Título: El (no-)centenario del Haro Deportivo

Resumen

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Este artículo es un análisis histórico sobre la historia del Haro Sport Club, atendiendo a su diversificado origen: por un lado, el fútbol infantil, y, por otro, el fútbol sénior. Pero, sobre todo, es un trabajo que pretende desmitificar y clarificar las fechas fundacionales del club que se mueven en el arco cronológico de 1913 a 1921.
Abstract

Keywords: Haro, Football, History, Spain, La Rioja

This is a historical analysis of the history of the Haro Sport Club, based on its diverse origins: on the one hand, youth football, and, on the other, senior football. But, above all, it is a report that aims to demystify and clarify the fundamental dates of the club that move in the chronological arc from 1913 to 1921.

Artículo
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1. Introducción

En el año 2014 la directiva del Haro Deportivo conmemoró el centenario del club. Lo hizo por todo alto con diferentes celebraciones, eventos e iniciativas que anunció en una página de Facebook creada ad hoc: “Centenario Club Haro Deportivo”[1]. Las actividades más destacables fueron las siguientes: la elaboración de un sello postal con el escudo centenario del club; la confección de una camiseta conmemorativa; el acuerdo con la empresa burgalesa Cafés Gometero para que en sus sobres de azúcar se estampara el escudo del Haro Deportivo conmemorando su aniversario; la realización de una exposición fotográfica rememorando “los 100 años de historia” del Haro Deportivo; la convocatoria a los exdirectivos del club a una “Gran Comida Centenario”; y la celebración de un partido entre los veteranos del conjunto jarrero y los del Fútbol Club Barcelona. Incluso, el extinto grupo de rock Ansiedad elaboró una canción titulada “100 años de historia” y la Banda Municipal dio un concierto-homenaje en honor del club. En una comarca en la que las cuestiones deportivas difícilmente suelen ser noticia, este tipo de movimientos llamaron la atención de la prensa y los medios de comunicación que siguieron de cerca los diferentes actos que se fueron concatenando a lo largo de 2014.

Sin embargo, la conmemoración de este centenario partía de un error fundamental: el año de fundación. Según adujeron directivos y demás personas encargadas de la organización de los actos, el Haro Deportivo, como quedaba recogido en su web oficial, había sido creado en 1914 por “un grupo de aficionados locales” que habían decidido “organizar en Haro una entidad que recogiese y encauzase la afición” por el fútbol[2]. Contradecía así la tesis apuntada un año antes por el investigador local Fernando de la Fuente que había demostrado con fuentes documentales primarias que la designación de Haro Deportivo correspondía al club que se fundó en los años 30 y que, en todo caso, el único equipo jarrero que se enmarcaba en las fechas señaladas era el conjunto infantil Haro Foot-ball Club, creado en 1913. De la Fuente pergeñó, entonces, la siguiente problemática: ni la celebración del 100 aniversario era plausible atendiendo al supuesto nexo existente entre Haro Deportivo y Haro Football Club, ni podía señalarse que éste fuera centenario, aun vinculándolo con el Haro Sport Club, porque este último había sido creado el 19 de marzo de 1921. Clarificando la cuestión: no se podía establecer una línea entre los clubes porque ni tuvieron los mismos estatutos, ni la misma sede y denominación.

En consecuencia, se trataba de un (no-)centenario que había sido celebrado atendiendo a una historia del club edulcorada y adulterada en la que primaban el vox populi, la memoria y la invención por encima de los hechos históricos contrastados y recogidos en los archivos y la prensa. De hecho, la mencionada página de Facebook, que había sido creada en marzo de 2014, describía al Haro Deportivo como “decano del fútbol riojano” sin atender a que, probablemente, los miembros más antiguos del fútbol riojano son la Agrupación Deportiva de Logroño, Gran Casino (posteriormente Agrupación Deportiva Gran Casino) y el Logroño Recreation Club. Pero, es que, además, el Haro Deportivo ni siquiera fue el primer club jarrero de fútbol sénior, pues Haro Sport Club, una entidad distinta, se fundó casi una década antes. Las contradicciones a la hora de celebrar el centenario fueron, por tanto, palmarias. Más, si se tiene en cuenta, que las evidencias proporcionadas por De la Fuente ya eran conocidas desde un año antes.

