiento: “El encuentro no ha sido todo lo bonito que hubiéramos deseado, la razón hay que buscarla en las circunstancias. […] Así y todo, los muchachos se comportaron maravillosamente. Además, enfrente había un equipo con siete jugadores de la selección nacional e incluso su mismo entrenador. No, no era una empresa fácil”. Asimismo expuso sus preferencias para la siguiente eliminatoria: “Quedan pendientes los partidos Francia-Marruecos, Bélgica-Países Bajos y Turquía-Italia. Cualquiera de ellos puede ser nuestro inmediato adversario. Quizá [elegiría] Bélgica o Países Bajos…Con tal de que no sea Marruecos o Turquía, demasiados duros, igual me da”. Las palabras del seleccionador serian proféticas en vista del resultado del sorteo y lo que sucedería en la eliminatoria. Marruecos seria el siguiente rival en semifinales.

Para finales de Mayo, en concreto el día 25, se establece el partido de ida de la eliminatoria en el estadio de La Romareda. Marruecos llega al partido tras eliminar a Túnez (1-0 en Rabat y 0-0 en la vuelta) y a Francia, al que le gana en la ida 2-1, pierde en la vuelta 1-0 lo que conlleva un partido de desempate donde gana nuevamente 1-0.

Con unos 12.000 espectadores en las gradas y dirigidos por el portugués Campos, España forma con Comas, Zugazaga, De Felipe, Canós, Lico, Tonono, Ufarte, Vidal, Grosso, Velázquez y Vavá con Pirri, Llompart, Rodilla, Muñoz, Ormaza y León completando una convocatoria en la que se echaba en faltaba a Reina, Gallego y Fusté, que juegan el mismo día con el FC Barcelona el partido de desempate de Copa de Ferias ante el Chelsea. Por su parte Marruecos juega con Allal, Abdeliah, Fadili, Hattab, Amar, Sinaya, Lamari, Mokhtatif, Boukhari, Bamous y Mustafa.

Lico y Velázquez, la pareja debutante en La Romareda.                                     (Marca)

Lico y Velázquez, la pareja debutante en La Romareda. (Marca)

Una primera parte de baja calidad técnica donde España lleva el mando pero sin crear ocasiones de riesgo, mientras que Marruecos se defiende con seriedad y se lanza al contraataque sin apenas peligro. Todo esto cambia en la segunda parte debido a la mayor profundidad de la selección y el aumento de la dureza por parte de los marroquíes auspiciada por un árbitro que no supo dejar patente su autoridad y la parcialidad del linier marroquí. En una de las incursiones españolas Grosso es zancadilleado, la posterior falta la remata el propio Grosso, el portero consigue parar el balón pero no sujetarlo y Vidal, atento a la jugada, aprovecha para marcar el primer gol del partido en el minuto 75. Un par de minutos después otra jugada con los mismos protagonistas se salda con el segundo gol de Vidal; sin embargo este gol se convierte en el detonante de los incidentes.

Los marroquíes alegan que el linier de su país había levantado el banderín y que el gol no debía subir al marcador. Pese a las protestas se saca de centro y poco después de comenzar a rodar el balón, Lamari agrede a Vavá quien contesta a la agresión lo que motivó que el árbitro ya no pueda mirar para otro lado y expulse a ambos jugadores. Al minuto siguiente, tras reanudarse el juego, Ufarte es golpeado por detrás, con el balón a varios metros de la jugada, lo que hace que el extremo rojiblanco persiga a su agresor para agredirle. Se organizó una pelea entre los jugadores de tales dimensiones que motiva que el árbitro se vaya para la caseta dando por suspendido el partido en el minuto 84. En uno de los instantes de la pelea, Ufarte es arrinconado en una de las porterías y para defenderse usa el palo que se encontraba colocado formando parte del larguero.

Camiseta usada por la selección en esta competición

Camiseta usada por la selección en esta competición

Tras la “batalla” la selección vuelve en tren de madrugada a Madrid para continuar la concentración en la capital dado que el partido de vuelta se debía de jugar el 1 de junio en Casablanca. Ya en la capital Villalaín resume el partido jugado la noche anterior: “Gran parte de las complicaciones llegaron por culpa del descaradísimo juez de línea marroquí que, en cuanto los nuestros llegaban a su campo, levantaba el banderín señalando cualquier falta. Hasta que claro, el árbitro optó por no hacerle caso. Y en este estado de cosas llego el segundo gol que provoco los incidentes. […] Los marroquíes a la vista del cero a cero, se fueron haciendo demasiadas ilusiones y, cuando llego el primero, a quince minutos del final, ya no supieron controlarse, no supieron perder.”

