RESUMEN:

Mediante este pequeño trabajo se quiere hacer eco de la presunta celebración el día 22 de diciembre de 1946 de un partido a beneficio de los exjugadores rojiblancos Echevarría y Gárate (jugadores que tuvieron que abandonar la vida deportiva a consecuencia de haber contraído la tuberculosis), acuerdo adoptado por la Junta Directiva del Athletic Club (en aquellos tiempos y por imperativo legal Atlético de Bilbao) celebrada el 4 de diciembre del mismo año y presidida por el Sr. Larrea. Así mismo, se quieren dar a conocer al público aficionado en general una serie de claroscuros relativos a su celebración o no, aportando diferentes declaraciones y pruebas, y, por ultimo, se ahonda en el abandono de la vida deportiva de Echevarría.

ETIQUETAS:

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ABSTRACT:

The intention of this small work is to remember the alleged celebration on December 22nd of 1946 of a game for the benefit of former players of the Atletico Echevarría and Gárate (both who had to retire from the sport life as a consequence of having contracted the tuberculosis), a decision adopted by the Athletic Club Board of Directors (at that time and by the legal imperative known as Atlético de Bilbao) held on December 4st of the same year and chaired by Mr. Larrea. Likewise, the aim is to make known to the fans a series of lights and shadows related to its celebration or not, providing different statements and evidences. Finally, it deepens in the retirement of Echevarría from the sport life.

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San Mamés, 22 de diciembre de 1946. El partido fantasma a beneficio de los exjugadores rojiblancos José María Echevarría Ayestarán (‘Echeva’ o ‘Pellejoduro’) y Francisco Gárate Bergareche (‘Patxi’).

De

1.- Introducción

Quienes lean con asiduidad esta revista no necesitan que les vuelva a hablar de la figura deportiva de ‘Echeva’, ya que, en gran medida, está relatada en números anteriores de aquélla.  Con Patxi tampoco quiero alargarme, pero he aquí las fuentes que nos proporcionan unos pequeños datos de su actividad futbolística: https://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Garate_Bergaretxe y https://www.athletic-club.eus/jugadores/francisco-garate-bergaretxe.

No obstante, nuevamente me centraré principalmente en la figura de ‘Echeva’ y, en concreto, en su alejamiento de los campos de fútbol.

2.- Abandono de la vida deportiva

San Mamés, 17 de noviembre de 1940. Athletic Club, 6 – Murcia, 1. El Murcia fue recibido con gran simpatía, aumentada al depositar Solé, su capitán e internacional de antaño, un ramo de flores ante el busto de Rafael Moreno Aranzadi, ‘Pichichi’, rito obligado en cuantos equipos se presentan por primera vez en la ‘Catedral’. Le acompaña Victorio Unamuno con brazalete de luto por el fallecimiento del padre de Echevarría el día anterior. (Archivo Athletic Club. Autor: Elorza)

El sino trágico no le abandonó nunca, tanto a nivel humano –la Guerra Civil, la muerte premature (a consecuencia de la Gripe Española) de su hermana mayor con tan solo 4 años y a quién nunca conoció, así como el fallecimiento de su padre Hilario contando Echevarría con 20 años de edad como deportivo –la gravísima lesión sufrida en Oviedo en un choque brutal con el delantero Chas Veira en el terreno de Buenavista y, finalmente, la tuberculosis contra la que luchó como un titán, enfermedad que, al fin y a la postre, le obligó irremediablemente a abandonar su prometedora carrera deportiva. Todos estos hechos fueron un cruel mazazo del destino a los que Echevarría, hombre de fuerte personalidad, supo hacer frente no dejando nunca sumir su vida en el pozo negro de la desesperación. Muy al contrario, fue un hombre que retó valientemente al sino con el que la vida le había marcado y al que, con su fuerza interior, esa misma que acumulaba en sus manos que eran verdaderas tenazas, derrotó hasta que en plena flor de la vida (46 años) se le acercó sigilosamente la ‘Dama del Alba’ quién, sin darle tiempo a reaccionar, se lo llevó de la mano para siempre.

