Cuando el reglamento decide el campeón. Las Copas del Generalísimo para juveniles resueltas por lanzamiento de corners y por la edad de la plantilla.

Resumen

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Historia de las finales del Campeonato de España de Juveniles en su primera década, con especial hincapié en las dos finales con ganador de manera habitual: por lanzamiento de corners durante el partido y por la menor edad total de la plantilla.
Abstract

Keywords: Football, Rules, Youth Spanish Championship, History, Corner Kicks, Average Team Age

History of the first decade of the Youth Football Spanish Championship, with special focus on the two finals won according strictly to the rules of the competition: one by the highest number of corner kicks thrown during the match and the other by the team with the youngest average age.

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Ida y vuelta, goles con doble valor fuera de casa en caso de empate, prorroga y penaltis: éste es el camino habitual reglamentado que tienen establecidos los equipos en su lucha por ganar los enfrentamientos en los distintos torneos eliminatorios. Sin embargo para llegar a este simple mecanismo  con el paso de los años se han ido probando distintos métodos para decidir un ganador en caso de empate. Desde el más reciente gol de oro, hasta sorteos en bombos, lanzamientos de moneda al aire, disputar partidos de desempate hasta que uno de los contendientes ganara, etc. muchas han sido las formas de elegir el vencedor. Hoy vamos a recordar dos maneras concretas de elegir un ganador en una final de una competición oficial en España. Decisiones extrañas a día de hoy pero sin embargo válidas según el reglamento de la competición en ese momento. En concreto vamos a recordar una final en la cual se decidió el ganador por el mayor número de corners lanzados por uno de los contendientes, mientras que en otra final veremos cómo se le otorgó el título al equipo que tenía la plantilla con la media de edad más joven.

El Campeonato de España de Juveniles, también conocido como Copa del Generalísimo para equipos juveniles, comenzó a jugarse en 1951. A imitación de su hermano mayor, la Copa para equipos profesionales, ésta también se disputaba al finalizar la liga y tenía como aliciente el disputarse la final como antesala de la gran final de la Copa en el mismo escenario que los jugadores profesionales. En esta primera edición llegaron a la final el equipo juvenil del CF Barcelona y el Sueca con victoria clara de los azulgrana por 5-1. Ambos equipos jugaron el 27 de mayo en el estadio de Chamartín, antes de la final profesional entre el Barcelona y la Real Sociedad que ganaron los primeros por 3-0.

Para la edición juvenil de 1952 encontramos una de las primeras incidencias que en posteriores ediciones tendría que ver mucho con el ganador del título. A semifinales llegaron Atlético de Madrid y Barcelona por un lado y Real Sociedad y Plus Ultra por el otro. Los primeros jugarían por la mañana en el viejo Metropolitano, mientras que los segundos lo harían por la tarde en el nuevo Chamartín. Para este campeonato se habían establecido algunas reglas concretas tales como que los partidos tendrían una duración de 70 minutos en dos tiempos de treinta y cinco y lo que más atañe a nuestra historia: en caso de terminar alguno de estos partidos en empate se jugaría al día siguiente una prórroga de 30 minutos en la cual se proclamaría vencedor el que marcara el primer gol. Si transcurrido esos 30 minutos sin que ningún equipo viera puerta, el ganador seria el equipo que tuviera más corners a su favor. Si aun así no se pudiera decidir un ganador, se optaría por declarar vencedor al equipo cuyo conjunto de jugadores alineados sumaran menor edad en total. Hoy se antoja extraño el decidir un campeón de un torneo oficial de esa manera, pero en aquellos años así estaba reglamentado.

CampeonatoJuvenil01En el Metropolitano, una jugada entre Collar, el que fuera histórico capitán rojiblanco, y Moreno colocaba el 1-0 en el marcador que campeó hasta el último minuto de partido, donde el barcelonista Pons logro el empate, lo que a la postre significaba tener que ir a un partido de desempate. En Chamartín, pese a que el Plus Ultra se adelantó por medio de Poyan, el mejor fondo de la Real Sociedad unido a un terreno de juego más pesado, contribuyo a que los realistas le dieran la vuelta al partido en la segunda parte hasta finalizar venciendo por 2-6. Mateos marco el otro gol del equipo asegurador mientras que Laguardia, Huercanos por 2 veces, Sistiaga de penalti, Querejeta y Esnaola, marcaron por los visitantes.