Villalaín y los seleccionados entrenando en la Ciudad Deportiva del Real Madrid con vistas al partido de Casablanca.                                                        (Marca)

Villalaín y los seleccionados entrenando en la Ciudad Deportiva del Real Madrid con vistas al partido de Casablanca. (Marca)

Tras varios días de concentración y entrenamientos en la Ciudad Deportiva del Real Madrid, salta la sorpresa: el partido de vuelta quedaba aplazado “sine die”. El 30 de mayo el general Sagardoy daba más detalles de lo sucedido: “Después del partido mandamos un telegrama a las autoridades marroquíes, en el que indicábamos que la Delegación Española llegaría a Casablanca el día 30 en avión militar a las 17:30. En vista de que no recibimos respuesta enviamos otro señalando que para poder viajar necesitábamos contestación urgente indicando si se celebra o no el encuentro […] Ayer contestaron indicando que esperaban decisión del Comité Ejecutivo relativa al encuentro de ida detenido antes de tiempo reglamentario [...]”

La contestación marroquí se justificaba en su intención de explorar nuevas vías  y ganar tiempo para intentar no homologar el resultado de la ida pese a que el acta oficial del encuentro dejaba bien claro el resultado final y el motivo de la finalización del mismo: “[…] A seis minutos del final terminé el encuentro por indisciplina de los jugadores de ambos equipos […] Resultado final: 2-0. Resultado del primer tiempo: 0-0”

Sagardoy daba más datos acerca de las conversaciones con los representantes del país vecino: “Me propusieron tres cosas: volver a jugar el primer encuentro, decidir la eliminatoria en campo neutral a partido único o celebrar el partido de vuelta a mediados de junio. Pero, naturalmente, no hemos aceptado ninguna de estas proposiciones porque el primer partido terminó 2-0 como consta en el acta […] y porque ya estaba acordado que la eliminatoria tenía que estar resuelta como muy tarde, el día 2 de junio. En vista del aplazamiento nosotros proponemos ahora celebrar el encuentro de vuelta en Octubre, y hemos enviado al secretario de la Organización Militar en Bruselas copia del acta del árbitro portugués.”

La decisión sobre la eliminatoria quedaba en manos del CISM. El secretario general del organismo, el mayor Mollet, envió una carta a todos los miembros del Comité Directivo del CISM para que dieran su opinión sobre el asunto, dado lo cual habría que esperar para saber la decisión final.  Al mismo tiempo   el mayor pedía consejo a José Crahay, secretario general de la Unión Belga de  Fútbol y presidente de la Comisión Organizadora de la Copa de Europa. Este se decantaba por celebrar nuevamente el partido de ida dado que no había finalizado el mismo, pero ante la urgencia de finalizar el torneo Militar antes de que comenzara la Copa del Mundo que se disputaba en Inglaterra no parecía una opción viable puesto que ésta comenzaba el 11 de julio y parte de los jugadores disputaban dicha Copa.  La segunda opción que planteaba era el anular el primer partido y que la eliminatoria se jugara únicamente con el partido de vuelta en Marruecos. Al ser una opinión, todo quedaba pendiente de las respuestas de los miembros del Comité Directivo del CISM.

Finalmente el 10 de junio el Comité Directivo del CISM tomaba una decisión parcial y anulaba el encuentro de ida, dado que entendían que no se había disputado en su totalidad, por lo cual la eliminatoria se jugaría a un único partido en Casablanca cuyo ganador se enfrentaría en la final a Turquía. Sagardoy no lo daba todo por perdido aunque no era muy optimista: “Pretenden que el partido de Zaragoza no es válido y juguemos a partido único en fechas muy próximas cuando tenemos a varios de nuestros jugadores concentrados en Santiago de Compostela como seleccionados para el Campeonato del Mundo en Inglaterra [...] Intentaremos una solución, pero poco tiempo hay… sin embargo, no podemos admitir esa decisión de anular el partido y el resultado. En caso de mantenerse la decisión, retiraremos nuestro equipo del Campeonato Mundial Militar de Fútbol”.

Desgraciadamente no hubo marcha atrás desde el CISM y España se retiró del campeonato al entender que el resultado de ida debió prevalecer y fue objeto de una decisión parcial.