2.1.- Estancia en el sanatorio de Tablada (Sierra de Guadarrama)

Todo comenzó al finalizar un entrenamiento entre el 25 de octubre de 1942, fecha de su último partido, y el 1 de noviembre, día en el que cayó desmayado en el terreno, siendo sustituido por Lezama. A partir de entonces se puso en manos del doctor Juan de Arróspide y Basabe[1] quién recomendó su ingreso en el sanatorio de Tablada, dirigido por el doctor José Zapatero y sito en el municipio madrileño de Guadarrama.

Instantánea que recoge una de las visitas que el presidente del club rojiblanco, Luis Casajuana Curiel, efectuó a Echevarría durante su estancia en el sanatorio de Tablada. (Cortesía de la familia Etxebarria Bitorika).

Es precisamente en este sanatorio donde inició su peregrinar incesante de un lado a otro sin que los médicos, a pesar de los esfuerzos realizados, lograran atajar la enfermedad que le iba minando poco a poco su moral, las posibilidades de reintegrarse al equipo rojiblanco y, lo que era más grave, su vida.

El 5 de enero de 1943 –ya habían transcurrido dos largos meses desde su ingreso en el sanatorio de Tablada– El Correo Español-El Pueblo Vasco publicó en su sección deportiva y con grandes titulares la siguiente noticia:

ECHEVARRÍA, EL PORTERO ATLÉTICO, VOLVERÁ A JUGAR:

Su estado actual puede calificarse de magnífico.

La noticia en cuestión decía lo siguiente:

Estos últimos días se ha publicado por algunos periódicos una noticia relacionada con el guardameta del Atlético, Echevarría, que se halla restableciendo en un clima de altura…. Según esa noticia, el portero bilbaíno curará pronto y por completo, pudiendo hacer su vida ordinaria con toda normalidad, mas sin por ello poderse dedicar de nuevo a sus aficiones futbolísticas.

Pues bien; según el corresponsal de una agencia deportiva que ha convivido con Echevarría en el sanatorio durante estos dos últimos meses, puede asegurar de una manera formal que ni el doctor don Juan Arróspide[1], de Bilbao, (que recomendó el ingreso) ni los doctores don José Zapatero y don Isidoro Barzosa, bajo cuya vigilancia se halla actualmente en la Sierra del Guadarrama han manifestado en ningún momento la imposibilidad de que el citado jugador bilbaíno vuelva a alinearse con el Atlético.

La dolencia que aqueja a Echevarría añade, es de carácter tan benigno, que solamente un exceso de precaución le ha conducido a una cura climática de altura; no ha guardado cama ni un solo día, ni ha tenido una décima de fiebre, ni se le ha conocido un solo síntoma que pueda calificarse de alarmante.

En cambio, su fuerte constitución física está determinando por horas una reacción vigorosa y su estado clínico y somático pueden, por ahora, calificarse de magníficos.

Termina diciendo que “(…). en un caso normal Echevarría pudo haber perdido contacto con la vida habitual. En su caso de atleta profesional y de ejercicios violentos, su rehabilitación se presenta como un problema no difícil de resolver. (…)”.

Lo cierto es que el tiempo seguía transcurriendo y Echevarría, aunque aparentemente gozaba de excelente salud, continuaba ingresado. Esta afirmación la ratifica su desplazamiento a Madrid para unirse a sus compañeros, donde se hospedó en el mismo hotel que ellos, y verlos jugar en el partido que se celebró el día 14 de marzo de 1943 contra el equipo de la capital. Prueba de ello es la entrevista que el cronista deportivo de Marca Fernando Reyes le realizó el día anterior con motivo de ese enfrentamiento, entrevista encabezada con el título A los diecinueve años fue internacional
sólo ochenta y cinco minutos.
[2]

Echevarría, aprovechando la cercanía de Tablada a la capital y encontrándose bien de salud, se trasladó a Madrid para visitar a sus compañeros de equipo junto a ellos en un hotel de la ciudad. La fotografía corresponde al día anterior al partido Real Madrid vs. Atlético de Bilbao (14-03-1943) ante la puerta del hotel donde se hospedó la expedición rojiblanca (Cortesía familia Arqueta. Fuente: Marca de 16 de marzo de 1943).