Nuevamente se vieron las caras tras 24 horas rojiblancos y azulgranas en el Metropolitano y esta vez fue más rocambolesco el intentar decidir un ganador. Con bastante público presente, ambos equipos se mostraron muy nerviosos durante el encuentro ante el temor de encajar un gol y perder de inmediato la eliminatoria. Al finalizar el partido nuevamente en empate, esta vez a cero, llegaron las discrepancias. Pese a que se sabía que el finalista seria el conjunto que había lanzado mas corners, se entendía que esto era ejemplo de qué equipo había sido más atacante, cada equipo lo interpreto a su manera y obviamente favorable a sus intereses. El Atleti argumentaba que solo eran válidos los corners de la prorroga recién jugada, que estaba claro que le daba como ganador, mientras que el Barcelona sostenía que la prorroga era una continuación del partido anterior y por ende la suma de corners tenía que hacerse de ambos encuentros, resultado que le daba la victoria. Estaba claro que si no se ponían de acuerdo en esto, era inútil elegir la opción del cómputo global de edades.

¿Y quién era el finalista entonces? Debido a que nadie se puso de acuerdo, el Comité de Competición de la Federación Española tuvo que tomar cartas en el asunto y reunido de urgencia acordó que ambos equipos jugaran al día siguiente un nuevo partido, pero esta vez dejando todo atado y bien atado. Se jugaría un nuevo partido de 30 minutos, con dos tiempos de 15 minutos, donde si persistiera el empate sería vencedor el equipo que hubiera lanzado mayor número de corners en este partido sin tener en cuenta los anteriores. Si aun así persistiera el empate se daría el triunfo al equipo cuyos jugadores sumaran en conjunto menor edad y si por azares del destino, tuvieran ambos conjuntos la misma edad grupal, se decidiría el ganador con el lanzamiento de una moneda. Todo esto se volvería a decidir en un partido a jugar en el Metropolitano pero esta vez a puerta cerrada.

Esto último no gusto al aficionado rojiblanco y madrileño. El público congregado en gran número no entendía por qué no se podía asistir al partido. Los ánimos empezaron a caldearse y llegado el momento los aficionados intentaron entrar forzando una de las puertas del acceso al estadio. Los trabajadores del club, personal federativo e incluso directivos rojiblancos intentaron frenar al público, pero la avalancha fue tal que tuvieron que desistir de ello y finalmente entro al estadio todo el que quiso.

La pasión por el fútbol llevo a los aficionados a forzar las puertas para entrar al estadio.

La pasión por el fútbol llevo a los aficionados a forzar las puertas para entrar al estadio.

En cuanto al partido finalmente hubo ganador de la manera habitual, el Atlético de Madrid derroto 2-1 al Barcelona, aunque por si acaso el primer córner lanzado por los rojiblancos al poco de comenzar casi se celebró en las gradas como si fuera un gol. El primer del partido fue obra de Enrique Collar, quien a pase de su hermano Antonio, disparó a puerta con tal mala suerte para el Barcelona que se le escapó de entre las manos a su portero. En la segunda parte Bosch empata para los azulgranas para poco después marcar Antonio Collar el gol rojiblanco definitivo.

Al día siguiente, con más descanso para la Real Sociedad, esperaba la gran final en Chamartín. A las 16:00 el partido de los juveniles y a las 17:30 la gran final de los “mayores” entre el Barcelona y el Valencia. El partido no pudo ponerse mejor para la Real Sociedad, al minuto de juego marcaba Huercanos quien poco antes del primer cuarto de hora volvería a marcar. Un 2-0 que podía pesar como una losa para un Atleti que había tenido que jugar tantos partidos seguidos. Sin embargo nada más lejos de la realidad, el Atleti se sobrepuso y poco después Collar acortaba distancias antes del descanso y Moreno, 7 minutos después, colocaba el empate en el marcador y dejaba todo como al principio. Tras el descanso, Collar nuevamente, ponía en ventaja al Atleti y a la Real Sociedad no le quedo más camino que atacar pero siempre encontrándose de frente a una defensa del Atleti seria y bien asentada. Los rojiblancos siguieron controlando el partido y finalmente, en otra jugada de los hermanos Collar, llego el cuarto y definitivo que daba el título al Atlético de Madrid después de tantas peripecias.  En la final “adulta” el Barsa de Kubala, César y Basora derrotaba al Valencia de Puchades, Pasieguito y Badenes por 4-2 tras ir a la prórroga.