XXIII Copa Mundial Militar – 1968

La retirada de España en la edición de 1966 coleó durante un tiempo y  propicio que no disputara el torneo de 1967. Fue al año siguiente cuando retorno a la competición, justo en la edición que alcanzaba un récord de participantes llegando al número de 32 países. Se optó por cambiar la fórmula de enfrentamientos directos para establecer unas serie de grupos por continentes, para de esta manera hacer una fase final con más equipos.  España quedo encuadrada en un grupo con Países Bajos y Francia, precisamente  ante esta última fue el estreno de la selección en esta competición. Al haber pasado 18 meses desde la última convocatoria hubo un cambio en las mismas. Hay que tener en cuenta que muchos jugadores habían finalizado el servicio militar obligatorio por lo que haba que tomar el pulso a nuevos jugadores y elegir los adecuados.

Villalaín realizo una primera preselección de la cual tuvo que realizar varios descartes entre elecciones técnicas, lesiones y coincidencias con partidos oficiales de los clubes: casos de Llompart, Junquera o Rebellón. Finalmente el 14 de noviembre de 1967, víspera del partido, viajaban desde la Base Militar de Getafe con destino Nimes, junto al cuerpo técnico los siguientes jugadores: Reina, Mendieta, González, Gallego, Canós, Castellano, Marcial, Niz, Claramunt, Vidal II, Gilberto, Arieta, Rodilla, Uriarte y José Juan.

Los seleccionados antes de partir hacia Nimes.                                     (Agencia Efe)

Los seleccionados antes de partir hacia Nimes. (Agencia Efe)

A las 20:30 en el Stade Jean-Bouin de Nimes, España jugó con Reina, Castellano, Gallego, González, Canós, Vidal, Uriarte, Claramunt, Rodilla, Arieta y Gilberto; por su parte Francia jugo con Martinelli, Le Lamur, Salanville, Lazarus, Lauriter, Herbert, Michel, Floch, Prost, Serrazzi y Di Salvio bajo la dirección del colegiado belga, M. Deck. Comenzó España de manera excelente el campeonato: 2 goles de Uriarte y otro de Arieta sentenciaban la eliminatoria ante una Francia que no fue capaz en ningún momento de contrarrestar el dominio español. Muchas ocasiones e incluso un gol anulado a Rodilla que pudo dejar más alto el marcador en Nimes.

Para el partido de vuelta, el 17 de enero de 1968, se optó por celebrarlo en Elche, ciudad que se estrenaba como anfitriona de partidos internacionales. La expedición española, que viajo en tren hacia el hotel de concentración sito a 18 kilómetros de Elche, estaba compuesta por: Reina, Mendieta, Castellano, Ramoní, González, Gallego, Llompart, Canós, Marcial, Gilberto, Rodilla, Claramunt, Arieta II, Uriarte, Vavá, Lico y Vidal II. La víspera del partido, Villalaín, celebró un entrenamiento con público en Altabix donde aparecieron molestias para Gallego y Llompart, quienes finalmente no disputaron el encuentro. Con un lleno espectacular e incluso teniendo que acomodar a los aficionados en el suelo al límite del rectángulo de juego en las bandas, se disputó el partido.

MundialMilitar24Reina (Mendieta 51’), Castellano, Ramoní, González, Canós, Marcial (Gilberto 46’), Rodilla, Claramunt, Arieta II, Uriarte y Vavá formaron por España, mientras que Francia también presento cambios respecto a la ida y jugo con Migeon, De Lamer, Camerini, Lazarus, Rostagni, Michel, Herbert, Laurier, Floch, Ferrazi y Di Salvio, todos a merced del arbitraje del italiano Monti. Nuevamente el encuentro no tuvo historia y la diferencia de la ida se vio aumentada bajo el calor de un público que se entregó por completo al combinado español. 3 goles de Arieta y otros de Uriarte y Vavá, junto al del francés Michel, pusieron el 5-1 final en el marcador que acompañó a una invasión de campo por parte de los aficionados cuando el trencilla pitó el final del partido. Poca historia se puede contar del partido debido a la superioridad total del conjunto nacional. El propio Villalaín reconocía su satisfacción al comprobar cómo la selección se comportaba más como un equipo de club que como una selección.

Para la siguiente eliminatoria le correspondía a España enfrentarse con Países Bajos, sin embargo en la última asamblea del CISM celebrada en Madrid, la delegación marroquí solicitó jugar contra España para limar asperezas y malentendidos tras la “eliminación” de España en la edición de 1966. Por parte española se aceptó el emparejamiento, por lo cual se estableció jugar el 14 de Febrero la ida en Casablanca. Sin embargo, llegando a los días anteriores al partido, una plaga de lesiones asoló la convocatoria de los seleccionados: Ramoní, Rodilla, Marcial, Vidal II y Arieta se caían de la convocatoria por distintas lesiones, dejando tan solo 10 jugadores disponibles y entre ellos los 2 guardametas. Ante tal panorama, el General Sagardoy, solicitó a los anfitriones el aplazamiento del partido, petición atendida y autorizada por el CISM, dado que el equipo español no podía presentar un equipo completo en Casablanca.