 

La sagacidad del reportero gráfico logró realizar esta fotografía de un grupo de jugadores del Atlético de Bilbao en el interior del hotel donde se hospedaban. Echevarría es el tercero por la derecha de la fila superior. (Cortesía familia Arqueta. Fuente: Marca de 16 de marzo de 1943).

De la entrevista podemos entresacar lo siguiente:

A los diecinueve años[2] vestía la zamarra de internacional este mozarrón que tenemos a nuestra vista. Se llama José María Echevarría y es el portero titular del Atlético vasco. Le encontramos en la mañana de ayer entre sus compañeros de equipo, que le han acogido con la alegría que es de suponer. ‘Echeva’, (…), no ha querido, naturalmente, perder esta magnífica oportunidad que se le ofrece para ser espectador de un partido de su equipo.

Aprovechamos la ocasión para interrogarle sobre su historial, corto pero brillantísimo y sobre el porvenir de su vida deportiva. Echevarría, amable en demasía, sonriente siempre, cuando dejan los chavales de solicitar su autógrafo, al lado de la foto correspondiente, se pone a nuestra disposición. (…).‘(…) ingresé en el Atlético, cuya puerta no he dejado de defender mas que por dos motivos[3]: por la lesión de fractura de costilla, a principios de la temporada presente, y por una enfermedad en estos momentos, enfermedad que no me impedirá, afortunadamente, volver a mi sitio muy en breve. (…). He hecho una vida tranquila y me encuentro admirablemente. Yo confío en que para la Copa podré volver a jugar[4]. Y puedo decir que ardo en deseos de encontrarme bajo el larguero’”.

A la pregunta que el cronista le realiza acerca de su eventual sustituto, Raimundo Pérez Lezama, contesta:

No lo he visto jugar, naturalmente, en estos partidos. Me han dicho, sin embargo, que está muy bien’. Con relación al Atlético de Bilbao comenta: ‘Es un gran conjunto, que juega admirablemente por ese motivo y que será campeón de la Liga[5]’. “(…). Y José Echevarría, el meta que en un par de meses volverá a deleitar a la afición española desde su puesto del Atlético bilbaíno, parece rememorar en su imaginación uno de esos escalofriantes ‘plongeons’ o un despeje inigualable, a puño, que le valieron, a los diecinueve años de edad[2], ser internacional por España, el país de los grandes guardametas (…).

Cabe destacar aquí las declaraciones que Echevarría realiza puesto que son dignas de compararlas con las efectuadas el año anterior por Urquizu, su entrenador, con relación a su forma de juego[6].

Para mí el puesto de portero es el único. De una enorme responsabilidad, encierra, sin embargo, quizá por eso mismo, una emoción extraordinaria. Yo estoy muy contento de haber elegido este puesto. (…) Mi jugada favorita es el despeje a puño en la jugada peligrosa, motivada por un centro de cualquiera de los extremos contrarios. Cuando el trío interior se lanza al remate, el portero, en salida arriesgada, alarga el puño y despeja el esférico. O también el lanzarse a los pies del atacante enemigo, que avanza hacia tu portería y se dispone a lanzar el tiro. Evitar esto en una estirada es magnífico’.

Echevarría visto por el caricaturista Orbegozo, dibujo a plumilla que ilustra la entrevista de Fernando Reyes (Cortesía familia Arqueta. Fuente: Marca de 16 de marzo de 1943)

En abril del mismo año y estando ingresado en Tablada, el Atlético de Bilbao se proclama campeón de Liga de la temporada 1942-43. Echevarría acudió a la capital nuevamente para presenciar la final de Copa que ganó el Atlético de Bilbao al vencer al Real Madrid en el partido disputado el día 20 de junio en el Estadio Metropolitano.