2. Haro Foot-ball Club, un equipo infantil

Las primeras referencias que se pueden encontrar sobre el fútbol en Haro datan de la década de 1900 y proceden de pequeñas crónicas técnico-futbolísticas recogidas en La Rioja: diario político (en adelante, La Rioja) en las que se trataban las normas básicas de este deporte. Teniendo presentes los artículos sobre el higienismo y los beneficios de la educación física y la práctica deportiva que se publicaron desde 1906 en este periódico, además de los relativos a la difusión del fútbol realizados por los corresponsales de este diario en Vizcaya y Guipúzcoa, cabe señalar que en la localidad jarrera no se prestó atención a este deporte en su sección “Ecos de Haro” hasta 1910, cuando se señaló que un comercio del municipio riojalteño regentado por Adolfo Herrarte había traído balones “y cuantas novedades han lanzado al mercado los fabricantes de Alemania y Francia” con motivo de las festividades navideñas[3]; es decir, que una de las primeras conexiones entre el fútbol y Haro se produjo a través del mercado de juguetes.

Que así fuera tiene su por qué. Muchos de los niños y jóvenes jarreros se habían formado en centros escolares de ciudades industrializadas como Bilbao, Madrid y Barcelona. También de Logroño, Vitoria y Pamplona, que si bien no estaban a la vanguardia en lo que se refiere al progreso industrial, sí que se habían visto influidas por las nuevas corrientes de pensamiento modernas y, por ende, deportivas, viendo arraigar el fútbol en los principales colegios religiosos de sus comarcas (Torrebadella y Olivera, 2016: 501-502). Por una u otra razón, el fútbol se convirtió en un deporte popular entre los más pequeños, que quisieron seguir practicándolo en sus lugares de origen y, en consecuencia, transmitieron esta práctica a los jóvenes harenses que asistían a la escuela en la localidad jarrera.

Así pues, pusieron medios para su práctica. Lo primero de todo era contar con el elemento esencial de este deporte, el balón, y, lo segundo, un espacio donde practicarlo, la calle, un lugar clave para la sociabilidad de finales del siglo XIX y principios del XX (Lagardera, 1995-1996: 164; Guereña, 2000: 62). En este sentido, no resulta desaventurado lanzar la hipótesis de que si el comercio de Herrarte puso a la venta pelotas de fútbol fue porque los niños las demandaron en sus peticiones navideñas. También porque éstos y los jóvenes universitarios, igualmente educados en los centros de enseñanza de las ciudades mencionadas, trajeron consigo la práctica futbolística contribuyendo al arraigo de este deporte en la localidad jarrera y su contagio a los alumnos del Colegio Cardenal Cisneros y la Academia Mercantil de 1ª y 2ª Enseñanza de Haro (De la Fuente, 2013: 377).

Equipo infantil de Haro. Fuente: Archivo familiar Gonnelli-Irazu

Equipo infantil de Haro. Fuente: Archivo familiar Gonnelli-Irazu

Asimismo, las publicaciones técnico futbolísticas de La Rioja ayudaron a la difusión de este deporte. Sumado a los artículos sobre los inicios del fútbol en Logroño que fueron apareciendo desde principios de siglo, se publicaron extensos sueltos en los que se explicaban no ya las normas básicas de este deporte, sino cómo practicarlo. De todos ellos sobresalen los artículos de Lawday, pseudónimo del portero del Racing Club de Irún que emigró a Londres para formarse en este sport, y de Pedro Astigarraga, primer presidente de la Federación Vizcaína de Fútbol y uno de los fundadores del Athletic Club de Bilbao[4]. De los artículos de Lawday los jóvenes jarreros pudieron sacar 3 conclusiones: que debían primar el juego colectivo por encima de las individualidades; que hasta un jugador modesto podía llegar a competir o participar en clubes de primera categoría; y que el fútbol era un deporte de aprendizaje constante, si bien: “nos queda aún mucho que aprender: somos principiantes y como tales muy imperfectos. Dad camino libre a los buenos consejos, adaptarlos inmediatamente después de experimentados sobre el campo”[5].