No se demoró mucho el aplazamiento ya que la nueva visita se programó para el 21 del mismo mes. Villalaín, que esta vez no quiso ser sorprendido por las circunstancias, convoco a 21 jugadores para presentarse en Madrid con vistas al desplazamiento a Casablanca: los guardametas Reina, Rodri y Mendieta; como defensas a Castellano, Ramoní, González, Canós, Óscar y Gaztelu; en la media a Pirri, Marcial, Rodilla, Vidal II y Larrauri; y en la delantera a Claramunt, De Diego, Arieta, Uriarte, Vavá, Gilberto y Dioni.

Como base madrileña en el Hotel Mora, Marcial y Ramoní llegaron y se volvieron, puesto que estaban indisponibles para jugar; Uriarte y Larrauri no se presentaron, puesto que el primero se acababa de licenciar del servicio militar y el segundo estaba de exámenes; mientras que Vavá sufrió un atropello leve la víspera de la concentración y a Mendieta se le eximio al tener 2 porteros disponibles. Finalmente se amplió la convocatoria con Boronat para completar una plantilla de 16 jugadores, que viajaron a Marruecos desde la Base Aérea de Getafe a bordo de un DC-4 militar dejando la lluvia de Madrid y siendo acogidos, tras 4 horas de vuelo, por el sol africano. Pese a la previsión de Villalaín, los problemas seguían surgiendo y un corte de digestión de Claramunt y secuelas físicas de Pirri y Arieta, derivadas de la jornada liguera, ponían dudas sobre la alineación final que presentaría el combinado español.

Para aumentar las dificultades, hasta el último momento no estuvo segura la presencia de Rodilla en Marruecos. El salmantino proseguía con sus estudios de derecho y el mismo día del partido tenía un examen al que no quería faltar, Sagardoy no quería tener esta baja sensible y le insistió para que viajara. Finalmente llegaron a un acuerdo: Rodilla realizaría el examen por la mañana y tras finalizarlo volvería al hotel de concentración donde tendría listo un billete de avión para viajar en línea regular a Casablanca. Los planes se cumplieron y el españolista llego a tiempo de jugar el partido.

Finalmente todos pudieron recuperarse y Villalaín presentó en el once inicial a  Reina, Castellano, González, Canós, Pirri, Gaztelu, Claramunt, Rodilla, Arieta (De Diego 45’), Vidal II y Gilberto. Por su parte de Marruecos jugo con Allal, Abdallan, Amar, Bugemar, Fadili, Marousi, Mustafá, Bamouss, Hamich, Youseff y Muley Idriss. Del partido poco se puede hablar, la fuerte lluvia y el  viento favoreció un juego aburrido por ambos equipos. Una Marruecos previsora y temerosa ante una España roma en ataque hizo que no se moviera el 0-0 de inicio. Todo se quedaba pendiente del partido de vuelta.

El partido de vuelta se demoró hasta finales de Mayo. Nuevamente se llevó el partido hasta una localidad que no había tenido la oportunidad de disfrutar un partido internacional: Huelva y el estadio Colombino, fueron los agraciados. Una vez más el seleccionador Villalaín se encontró con diversas ausencias para el partido: Pirri y Rodri lesionados, Castellano por asistir al homenaje a su capitán Aparicio y Canós, se saltaban el envite. La lista definitiva que viajo a Huelva se formó con: Reina, Gallego, Pujol, Rexach, Ramoní, Marcial, González, Miguel Pérez, Arieta, Rojo, Martín II, Gilberto II, Mendieta, Gaztelu, Claramunt, Barrachina y Silvio.

Ante otro estadio lleno y un público entregado, y bajo el silbato del belga Hannet, la España militar formó con Reina, Silvio, Barrachina, Martín II, Gaztelu, Ramoní, Miguel Pérez, Claramunt, Marcial, Arieta y Rexach; mientras que el rival marroquí lo hizo con Alal, Abdallah, Amar (Maorufi), Boujemaa, Fadili, Youssef, Abdelkader, Barnous, Moular-ydriss, Maati y Chicha.