Echevarría se desplazó nuevamente a Madrid para presenciar la final de la Copa del Generalísimo del año 1943 (20 de junio de 1943) que enfrentó al Real Madrid y al Atlético de Bilbao. Este partido se disputó en el Metropolitano, nuevo campo del Atlético de Aviación inaugurado en el 21 de febrero del mismo año. En la fotografía pueden verse a Juanito Urquizu, en el centro de la imagen, entrenador de Atlético de Bilbao, siguiendo con nervios las incidencias del partido, y a Echevarría, a su lado, a la derecha de la imagen. El partido, tras finalizar el tiempo reglamentario con empate a 0 goles, acabó con la victoria del Atlético de Bilbao en la prórroga gracias a un gol de Zarra.
(Ambas fotos cortesía de la familia Arqueta. Fuente: Marca de 22 de marzo de 1943).

 

Oceja, capitán del Atlético de Bilbao con la copa entregada por Franco. (Marca, 22 de junio de 1943. Obtenida de: https://www.google.es/search?source=univ&tbm=isch&q=Final+de+copa+del+a%C3%B1o+1943&sa=X&ved=2ahUKEwi0tf7hwoPqAhUryoUKHbpDBdUQsAR6BAgHEAE&biw=1173&bih=834)

2.2.- Ingreso en el Sanatorio Nuestra Señora de Begoña, antiguo balneario de Fuentecaliente (Miranda de Ebro)

Entre los dos artículos periodísticos citados anteriormente tan sólo hay una diferencia de casi dos meses y medio y los mismos, rebosan de optimismo con relación a la evolución de su estado de salud y su porvenir deportivo.

No obstante, tal optimismo no era más que pura ficción, ya que su estado de salud no fue calificado de positivo por el equipo médico y, por prescripción de éste, fue trasladado a comienzos del mes de julio al Sanatorio Nuestra Señora de Begoña, en Miranda de Ebro (Burgos), establecimiento al frente del cual se encontraba el doctor don Juan Arróspide y Basabe.Tal decisión fue adoptada por el equipo médico con la convicción de que el tratamiento y los medios con que este establecimiento contaba podían ser determinantes en la curación de su enfermedad.

Si damos por válidas las declaraciones de Pachi Gárate, su compañero de equipo [7 y 8] que se casó en agosto del 43 (“Todo iba muy bien, pero un día salimos de caza, nos pilló una tormenta y nos empapamos. Yo tuve poco después un vómito de sangre. También Bertol y Echevarría, nuevamente, cayeron enfermos. […]”.), debemos dar por hecho que de la misma forma que fue dado de alta al de muy poco tiempo de ser ingresado fue nuevamente internado en el sanatorio y en peor estado de salud. Por testimonios gráficos y por comparación de fechas creo que puede afirmarse que abandonó el sanatorio en este su primer periodo de estancia a finales de junio o principios de julio de 1944.

En este primer periodo de estancia en este sanatorio no todo fueron sufrimientos. En efecto, una de las mayores emociones que pudo sentir Echevarría en su vida deportiva se la proporcionó su propio equipo cuando se proclamó campeón de Copa del año 1944 en la final jugada contra el Valencia en el estadio municipal de Montjuich, donde el Atlético de Bilbao venció por dos a cero, con goles marcados por Zarra y Escudero. Era el domingo 25 de junio de 1944.

Después del partido y tras un vino de honor en el estadio, el equipo se recluyó en un hotel, donde se celebró una fiesta íntima. El equipo, tras el descanso de esa noche, partió para Bilbao al día siguiente en el rápido de las 08:20 para llegar al día siguiente, martes, a Haro, donde se le tributó un homenaje que culminó con el banquete con que fue obsequiado por las Bodegas Bilbaínas.

Una vez concluido el banquete, se puso en marcha la comitiva con dirección a Bilbao, haciendo el viaje el equipo en un autocar, seguido de coches particulares con directivos y aficionados, que venían desde Barcelona o se sumaron en Haro. El paso por todos los pueblos del recorrido registró la misma nota de entusiasmo y bienvenida. La única parada fue en el Sanatorio Nuestra Señora de Begoña donde se encontraba convaleciente Echevarría. Se le hizo entrega de la Copa. El encuentro fue entrañable, cordial y efusivo y muy agradecido por Echevarría. ¡Todo un gesto de caballerosidad tanto de la Junta Directiva, como del equipo técnico y de sus jugadores! La imagen quedó grabada para el recuerdo.