El Jefe del Estado, Francisco Franco, entrega al capitán rojiblanco Collar el trofeo obtenido.

El Jefe del Estado, Francisco Franco, entrega al capitán rojiblanco Collar el trofeo obtenido.

Con estos antecedentes sobre la reglamentación para elegir al ganador de una eliminatoria, llegamos al Campeonato de 1953. A mediados de Junio se jugaron las semifinales. En el campo neutral de Mestalla, se enfrentaron los juveniles del Real Madrid y del Español, con victoria blanca por 2-0, mientras que en el neutral de San Sebastián, el Barcelona derroto por 2-1 al Astillero de Santander. Una semana más tarde, y como previa de la final de Copa entre el Barcelona y el Athletic de Bilbao que se disputaba en Chamartín, se vieron las cara Real Madrid y Barcelona.

A las 16:00 de la tarde Moleiro, técnico blanco, salió de inicio con Salazar, Fernández, Mata, Martín, Trujillo, Blanco, Vidal, Sánchez González, Comos, Marsal y Polo; mientras que Llorens, técnico azulgrana, lo hizo con Albadalejo, Martorell, Cruset, Simó, Ascón, Gallito, Vieder, Oliver, Ortoll, Admella y Navarro. Pese a que ambos conjuntos tuvieron de ocasiones para marcar, incluso el Barcelona fallo un penalti, ninguno fue capaz de ello, en un partido muy disputado y que agradó al público presente. Dado el 0-0 final se hacía necesario un nuevo partido de desempate. Pese a que un principio se pensó en jugarlo en el Metropolitano, finalmente se acabó eligiendo nuevamente Chamartín como sede del encuentro dos días después. A las 18:30 saltaron al césped. Un único cambio en el Barcelona, Pares por Vieder, mientras que el Madrid jugo con el mismo once del primer partido. El primer tiempo no fue aprovechado por las delanteras lo que hizo que el centro del campo de ambos conjuntos fuera lo mejor de ambos equipos. En la segunda parte el Real Madrid fue más práctico,  atacó con más profundidad y consiguió acercarse con más peligro que el Barcelona. Entre la defensa y el meta azulgrana impidieron que marcaran los madridistas y varias de esas veces el balón acabó en córner. Poco a poco avanzaron los minutos hasta que llego el pitido final con el marcador sin moverse del 0-0 inicial. Era el partido de desempate y como estaba reglamentado no había más partidos sino que se tenía que decidir el campeón por la cantidad de corners lanzados en ese partido. En ese apartado no hubo color, el Real Madrid lanzo 5 corners contra 1 del Barcelona. Gracias a esa peculiaridad del reglamento, el Real Madrid fue proclamado Campeón Nacional y el vicepresidente de la Federación Española,  señor Tuzón, entrego al capitán madridista el trofeo conseguido.

Y el Real Madrid se llevó el campeonato por lanzar más corners.

Y el Real Madrid se llevó el campeonato por lanzar más corners.

En las siguientes temporadas continuó la tónica de jugar las finales del Campeonato Juvenil antes de la final de Copa y en el mismo escenario donde se jugaba. En 1954 el Plus Ultra, filial madridista, derroto 2-1 al Español en Chamartín; en 1955 la Real Sociedad venció 2-0 al Español; para 1956 el Atlético de Madrid fue el primer equipo que repetía título por primera vez, al golear 4-0 al Real Zaragoza en Chamartín. Para 1957 hubo un cambio de la ubicación de la final de Copa de los profesionales, al enfrentarse el Barcelona y el Español tenía más sentido ubicar la final en Barcelona. El campo elegido fue Montjuich, pero sin embargo la final juvenil se optó por llevarse al estadio de Sarriá en sesión de matinal donde el Real Murcia goleo por 6-1 al Txori-Erri de Bilbao. Por la tarde, en Montjuich si se hizo la entrega de la Copa al capitán del Murcia. Al año siguiente, de vuelta en Chamartín, el Atlético de Madrid gana su tercer título derrotando al Alicante por 2-1.