Un Marruecos que de inicio salió al ataque, atemorizó muy pronto la puerta de Reina. Poco a poco, la selección, empezó a quitarse la presión de encima hasta que a la media hora un centro de Miguel Pérez fue recogido por Marcial quien lanzó un potente disparo que acabó en las mallas visitantes, un gol espectacular que el propio jugador considera a día de hoy como el mejor de su carrera. La segunda parte fue un símil de la primera, 10 minutos intensos de Marruecos que acabaron sucumbiendo por el empuje español que finalmente se tradujo en un nuevo gol obra de Claramunt. A partir de ese momento, el dominio español fue mayor y Marruecos lo poco que lograba acercarse se encontraba con un gran Reina. En las postrimerías del encuentro, un nuevo gol de Marcial, colocaba el definitivo 3-0 en el marcador que daba el pase a la fase final del torneo.

La ciudad de Bagdad fue el escenario elegido para la fase final del torneo a donde viajarían los 6 equipos finalistas: España, Países Bajos, Turquía, Corea, Costa de Marfil y Grecia, para disputar los encuentros en el Estadio Nacional de la ciudad, con capacidad para 45.000 espectadores, del 14 al 25 de junio. Se modificó la fórmula de esta fase final para realizar una eliminatoria a partido único entre los 6 finalistas, los vencedores de dichos partidos jugarían una liguilla por el título, mientras que los perdedores jugarían otra liguilla para dilucidar del 4º al 6º puesto. El sorteo determino los siguientes emparejamientos:

Países Bajos – Turquía; Corea – Costa de Marfil; España – Grecia.

Villalaín decidió convocar en una preselección a 25 jugadores, para a la vista del estado de forma de los jugadores y las necesidades del seleccionador, terminar eligiendo a un tope de 20 futbolistas conforme a las normas del Torneo. En contraposición hubo algún caso como el de Rodilla que pese a las insistencias del General Sagardoy,  que incluso le llamó varias veces a su casa durante una semana para convencerle, optó finalmente por declinar el viajar a Bagdad.

La mañana del 11 de Junio, poco después de las 7 de la mañana, partía desde la Base Aérea de Getafe la expedición española. Al mando de la misma el propio Villalaín, al que acompañaba el teniente Jiménez como masajista y 18 jugadores: Reina, Rodri y Calvo; Silvio, Barrachina, Martín II, Erviti, Pirri, Ramoní y Vidal II; Miguel Pérez, Claramunt, Arieta, Marcial, Pujol, Rexach, Gilberto I y Rojo. Un árbitro, Martínez Benegas, y 4 periodistas completaban el grupo que tomo un primer destino hacia Atenas, como escala previa hacia la capital iraquí.

Pirri, Villalaín y Arieta, antes de partir hacia Bagdad.

Pirri, Villalaín y Arieta, antes de partir hacia Bagdad.

La segunda etapa del viaje, Atenas-Bagdad, tuvo algún que otro contratiempo dado que el avión español fue obligado a aterrizar por varios cazas al sobrevolar Siria. Tras algunas explicaciones y el pago de una “multa” por atravesar el espacio aéreo sin permiso, acabó finalmente tomando tierra la selección en Bagdad. Un calor intenso, en algunos momentos por encima de los 40º grados, acompañaría a la selección durante la Fase Final. Antes del debut de España, el 16 de Junio, la selección Turca venció el día 14 1-0 a Países Bajos siendo la primera en acceder a la liguilla, mientras que al día siguiente Costa de Marfil derrotaba a Corea por 2-1.

Finalmente el combinado hispano debuto a la 20:00 ante la selección griega formando con Reina, Silvio, Barrachina, Martín II, Pirri, Ramoní, Miguel Pérez (Rexach 46’), Claramunt, Arieta (Vidal II 76’), Marcial y Rojo. Las expectativas creadas en la fase de clasificación no tuvieron reflejo en este partido eliminatorio, en el cual la selección se asemejo a un equipo sin ganas, con falta de acoplamiento y superado en todo momento por el rival, todo distante de lo sucedido en la fase previa. Tan solo la titánica lucha de Pirri y la actuación de Reina retrasaron lo inevitable. Mediada la segunda parte, un golazo de Koudas y un desvío de Barrachina a un tiro de Stoligkas ponían en ventaja a los helenos, diferencia que fue recortada por Rexach a un minuto del final del partido.

La derrota sorprendió sobremanera, dado que España era uno de los favoritos para obtener el campeonato. Villalaín, uno de los más desilusionados, no achacó la derrota al calor reinante sino a la falta de ganas de determinados jugadores, llegando incluso a decirle a Miguel Pérez que cuando volviera a Madrid sería arrestado tras su rendimiento en el primer partido. Esto molestó sobremanera al seleccionador, que había tenido algún problema con los clubes en las últimas convocatorias. Con esta derrota, España quedaba encuadrada en la liguilla de la consolación para jugar contra Corea del Sur y Países Bajos por el honor del 4º puesto.