Miranda de Ebro. 27 de junio de 1944. Echevarría, en el centro de la imagen, sosteniendo la Copa ganada por sus compañeros, posa junto con la familia rojiblanca en la entrada del sanatorio Nuestra Señora de Begoña. (Cortesía de la familia Etxebarria Bitorika)

2.2.1.- Posible reaparición de Echevarría en los terrenos de juego

Portada del artículo dedicado a Echevarría y a Gárate por El Correo Español-El Pueblo Vasco el 18 de setiembre de 1944.

En setiembre del año 1944, la crónica editada por el diario bilbaíno El Correo Español-El Pueblo Vasco el 18 del mismo mes apostilló lo siguiente en un artículo titulado SE DICE QUE ECHEVARRÍA Y GÁRATE VUELVEN A LA VIDA ACTIVA DEL FÚTBOL: Retirados hace unas temporadas por enfermedad, ahora se anuncia el reintegro a sus puestos en el Club de San Mamés.

De dicho artículo merece entresacar lo siguiente: “(…). Al inicio de la primera temporada de la postguerra, Echevarría actuó de suplente del primer equipo (…). Al finalizar la competición liguera correspondiente a este año de 1940, ya ocupaba el puesto de guardameta con carácter titular, puesto que no perderá hasta que en Buenavista (septiembre de 1942) sufrió tan duro golpe en un encontronazo que se resintió de las costillas, teniendo que dejar de jugar. (…). Un año después, en Chamartín, el Atlético (había dejado ya la ‘h’ el Club de San Mamés por disposición superior[9]) venció al Madrid y en buena parte de esta victoria había influido la gran defensa que de su marco hizo el gran portero bilbaíno, bien ayudado –todo hay que decirlo– por la pareja internacional de zagueros Mieza y Oceja. Cinco veces seleccionado por la Federación Vizcaína para figurar en su equipo representativo, ha lucido los entorchados de internacional una vez en el partido jugado por España frente a Portugal terminando con empate a dos. Otras cinco veces[10] ha sido designado suplente, no ocupando el lugar de titular seleccionado por la gran forma que en aquella época observaba el españolista Martorell. Echevarría es un gran aficionado al deporte. (…). Al volver a la vida activa del balompié el Atlético bilbaíno contará con dos guardametas igualmente excelentes: ‘Lezama’ y Echevarría. Ya no pesará sobre el histórico Club vizcaíno el mal que le aquejó la pasada temporada cuando lesionado aquél en el primer partido de Liga marchó durante mucho tiempo sin portero digno de la formación de San Mamés…”.

Tristemente, ¡qué equivocado estaba el cronista!

Por un lado, Pachi Gárate comenzó a entrenar nuevamente en la temporada 44-45 pero tuvo que abandonar al finalizar la 45-46 y, por otro, en noviembre de 1944, el estado físico de Echevarría sufrió un severo agravamiento siendo nuevamente ingresado en enero de 1945 en el Sanatorio Nuestra Señora de Begoña y prolongando su estancia hasta el año 1946. Es precisamente en este último periodo cuando su amigo y admirador L. de Basterrechea le realiza y dedica esta caricatura.

Caricatura de Echevarría realizada por L. Basterrechea. (Cortesía de la familia Etxebarria Bitorika).

Al contrario que en Tablada, su estancia en Miranda de Ebro fue realmente larga. Siendo un hombre optimista por naturaleza, muy extrovertido y tan guasón como dicharachero, en el buen sentido de la palabra, y con cierta predilección por los niños/as que compartían estancia con él, no es de extrañar que, al igual que en Tablada, su paso por este balneario-clínica de Miranda de Ebro dejara huella y buenos recuerdos entre los que con él convivieron y compartieron alegrías y sufrimientos. Sus compañeros de equipo, amigos y conocidos de su pueblo natal no desaprovechaban la mínima oportunidad para ir a visitarle e inyectarle altas dosis de alegría, optimismo y amor a la vida.