Respecto a los de Astigarraga cabe señalar que éstos se centraron en mostrar las normas básicas del deporte, pero entroncándolas con el éxito del Athletic Club de Bilbao: paradigma, a su juicio, de cómo debía practicarse este deporte. Según destacaba el vasco, el conjunto vizcaíno había conseguido ser “el más fuerte” conquistando en numerosas ocasiones el título de campeón, combatiendo “por toda clase de medios, contrariedades y sinsabores”, recomponiéndose ante la adversidad con entusiasmo y energía y, en consecuencia, consiguiendo estimular “la afición”[6]. El resto de textos publicados se centraron en explicar la posición que ocupaba cada jugador en el campo y sus funciones[7].

En este contexto, el interés por el fútbol despertó en Haro, hasta el punto de que en 1913 se constituyeron los primeros equipos infantiles de la localidad: la Lealtad Deportiva Harense y el Haro Football Club[8].

Estos clubes fueron los primeros en conseguir que el consistorio jarrero les cediera un terreno junto a la Fuente del Moro para instalar, con casi toda seguridad, el primer campo de fútbol de la ciudad y disputar campeonatos con otros clubes de la provincia como el Logroño Recreation Club y la Agrupación Deportiva del Gran Casino[9]. El acondicionamiento del terreno de juego corrió a cargo del consistorio municipal, aunque hubo reticencias: el edil Martín Ocina sugirió en agosto de 1913 que los padres de los infantiles colaboraran en las obras del campo de juegos sufragando parte de los costes de “un recreo destinado a hijos de familias pudientes” (De la Fuente, 2013: 378). Este tipo de gestos no se tuvieron en consideración, máxime cuando el alcalde liberal Díez del Corral había señalado en sesión plenaria que se habían comprometido a adecuar el campo y que así lo harían porque “a él acudían niños de todas las clases sociales a practicar el foot-ball”[10].

El Haro Foot-ball Club comenzó a jugar partidos y torneos. Este club participó en la Copa Recreation de Logroño en junio de 1913, sacando muy buenas sensaciones por el buen papel realizado, siendo el único equipo de fuera de la capital riojana en inscribirse. Este tipo de torneos fue fundamental para el arraigo del fútbol infantil en Logroño y, sin duda alguna, también para Haro, pues, pronto, el club harense organizó un campeonato de similares características en el municipio jarrero, la Copa de Haro, invitando al Logroño Recreation Club a jugarla. Los logroñeses obtuvieron una contundente victoria al adelantarse en el marcador hasta en cinco ocasiones en apenas 15 minutos sin haber tiempo para más, pues el encuentro tuvo que suspenderse por condiciones climatológicas adversas[11].

Pese a la derrota, las conclusiones obtenidas del torneo fueron alentadoras: los harenses habían demostrado que tenían “madera de jugadores” y debían seguir organizándose campeonatos de este tipo porque “con espectáculos de esta índole es como se fomenta el sport”[12]. El responsable de “Ecos de Haro” dibujó una derrota agridulce cuando la realidad demuestra que recibir 5 goles en menos de 15 minutos es sintomático de que algo no se estaba haciendo bien y que el equipo no estaba preparado. Pero, sea como fuere, el Haro Foot-ball Club, una entidad de fútbol infantil, se planteó la posibilidad de dar el salto al fútbol sénior federado al solicitar inscripción en la Federación Regional Norte para participar en el campeonato de España (De la Fuente, 2013: 379). Sin embargo, esta iniciativa no fraguó debido a que el club no cumplía con los requisitos mínimos exigidos por la federación, entre ellos, quizá los más importantes, que los jugadores superaran los veinte años de edad y que el club existiera legalmente, es decir, que se hubiera inscrito en el registro de asociaciones al amparo de la ley de 1887 que las regulaba[13].

3. Haro Sport Club: constitución y estabilización de un club de fútbol sénior

En efecto, hubo que esperar al 19 de marzo de 1921 para que se fundara en la ciudad jarrera una entidad de estas características: el Haro Sport Club, que se creó al calor de la popularización de este deporte que se vivió a nivel estatal, tras la impresionante actuación de la primera selección de fútbol nacional en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920 (Payero, 2009: 101-102; Pujadas y Santacana, 2001: 160; Simón, 2015: 20, 69-70; Torredabella y Nomdedeu, 2014: 12; Id., 2013: 12; Torredabella y Arrechea, 2016: 124; Id., 2017: 145-168). El interés que suscitó la conocida “Furia Española”, que cosechó una merecida medalla de plata con los Zamora, “Pichichi” y Samitier, ayudó a que el fútbol senior aterrizara en Haro en la década de 1920, y no antes, ya que fue a partir de entonces cuando se popularizó este deporte y se convirtió en un espectáculo de masas (Torrebadella y Nomdedeu, 2016: 121-122; Id., 2015: 126-127; Quiroga, 2014: 37-52).