El siguiente envite se jugó el día 19 y Corea del Sur no fue rival para un combinado español que, a diferencia del primer partido, aportó más ganas y mejor fútbol. La técnica española se impuso finalmente ante la forma física coreana, pese a que los coreanos se adelantaron en la primera parte. España no tardo en empatar y finalmente acabo dándole la vuelta al marcador con 3 goles de Vidal II, Rexach y Gilberto I. España jugo con Reina, Erviti, Barrachina, Martín II, Silvio, Pirri, Rexach, Vidal II (Ramoní 70’), Pujol, Marcial (Rojo) y Gilberto I.

Como colofón al Campeonato, España perdió nuevamente en el último partido ante los Países Bajos. Ante muy poco público en las gradas España volvió a adolecer de un fútbol plano, sin fuerza y escaso de físico, todo ello unido a un  buen partido del portero rival, hizo que perdiera 3-0 y quedara en 5º lugar del Campeonato. Reina, Erviti, Barrachina, Martín II, Pirri, Silvio, Gilberto I (Claramunt 70’), Rexach, Pujol, Ramoní y Rojo, fueron los hombres que disputaron este partido.

Como broche final del Torneo, Grecia venció a Turquía por 4-1 logrando el título, eso sí, en medio de un partido que tuvo una batalla campal provocada por los otomanos, en la cual 4 jugadores helenos resultaron heridos y tuvieron que abandonar el terreno para ser sustituidos. Se paró el partido a consecuencia de los incidentes, vencía Grecia por 1-0, y tras media de hora de deliberaciones, se reanudó el partido con los turcos incluso con algún jugador nuevamente en el césped que había sido expulsado antes de la bronca. Aun así, Grecia acabo goleando. Se suspendió la entrega de trofeos, aunque no quitó que Grecia diera la vuelta de honor aclamado por el público iraquí que tomo partido por ellos. España tuvo también su consuelo, ya que Pirri fue galardonado con el trofeo al mejor jugador del torneo y Martínez Benegas, que arbitro 2 partidos, fue felicitado por su labor.

Al día siguiente de la final se disputo un partido amistoso entre la selección Iraquí y una selección de los mejores jugadores del Torneo, entre los cuales Pirri represento a la selección española. Tras este partido la selección se quedó durante varios días en Bagdad ya que desde Madrid “tardaron” en enviar un avión militar a recogerlos. La duda es saber si fue porque no habían aviones disponibles o bien porque se quiso dar un castigo a los jugadores.

La estancia en tierras iraquíes, pese a las atenciones que prodigaron los anfitriones, fue dura por el calor y la comida local. Los problemas con esto último motivaron que el capitán de la selección, Miguel Reina, tuviera que realizar labores de cocinero de la expedición en algunos momentos para regocijo de sus compañeros. En cuanto al calor, fue tan intenso durante los partidos que alrededor del terreno de juego se hallaban colocados cubos con hielos para que se refrescaran los jugadores. Uno de estos cubos fue presumiblemente el que provoco que Pirri contrajera fiebres tifoideas, que le llevaron a estar ingresado en el Hospital durante días, a su vuelta a Madrid y que fuera duda hasta el último momento para jugar la final de Copa del Generalísimo.

A la llegada a Getafe, la noche del 26 de Junio, en una sucesión de caras largas el único que quiso hablar fue Villalaín. Desde el primer momento asumió la culpa del fracaso al ser el máximo responsable de la selección. Para el la clave fue la forma física del combinado al final de la temporada, puesto que no dudaba que a mitad del año estos mismos jugadores hubieran sido capaces de ganar el campeonato. Apoyaba sus tesis en el estado actual del fútbol español y asumía, bajo su punto de vista, que él mismo estaba anticuado. Arropó a los jugadores a los cuales defendió y valoró su lucha constante en los partidos. Finalmente ponía la meta en el siguiente campeonato y en la mejora de la forma física para volver a alcanzar futuros éxitos.

Desgraciadamente la selección española no volvió a tomar parte en dichos campeonatos, al menos en la etapa de servicio militar obligatorio y con jugadores profesionales. Los motivos de estas ausencias, al menos para el autor, no están claros. Puede que los clubes, con el aumento de partidos, empezaran a no ver con tan buenos ojos la cesión de los jugadores de manera desinteresada; puede que determinados jugadores no se vieran motivados a ir a esta selección; puede que el estamento militar a la vista de la última participación no quisiera continuar sin tener un éxito asegurado… son muchas preguntas a las cuales no he obtenido respuesta por el momento.