2.3.-Traslado al Sanatorio de Santa Marina [11]

Su salud no mejora y en el año 1946, en julio concretamente, es ingresado en el Sanatorio de Santa Marina donde se le somete a una operación muy delicada y de alto riesgo (cirugía torácica resectiva pulmonar) con el fin de mejorar ostensiblemente su nivel de vida. Dicha operación fue realizada por el doctor Izquierdo en dos partes: la primera, el día 3 de julio y, la segunda, el 20 del mismo mes, siendo dado de alta el 25 de octubre de 1946.

A partir de esta operación y hasta su fallecimiento se somete a una serie de reconocimientos periódicos médicos a fin de conocer y evaluar su estado de salud, así como se convierten en habituales sus estancias en la Sierra de Urbasa en compañía de otros conocidos y amigos de su pueblo natal. En este lugar solía permanecer por término medio una semana o diez días, aprovechando su idóneo clima de altura para oxigenarse y para volver con fuerzas renovadas a la rutina diaria del trabajo.

Echevarría acompañado de varios de sus amigos de su pueblo natal en la Sierra de Urbasa. Echevarría es el que está arrodillado a la derecha de la imagen. (Cortesía de la familia Etxebarria Bitorika)

2.4.- Periodo que transcurre desde la lesión en Buenavista hasta su alta en el Sanatorio de Santa Marina[12]

Hasta aquí todos los datos son reales y contrastables. Ahora bien, transcurridos ya casi ochenta años desde estos tristes sucesos determinantes tanto en la vida deportiva como en la personal, permítame el lector que me sumerja en el mundo de la ficción para, así, intentar escudriñar el interior de Echevarría y lo que éste pudo pensar y sentir durante ese largo periodo de cuatro años, período que transcurre desde la lesión en Buenavista hasta su alta en el Sanatorio de Santa Marina.

Cuando Echevarría tuvo la grave lesión en Oviedo, debió de sentirlo tanto por él como por esa voz interior, su alter ego, su director espiritual deportivo y voz de su conciencia que tanto le había ayudado en los buenos y en los malos momentos y que siempre había sido su amigo más fiel. Además de su carrera futbolística, se truncaban con la enfermedad y con las posteriores secuelas de la misma muchos de los proyectos que su alter ego había hecho para el futuro.

Su alter ego había tirado de él en los momentos de desánimo, no sólo en los tiempos que siguieron al contagio de la enfermedad maldita y a la convalecencia en diferentes sanatorios, balnearios y clínicas, sino desde siempre. Después de las derrotas o partidos desafortunados, habían analizado juntos los errores, aunque sabiendo siempre su alter ego evitar la amargura con alguna frase de aliento y, sobre todo, con una franqueza inquebrantable en las facultades de Echevarría. “Sea lo que sea, tú has jugado en Primera y has llegado a ser internacional”, le decía cuando le notaba abatido, por si las cosas no se arreglaban. Y probablemente no lo decía por consolarlo, él mismo hubiera pagado encantado el precio, se hubiera puesto en su lugar, porque, como dice Miguel González San Martín en su libro Tres entradas para Wembley, siempre le pareció que las lesiones, las enfermedades y el sufrimiento interno de los jugadores les conferían grandeza, eran al fin y al cabo señales de lo que fueron.

2.5.- Partido (¿fantasma?) a beneficio de Echevarría y Pachi Gárate [13]

Apagada la estrella fugaz, muere también su relación con el club al que tanto había querido y por el que tanto había dado[14], y éste, en un gesto de caballerosidad digno de elogio, a través de la Junta Directiva en sesión celebrada a primeros de diciembre de 1946, bajo la presidencia de don José María de Larrea, acordó la celebración el día 22 de diciembre en San Mamés de un partido en beneficio de los exjugadores rojiblancos J. M. Echevarría y F. Gárate, cediendo al equipo bilbaíno para que se enfrentara a un combinado que seleccionarían e invitarían los jugadores mencionados.

Tal decisión fue inmediatamente aplaudida y muy bien acogida por la prensa deportiva que se deshizo en elogios hacia ambos jugadores e invitaba a la participación activa en el homenaje.