El mismo día en que se constituyó Haro Sport Club se eligió su Junta Directiva, en la que estuvieron presentes un nutrido grupo de políticos, empresarios y personalidades influyentes de la localidad jarrera: Arsenio Marcelino (presidente honorífico del club y alcalde del municipio), Miguel Saralegui (presidente), José María Roig (tesorero), Carlos Serres (secretario), Félix Herrarte, Inocente Román, Julián Ortíz, Enrique Ugalde[14] y Tomás Manero (vocales). Esta junta directiva siguió el ejemplo de lo que ya habían hecho otros clubes riojanos como Recreation y apostaron por expandir la entidad entre los jarreros –síntoma del origen mesocrático de la iniciativa–, abriendo suscripción por acciones. Lo cierto es que este tipo de movimientos suponían un paso ineludible para cualquier sociedad deportiva que abogara por la institucionalización, pues las cuotas recibidas servían para asegurar la vida económica de la entidad y, en consecuencia, disponer de fondos para la sede social, las necesidades de los jugadores y la disposición de un terreno de juego (Pujadas y Santacana, 2001: 155-156).

También movieron ficha ante la corporación municipal. Debían contar con su apoyo para obtener el mayor número de facilidades en el desarrollo de sus actividades. Así, aunque a priori ya disponían del respaldo del Ayuntamiento por la vinculación del alcalde con el club, activaron el protocolo de actuación: el 16 de marzo de 1921 enviaron una carta oficial al pleno invitándole al festival que celebrarían tres días más tarde en el campo de deportes de la Sociedad, situado en “el camino del estanque”[15], junto a la plaza de toros, y al partido de fútbol que celebrarían entre el Haro Sport Club y el España F.C. de Logroño[16]. Haro venció en aquel encuentro por 2 a 1, obteniendo la copa de plata donada por el alcalde Arsenio Marcelino en concepto de premio.

Presentado el equipo en sociedad, los partidos amistosos entre Haro Sport y otros clubes comenzaron a sucederse. Apenas una semana después de este primer partido se enfrentó en Logroño a la Unión Deportiva Católica empatando a cero y el 3 de abril contendió frente al Bolchevique de Logroño venciendo por 2 goles a cero[17].

Rápidamente el club fue creciendo. Mientras que, por un lado, la sección de fútbol de la sociedad Haro Sport pactaba partidos con clubes de Logroño, por otro, la directiva se veía obligada a adquirir un terreno más amplió para su parque deportivo[18]. El 1 de abril de 1921 había renovado su junta de dirección manteniendo a Saralegui de presidente, pero creando 4 nuevos cargos: vicepresidente, que ostentó Félix Herrarte; contador, del que se ocupó Jesús Santiago; vocal de fútbol, representado por Julián Ortiz; y vocal de ciclismo, encarnado en la figura de Enrique Ugalde (De la Fuente, 2013: 384). También entraron nuevos miembros en el área de vocales como Pelayo Valdés, Cecilio Prieto y José María Riaño. Esta directiva duró poco tiempo y fue sustituida rápidamente por otra compuesta por Dionisio del Prado (presidente), Antonio Campo (vicepresidente), Emilio López Dóriga (secretario), Enrique Ugalde (tesorero), Jesús Gómez (contador) y Cristino Marcelino, Julio Ortiz, Jesús Santiago y Félix Herrarte (vocales), todos ellos “personas prestigiosas y de relieve en la localidad”[19].

Una vez que la directiva obtuvo un campo de fútbol, los partidos amistosos se fueron sucediendo. De abril a junio Haro Sport se enfrentó con el equipo reserva del Logroño Recreation Club –perdiendo por 3 a 5[20]–, al M.F.C. de Logroño –venciendo por 3 a 0[21]–, al Bailén de Logroño (equipo militar) –ganando por 1 a 0[22]–, al Vizcaya Unión Club –perdiendo por 0 a 3[23]– y al Deportivo Alavés –superando al conjunto vitoriano por 3 a 2[24]–. Fueron partidos que estuvieron marcados por los incidentes y la dureza en el juego, que no cortó el árbitro.