Conclusiones

Al comenzar la investigación sobre este reportaje, partí con la idea, errónea visto lo visto, de que al ser una selección castrense esta tendría un carácter más serio y recto que lo que pudiera existir en las concentraciones y plantillas de los equipos de fútbol. Sin embargo a tenor de las conversaciones mantenidas con los protagonistas y la información manejada, podemos hablar de diferencias apenas perceptibles entre la selección y los equipos. Todos los jugadores contactados han coincidido en el buen ambiente reinante en los 3 Campeonatos; tanto a Villalaín como a Sagardoy se les recuerda como gente muy cercana y un trato muy afable y directo con el jugador, aunque siempre estaba presente el respeto del cargo de ambos.

Las expediciones, además de los jugadores, la formaban Villalaín y Sagardoy, cuando este último viajaba, como cabezas de expedición, además de un árbitro  o linier español que siempre ocupaba una de las bandas durante el partido y el Teniente Jiménez que hacia las funciones de masajista. Éste había sido el masajista del ciclista Federico Martín Bahamontes, a quien llevó alguna vez a las concentraciones del Hotel Mora en Madrid, para que le conocieran los jugadores. En los viajes se solía alternar la vestimenta militar, variada debido a la dispar procedencia de cada convocado, y los desplazamientos de paisano. En las recepciones u actos oficiales sí era obligatorio la vestimenta castrense.

Los desplazamientos fuera de España siempre se realizaban en aviones militares, algunos de hélice, lo que conllevaba molestias y tiempos más largos de los habituales hoy en día. Al ser viajes militares, la expedición no pasaba por las aduanas por lo que durante los viajes fuera de la Península, sobre todo el de Alemania a una Base Aérea Americana o el de Las Palmas de Gran Canaria, los jugadores aprovecharon para traer a España a precios baratos: radios, televisores, tabaco, etc. dándose la anécdota de Ufarte que compró una televisión en Canarias que le costó meter en el avión dado que no entraba por la puerta de acceso al mismo o de otros jugadores que volvían con una maleta adicional cargada de compras.

La mayoría de los jugadores que participaron en esta selección tuvieron ciertas ventajas durante el servicio militar. Ejemplos como el de Gallego que tras pasar del Sevilla al FC Barcelona fue destinado en los alrededores de Barcelona o el de Fusté, que tras serle rechazada la prórroga por ser hijo de viuda, tuvo que pasar por el cuartel pero solamente hasta la jura de bandera.

El único jugador seleccionado del cual no he conseguido datos concretos fue el  tercer portero de la fase final de Bagdad. De Calvo solo averigüé que era un jugador con ascendencia argentina que estuvo a prueba en el Real Madrid con una curiosa anécdota: comenzó la prueba jugando como lateral hasta que los técnicos, tras verle durante 10 minutos, pararon para preguntarle cuál era verdaderamente su puesto. En qué equipo jugaba y cómo llego a esta convocatoria es un misterio por el momento.

Para la elaboración de este reportaje consulté en más de 10 archivos del Ministerio de Defensa pero desgraciadamente apenas había datos de esta selección militar en ninguno de ellos, ignoro en qué lugar pueden estar los archivos oficiales de estas participaciones. Agradezco al Archivo del Ejército  del Aire por la cesión de parte del expediente personal del Teniente Coronel Villalaín. Igualmente agradezco a Luis Javier Bravo Mayor la ayuda prestada.

Asimismo quiero dar las gracias a la asociación de exjugadores del FC Barcelona, a la Peña rojiblanca Los 50, a los Veteranos del Real Madrid y a Carlos Marañón, por la ayuda prestada para contactar con exjugadores y en especial a Francisco Fernández Rodríguez “Gallego”, Miguel Reina, Ismael Comas, José María Fusté. José Armando Ufarte, José María Sánchez Rodilla,   Marcial Pina y José Martínez “Pirri” por las facilidades prestadas al atender mis llamadas y poder dialogar sobre estos campeonatos.

Anexos

Como anexo final al reportaje incluyo un resumen de los partidos y un listado con todos los jugadores que formaron parte de la selección ya sea jugando algún partido o simplemente yendo convocados incluyendo el equipo al que pertenecían cuando fueron convocados en primera instancia. También se incluye un cuadro esquemático de cada partido donde se indica quién jugo cada partido, quién fue convocado y quién marco algún gol durante el encuentro

Lista de Jugadores:

Apodo Nombre Equipo
Antón Antonio Manuel Martínez Morales Betis
Aranguren Jesús Aranguren Merino Athletic de Bilbao
Arieta Antonio Arietaaraunabeña Piedra Athletic de Bilbao
Badía Juan Manuel Badía Ferriols Mestalla
Bancalero Jesús Bancalero Sánchez Sevilla
Barrachina Fernando Barrachina Pio Granada
Boronat Marco Antonio Boronat Real Sociedad
Brebal José Breval Cala Betis
Calvo Desconocido Desconocido
Canós Juan Manuel Canós Ferrer Elche
Castellano Francisco Castellano Rodríguez Las Palmas
Claramunt José Claramunt Torres Valencia
Comas Ismael Comas Solanot Barcelona
De Diego Rafael De Diego Larrañaga Real Madrid
De Felipe Pedro Eugenio De Felipe Cortes Real Madrid
Dioni Dionisio Gomez Alfaro Betis
Echarri Rafael Echarri Gobantes Valladolid
Echevarría Javier Echevarría Azorloza Athletic de Bilbao
Erviti Domingo Erviti Larumbe Córdoba
Flores Antonio Flores Pedraza Sevilla
Fusté José María Fusté Blanch Barcelona
Gallego Francisco Fernández Rodríguez Sevilla
Gaztelu José Agustín Aranzábal Ascasibar Real Sociedad
Germán Germán Devora Ceballos Las Palmas
Gilberto I Gilberto Rodríguez Pérez Las Palmas
Gilberto II Justo Gilberto González Expósito Las Palmas
Glaría Jesús Glaría Jordán Atlético de Madrid
Gómez Antonio Gómez Navarro Tenerife
González Eduardo González Ruiz Real Madrid
Grosso Ramón Moreno Grosso Real Madrid
Guedes Juan Guedes Rodríguez Las Palmas
José Juan José Juan Gutiérrez Deniz Las Palmas
José María José María García Lavilla Oviedo
Larrauri José Ramón Martínez Larrauri Athletic de Bilbao
León José Manuel León Talavera Las Palmas
Lico José Antonio Morante Gutiérrez Elche
Llompart Bartolomé Llompart Coll Elche
Marcial Marcial Manuel Pina Morales Español
Marín Salvador Marín Silla Elche
Martín II Martín Marrero de la Cruz Las Palmas
Martínez Juan Martínez Vilaseca Español
Jayo Jesús Martínez Jayo Atlético de Madrid
Mendieta Andrés Mendieta Ocamica Rayo Vallecano
Miguel Pérez Miguel Ángel Pérez Pilipiux Real Madrid
Moya Francisco Moya Gomez Melilla
Muñoz Juan Muñoz Cerda Valencia
Niz Dionisio Nuez Robayna Las Palmas
Oliveros Ángel Oliveros Jiménez Sevilla
Óscar Óscar Ramírez Hernández Tenerife
Osorio Manuel Fernández Osorio Español
Paquito Francisco Faleato Ochoantesana Betis
Pintado Emilio Pintado Bernal Sevilla
Pirri José Martínez Sánchez Real Madrid
Poli Manuel Polinario Muñoz Valencia
Pujol Luis Pujol Codina Barcelona
Ramoní Ramón Díaz Cruz Español
Rebellón Alfredo Rebellón Sainz Sevilla
Reina Miguel Reina Santos Córdoba
Rexach Carles Rexach Cerda Barcelona
Rodilla José María Sánchez Rodilla Español
Rodri Roberto Rodríguez Aguirre Pontevedra
Rodri José Rodríguez Domínguez Sevilla
Rodri II Andrés Rodríguez Serrano Levante
Rogelio Rogelio Sosa Ramírez Betis
Rojo José Francisco Rojo Arroitia Athletic de Bilbao
Rovira José Fernando Rovira Sáez Mallorca
Sáez José Ignacio Sáez Ruiz Athletic de Bilbao
Silvio Silvio Villaescusa Medina Murcia
Tejada Ramón Tejada Acuña Real Madrid
Tonono Antonio Alfonso Moreno Las Palmas
Trallero Ernesto Trallero Gallego Atlético de Madrid
Ufarte José Armando Ufarte Ventoso Atlético de Madrid
Uriarte Fidel Uriarte Macho Athletic de Bilbao
Vavá Luciano Sánchez García Elche
Velázquez Manuel Velázquez Villaverde Real Madrid
Vidal Luis Vidal Planella Barcelona
Vidal II Antonio Vidal Planella Sabadell
Yanko Daucik Yanko Daucik Ciboch Melilla
Zugazaga Luis María Zugazaga Martínez Athletic de Bilbao

MundialMilitar26Resumen de partidos

Cuadro esquemático

MundialMilitar27MundialMilitar28C: Convocado                                                       J: Jugado                                                   G: Gol.

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Nº 84

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