He aquí varios ejemplos extraídos de la prensa de la época:

El fútbol tiene también sus momentos tristes. Fue en una tarde del mes de enero del año 1941 cuando José María Echevarría, portero a la sazón del Atlético de Bilbao, ocupaba en Lisboa el puesto de guardameta como seleccionado internacional. Se había lesionado Pérez, y Echevarría pasaba a ocupar su puesto. Por entonces todo eran alegrías y satisfacciones para el buen jugador vizcaíno y excelente muchacho. De pronto, una honda tristeza llenaba de pena y dolor a los aficionados bilbaínos. El ídolo de aquellos días del campeonato de la Liga y de la Copa, el gran Echevarría, estaba enfermo. Horas de reposo y tranquilidad en diversos sanatorios, con la ayuda siempre constante del Atlético, cuyos altos sentimientos de humanitaria generosidad debemos resaltar merecidamente, lograron, al fin, que el deportista de noble corazón lograra salvar su vida después de una dolorosa intervención quirúrgica. Pero el que todo lo fue en el campo deportivo no puede volver a sus ilusiones soñadoras de la juventud. En ayuda de él y de su compañero Pachi Gárate, gran jugador y admirable en su trato modesto y cordial, se ha organizado ese partido del 22 de diciembre, en San Mamés, que tiene para nosotros el recuerdo de una triste ilusión. Hagamos todo lo posible por resaltar con nuestra presencia el homenaje y beneficio de esos muchachos, que pusieron siempre afanes de entusiasmo por llevar en triunfo el nombre del Atlético de Bilbao por todas las regiones españolas. La reunión de la tarde de ayer en el histórico ‘cuartillo’ del Atlético fue grata y amena en todo momento. Su presidente, don José María de Larrea, expuso el objeto del cambio de impresiones, que ‘Hierro’ adelantó en su edición de anoche. La idea del homenaje a los jugadores Echevarría y Gárate tuvo el apoyo incondicional de todos los reunidos. La próxima semana se desea conocer los nombres de los jugadores que participarán en el partido del domingo día 22. Para contribuir a su mayor ayuda económica se podrán adquirir fotografías dedicadas de los jugadores como recuerdo de esa fecha inolvidable. (…).(Hierro, 13 de diciembre de 1946, dentro de la columna deportiva ‘FUTBOLERÍAS’ y firmado por ‘Amboto’).

Imagen tomada de uno de los álbunes fotográficos del Athletic Club, en la que figuran las fotografías dedicadas por los dos jugadores, acompañadas ambas de un breve resumen de su vida deportiva y figurando en la misma, en el ángulo superior izquierdo, la fecha en la que debía celebrarse el encuentro. Esta fotografía no demuestra en modo alguno que el partido llegara a celebrarse puesto que a continuación no figura foto alguna del partido, cosa habitual en el caso de la celebración de partidos similares.

b) “(…). El domingo, en San Mamés, homenaje a Echevarría y Gárate. Porque usted tiene un buen corazón, sé que no faltará al partido. Va a jugar el Atlético. Y lo harán esas maravillas que usted espera: los ‘cinco’ de artillería. Un buen partido en perspectiva. Y en el campo, agradecidos, dos jugadores. Uno que jugó mucho (Gárate). Otro que vio cortada una carrera brillantísima cuando apenas había aparecido en el mundillo futbolístico (Echevarría). Esos si son homenajes a los que hay que prestar nuestro concurso.” (Hierro, 17 de diciembre de 1946, dentro de la columna deportiva ‘BALONAZOS’ y firmado por ‘Añala’).

c) “Pues si… Los aficionados bilbaínos que revivan en la memoria las tardes de gratísimos recuerdos que les dieron en San Mamés Echevarría y Gárate se aprestan a acudir como un solo hombre al partido de homenaje y beneficio que tendrá lugar el próximo domingo y que será arbitrado por el internacional Iturralde. Yo, para dar ejemplo a los demás, y de manera especial a los ‘amargados’ y a los que ponen, pero a cuanto significa colaboración humanitaria, he encargado mi correspondiente localidad. Y asistiré con muchísimo gusto a presenciar el encuentro del domingo, juegue quien juegue y se alinee quien se alinee… Para eso soy bilbaíno y tengo mis simpatías por esos dos muchachos que fueron excelentes jugadores del Atlético de Bilbao. (…).” (Hierro, 18 de diciembre de 1946, dentro de la columna deportiva ‘ALTAVOZ’ escrita por Luis Urruñuela, ‘Monjardín’).