La verdadera puesta de largo del club riojalteño se produjo a finales de junio de 1921: Haro Sport Club y Athletic Club de Bilbao contendieron en partido amistoso durante las festividades de San Pedro. En efecto, el día 25 de este mes La Rioja anunciaba dicho partido entre la primera plantilla del conjunto jarrero y “el Athletic de Bilbao, campeón de España”[25]. Sin embargo, al día siguiente rectificaba: “hace constar el equipo campeón que una vez cerrada la temporada y hasta que se reanude la próxima, fines de septiembre o principios de octubre, tiene acordado oficialmente dicho club no celebrar, como tal, partido alguno”[26]. Para mantener su programa de partidos, la directiva del Haro optó por salirse por la tangente y anunció el partido como Haro Sport Club Vs Bilbao F.C. “formado por equipiers del campeón de España”[27]. El partido apareció así anunciado en La Rioja, con un visible “ATHLETIC” y un desapercibido “Bilbao F.C.”:

La Rioja, 28/06/1921, p. 3

La Rioja, 28/06/1921, p. 3

Las expectativas depositadas en el partido fueron muy altas: el club acababa de salir a la escena futbolística y en apenas 3 meses había sido capaz de convocar a una entidad de primera línea para jugar un partido amistoso. Los fines también lo eran: asentar en Haro el interés por el deporte balompédico sénior.

Se registró “un entradón formidable”, fue un día magnífico para el fútbol, hubo muchos goles y “salió el público muy satisfecho de la labor realizada por el once del Bilbao F.C., verdaderamente admirable, pues se apuntaron ocho goals frente a uno de los del Haro Sport Club”[28].

No era para menos. Aquel partido lo jugó el mítico delantero bilbaíno Rafael Moreno Aranzadi “Pichichi”, sobrino-nieto del literato Miguel de Unamuno, que se había asentado en Haro tras jugar su último partido oficial contra el West Ham inglés, siendo entonces “equipier” de la Selección Vizcaína en mayo de 1921 (Polo del Barrio, 1986: 97; De la Fuente, 2013: 389). Durante su estancia en la ciudad jarrera jugó varios encuentros alineándose con sus excompañeros del Athletic, ya que, junto a este partido, disputó de rojiblanco otros dos en la localidad riojana: uno contra el Erandio, al que vencieron con dos goles suyos, y otro frente al Haro al que ganaron por 3 a 0, ambos en septiembre[29]. Sólo teniendo en cuenta la impronta que dejó en vida el mito futbolístico se entiende la siguiente consecuencia que tuvo este partido: la creación de equipos emulando al club vizcaíno.

4. Conclusiones

En conclusión, como se ha avanzado en la introducción, en 2014, la directiva del Haro conmemoró su “no centenario”, haciendo caso omiso a las investigaciones que demostraban que el club se había fundado en 1921. Ni una sola persona cercana a su dirección pudo demostrar documentalmente que naciera en 1914 pero, aun así, esta fecha fundacional fue conmemorada y así se ha mantenido hasta ahora. El paso del tiempo y los numerosos avatares que ha sufrido la documentación (guerra, dos dictaduras y cambios de federación) han dificultado las labores de obtención de información sobre este club. De hecho, si ya de por sí la documentación es limitada, resultando una tarea ardua y complicada encontrar fuentes precisas sobre los orígenes del fútbol en campos riojalteños, imagínense hacerlo en fechas en las que no existía el Haro Sport Club, una entidad a la que erróneamente se ha equiparado con el Haro Deportivo.