Llegamos a junio de 1959. Hasta semifinales llegan Sevilla y Real Madrid por un lado y Galdácano y Barcelona por otro. En la ida en el Sanchez-Pizjuán se produce un lleno espectacular que desbordo todas las expectativas llegando incluso a quedarse público sin poder acceder al estadio, y eso que estamos hablamos de un partido de juveniles. El Sevilla no defraudo a su afición y en una muy buena segunda parte dejó prácticamente encarrilada la eliminatoria al vencer 3-0 a los madridistas.  Por su parte el Barcelona en San Mames, logró imponer su superioridad y derrotó al conjunto vasco por 1-3. Una semana más tarde, el Barcelona logra derrotar nuevamente al Galdácano por 4-1 y se clasifica para la final. En la otra semifinal, disputada en el Bernabéu, el Sevilla se atrincheró en su área para defender el resultado y aprovechar la contra para crear peligro. La táctica surtió efecto y el Real Madrid no pudo remontar, se tuvo que conformar con ganar por 1-0.

De antemano se avisaba lo que podía suceder en caso de empate sobre el césped.

De antemano se avisaba lo que podía suceder en caso de empate sobre el césped.

Bajo un calor sofocante y como previa de la final de Copa del Generalísimo entre el Barcelona y el Granada, los equipos juveniles de Sevilla y Barcelona saltaron al césped de Chamartín para dilucidar en 70 minutos, recordemos que esta era la duración de los partidos en esta competición,  quién sería el campeón de España de esta categoría. El Sevilla jugo de inicio con Carmet, Carmona, Marín, Rico, Flores, Vergara, Aragón, Ramoncito, Castro, Díaz y Breval. Por su parte el Barcelona lo hizo con Sadurní, Villar, Arruebo, Marín, Ruiz, Teixidor, De la Fuente, Domínguez, Fusté, Escolá y Toll. Pese a que la igualdad fue la nota predominante del encuentro, el Barcelona consiguió irse al descanso con victoria momentánea debido al gol de Domínguez. En la reanudación el Sevilla estiró sus lineas y comenzó a dominar el encuentro con más claridad para poco a poco darle la vuelta al marcador con sendos goles de Ramoncito y Díaz. El Sevilla se vio con los deberes hechos y dejó la intensidad con la que estaba jugando para ir cediendo ante el Barcelona quien volvió a empatar a 8 minutos del final, nuevamente por medio de Domínguez. Con el pitido final se retomaba la incertidumbre y se abría un nuevo envite para dentro de 2 días.

CampeonatoJuvenil06Para el partido final ambos equipos jugaron con los mismos onces, a excepción de la portería azulgrana que esta vez fue defendida por Rodri en lugar de Sadurní.  Poco público en la nocturna de Chamartín que no salió aburrido aunque si indignado por el resultado. Al igual que en el primer partido, el Barcelona volvió a adelantarse en el marcador. Esta vez una salida en falso hacia un balón que no consiguió atrapar, se transformó en un centro de Domínguez hacia Escolá para que este no perdonara. El Sevilla buscó con apremio el empate, pero en la ocasión más clara de la primera parte Flores fue sujetado al ir a rematar por un defensa culé en un penalti que no vio el árbitro. Para más desgracia sevillista al empezar la segunda parte, otro fallo del meta andaluz propició el segundo gol del Barcelona obra de Toll. La reacción sevillista fue fulminante. Saque de puerta y jugada trenzada sevillista que pasa por todos los jugadores sin que ningún rival culé la obstaculice hasta que Díaz de cabeza la aloja en las mallas de Rodri. En las gradas se desató una larga ovación y el flamear de pañuelos. Esto catapultó al Sevilla quien asedio la meta culé en pos de la victoria que le fue esquiva. Tan solo en el último minuto de partido, Aragón logro empatar la contienda y pocos instantes después el árbitro pitó el final del partido. El reglamento estaba claro y a partir de ese momento comenzaron las sumas de las edades para dar con un ganador. Los jugadores del Sevilla dieron una suma total de doscientos diecinueve años, once meses y seis  días, por su parte la los barcelonistas dieron un total de doscientos diecisiete años, once meses y veinte días. El titulo se iba para la ciudad condal en medio de una bronca del público presente que entendía que no era lo correcto pese a lo que marcaba el reglamento.

CampeonatoJuvenil07A distancia de tantos años puede parecer extraño la manera en la cual se resolvieron ambos campeonatos, de la misma manera que a los jugadores de los años 40 les podría parecer raro el tener que jugarse un título a lanzamientos de penalti, los 3 cambios por partido o el sistema de tarjetas amarillas y rojas. Los reglamentos se han ido modificando, para bien o para mal, y nos dejan para el recuerdo estas historias que ahora vemos un poco extrañas.

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