Por ello, a lo largo de este artículo se ha arrojado luz al respecto, utilizando la principal fuente de la que se disponía: la prensa. A través de esta se ha podido comprobar cómo los diarios no prestaron inicialmente mucha atención a este sport inglés, habiendo de esperar a la década de 1910 para que este medio cambiara de punto de vista y comenzara a hacerse eco de publicaciones técnico-futbolísticas en las que se trataban las normas de juego. Estos artículos y las estancias de los jóvenes jarreros en colegios de ciudades industrializadas despertaron el interés por este deporte en Haro y favorecieron la creación de dos equipos infantiles en 1913: la Lealtad Deportiva Harense y el Haro Football Club. Como se ha visto, el primer club de fútbol senior de Haro no llegaría hasta 1921, con la fundación del Haro Sport Club, cuya constitución se produjo en el marco de la popularización de este deporte que se vivió a nivel estatal, tras la impactante actuación de la primera selección de fútbol nacional, la conocida “furia española”, en los Juegos Olímpicos de Amberes de 1920.

Por tanto, el empecinamiento por rememorar en 2014 el centenario del Haro Sport Club careció de cualquier tipo de base histórica contrastada. Es más, respondió a una pretendida mitificación de la historia de la mencionada entidad sobre la que autolegitimar su posición como “el club más viejo” de la localidad y la región. Se trató de manera (in-)consciente de crear un hito fundacional, un lugar de memoria que, siguiendo a Pierre Nora, suele estar conformado por una realidad histórica y otra simbólica. En este tipo de lugares de memoria se cristalizan y refugian los recuerdos colectivos en clave identitaria y su éxito, aparte de su consolidación y funcionamiento a lo largo del tiempo, radica en la estrecha vinculación que mantienen con la voluntad de las personas, que por diferentes motivos –muchas veces emotivos– priorizan la verdad simbólica de un determinado suceso por encima de su realidad histórica. De este modo, en este artículo Se ha tratado de recuperar un relato que ha sido negado y silenciado, a la par que instrumentalizado por la obstinación de quienes se han negado a admitir que simplemente este club no nació en 1914, sino en 1921.

5. Bibliografía

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Gómez Urdañez, J.L. (2019): “La dictadura de Primo de Rivera y la Segunda República”, recuperado de http://www.gomezurdanez.com/haro/5.pdf

Guereña, J.L. (2000): “Urbanidad, higiene e higienismo”, Areas: Revista Internacional de Ciencias Sociales, 20, pp. 61-72.

Lagardera, F. (1995-1996): “Notas para una historia social del deporte en España”, Historia de la Educación, vol. XIV-XV, p. 151-172.

Payero López, L. (2009): “La nación se la juega: relaciones entre el nacionalismo y el deporte en España”, Ágora para la EF y el Deporte, nº 10, pp. 81-117.

Polo del Barrio, J. (1986): “El fútbol español hasta la guerra civil”, Revista de Occidente, 62-63, p. 97.

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Simón, J.A. (2015): Construyendo una pasión. El fútbol en España 1900-1936, Logroño: UNIR Editorial

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-           y Arrechea, F. (2016): “La polémica participación de España en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920″, Materiales para la Historia del Deporte, 14, pp. 113-138.

-           y Arrechea, F. (2017): “Seguimos insistiendo: ¿Por qué España participó en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920?”, Materiales para la Historia del Deporte, 15, 2017, pp. 145-168.

-           y Nomdedeu, A. (2014): “Repertorio bibliográfico del fútbol en España (1900-1936). 121 obras para interpretar el impacto social del fútbol en la historia contemporánea”, Apunts. Educación Física y Deportes, 115, p. 7-32

-           y Nomdedeu, A. (2015): “Los primeros libros de fútbol publicados en España (1900-1919)”, Revista General de Información y Documentación, vol. 25-1, pp. 113-139.

 y Olivera, J. (2016): “Institucionalización del fútbol en el ejército español (1919-1920). Orígenes del patrioterismo futbolístico nacional”, El Futuro del Pasado, 7, pp. 497-532.

 


[1] https://www.facebook.com/centenarioclubharodeportivo/

[2] “Haro Sport Club-Club Haro Deportivo (1914-2912)”, recuperado de: http://www.harodeportivo.com

[3] “Ecos de Haro”, La Rioja, 30/12/1910, p. 1.

[4] En cuanto a Lawday hay pocas referencias, pero véase: Esqueta, S. (2002): “Los foot-ballista cronistas. La doble facete de los hombres del sport”, El Mundo, recuperado de: https://www.elmundo.es/elmundodeporte/especiales/2002/02/centenario/1911_6.html. Sobre Pedro Astigarraga véase su ficha en Enciclopedia Auñamendi, recuperado de http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/astigarraga-amezaga-pedro/ar-18016/

[5] Lawday: “El juego de foot-ball: los forwards”, La Rioja, 28/01/1913, p. 2.

[6] “El foot-ball. Cómo se juega. Conferencia dada en Bilbao”, La Rioja, 5/3/1913, p. 1.

[7] “De foot-ball, cómo se juega”, La Rioja, 10/03/1913, p. 1; Dr. Astigarraga: “De foot-ball, cómo se juega”, La Rioja, 13/03/1913, p. 2. Dr. Astigarraga: “De foot-ball. Cómo se juega”, La Rioja, 15/03/1913, p. 2; Dr. Astigarraga: “De foot-ball. Cómo se juega”, La Rioja, 17/3/1913, p. 2.

[8] “Ecos de Haro”, La Rioja, 26/03/1913, p. 1.

[9] “Ecos de Haro”, La Rioja, 4/04/1913, p. 1. La cesión de estos terrenos del Ayuntamiento de Haro al club de fútbol para el establecimiento de un campo de entrenamiento generó controversias en los plenos del ayuntamiento: Ocina, uno de los concejales, declaró su malestar ante la inversión que realizaba la corporación municipal para el arreglo de un terreno que antes estaba dedicado al pasto. “Ecos de Haro”, La Rioja, 22/08/1913, p. 1.

[10] Archivo Municipal de Haro (AMH), Actas, 20/08/1913.

[11] “Ecos de Haro”, La Rioja, 14/09/1913, p. 1.

[2] Ibíd.

[13] Esto no sucedió hasta el 25 de septiembre de 1922, pero no fue el Haro Foot-ball Club, sino otra sociedad: el Haro Sport Club, si bien con jugadores que habían compuesto el susodicho equipo infantil. Haro Sport Club, 25/09/1922, AHPLR, Libro de Registro de Asociaciones, Logroño, p. 83.

[14] Dueño de Bodegas Bilbaínas (Gómez Urdáñez, 2019)

[15] De la Fuente lo cita como «campo de la trilladora». (De la Fuente, 2013: 383). Tanto este campo como el resto que Haro Sport Club tuvo como sede fueron de tierra y no de hierba. “Ecos de Haro”, La Rioja, 10/04/1923, p. 5.

[16] Sesión plenaria del 16/03/1921, AMH, Libro de actas. Véase también “Ecos de Haro”, La Rioja, 16/03/1921, p. 2. “De foot-ball”, La Rioja, 19/03/1921, p. 5.

[17] “Ecos de Haro”, La Rioja, 27/03/1921, p. 2.  “De foot-ball. Haro Sport-Bolchevique”, La Rioja, 3/4/1921, p. 4. “Ecos de Haro. Notas deportivas”, La Rioja, 5/4/1921, p. 2.

[18] “De foot-ball”, La Rioja, 10/04/1921, p. 4.

[19] “Ecos de Haro”, La Rioja, 15/04/1921, p. 2.

[20] X.X.: “De foot-ball”, La Rioja, 19/04/1921, p. 5.

[21] “Ecos de Haro”, La Rioja, 15/05/1921, p. 2; “Ecos de Haro”, La Rioja, 17/05/1921, p. 4.

[22] “Ecos de Haro”, La Rioja, 09/06/1921, p. 1. “Ecos de Haro”, La Rioja, 14/06/1921, p. 6.

[23] Ibíd.

[24] “Ecos de Haro”, La Rioja, 28/5/1921, p. 5. “De Sport. Fútbol. Haro 3-Vitoria 2″, La Libertad, 30/05/1921, p. 1.

[25] “Ecos de Haro”, La Rioja, 25/6/1921, p. 2.

[26] X.X.: “De foot-ball”, La Rioja, 26/06/1921, p. 4.

[27] La Rioja, 28/06/1921, p. 3

[28] “Ecos de Haro”, La Rioja, 02/07/1921, p. 2. En el diario ABC el partido fue anunciado como Athletic de Bilbao contra Haro Sport Club. “Información y noticas. Espectáculos y deportes. Varias noticas. Funciones para hoy. Información y noticias deportivas. FÚTBOL”, ABC, 30/6/1921, p. 23.

[29] “Haro en fiestas”, La Rioja, 11/09/1921, p. 4.

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