d) “En San Mamés… Todo está dispuesto para el partido del próximo domingo en San Mamés, a beneficio y homenaje de los que fueran notables jugadores del Atlético de Bilbao José Echevarría y Pachi Gárate que no pueden continuar en la vida activa del deporte. Como recuerdo de ese partido se han confeccionado unas postales que están siendo muy solicitadas por los socios del Club. Muy bien. (…).” (Hierro, 19 de diciembre de 1946, dentro de la columna deportiva ‘ALTAVOZ’ escrita por Luis Urruñuela, ‘Monjardín’).

No obstante, llegado el día 22, ¡el partido no se celebró! ¿Por qué? Sinceramente, aunque lo he intentado por todas las vías posibles a mi alcance, no he podido descubrir el motivo.

Lo que sí puedo es realizar las siguientes aseveraciones:

1.- El día 22 de diciembre de 1946, domingo, el Atlético de Bilbao no jugó ningún partido. Así queda reflejado en el libro oficial de partidos del club bilbaíno.

2.- No hay ninguna noticia relacionada con el mismo en la prensa bilbaína de la época (El Correo Español-El Pueblo Vasco, La Gaceta del Norte, La Hoja del Lunes y Hierro) ni tampoco en el diario deportivo nacional más importante de aquel momento: Marca.

3.- Sus compañeros de equipo supervivientes a finales de la década de los 90, así como recuerdan el partido de homenaje a Gárate celebrado en el campo de San Fausto de Durango, su población natal, el día 22 de junio de 1947, ‘creen’ recordar que el partido que nos ocupa no se celebró.

4.- Como ya he escrito en el pie de la foto anterior, en el álbun de fotos del club bilbaíno correspondiente a la fecha de celebración (¿?) del partido existe una hoja dedicada a Echevarría y Gárate pero, a diferencia de lo que ocurre con el resto de partidos de homenaje o a beneficio a otros jugadores celebrados en la misma época, no existe ninguna foto que acredite que tal partido se celebró.

5.- En todos los libros consultados sobre la historia del Athletic Club tan sólo se hace mención al partido de homenaje a beneficio de Gárate celebrado en Durango.

A pesar de todo, existen dos opiniones contrapuestas provenientes de otras tantas personas relacionadas de una u otra forma con el club:

– Según palabras del ya mencionado Manolo Morán, hombre que entró siendo un niño en el club y que durante tanto tiempo ostentó el cargo de Secretario General del Club, “(…). aunque no exista ni testimonio escrito ni gráfico, el partido a beneficio de Echevarría y Gárate se jugó y, si mal no recuerdo, con las reservas del tiempo transcurrido, yo mismo lo presencié. Y, además, si no fue así, ¿por qué figura en el libro de fotos del club la hoja conmemorativa de tal evento?” (Extracto-resumen de una conversación personal que mantuve con el Sr. Morán a finales del año 2000 en el Palacio de Ibaigane, sede oficial del Athletic Club).

Y yo afirmo que la existencia de la hoja conmemorativa en uno de los álbunes de fotos del Athletic, no es prueba de que el partido se llegara a celebrar

– Tales afirmaciones las desmiente rotundamente Ignacio Gárate, hermano del fallecido Pachi, su ídolo deportivo, y quien tiempo más tarde llegaría a ser también jugador del Athletic Club. Su sobrina, Miren Gárate, tras haber hablado con él me transmitió sus palabras: “No me preguntéis por qué no se celebró. Yo no lo recuerdo puesto que era muy niño. Lo que sí tengo grabado en la memoria es el partido de San Fausto. ¡Incluso me dejaron participar en el mismo puesto que se trataba de homenajear a mi hermano! (…). Y con relación al partido de ‘marras’, creo recordar que, si bien no se celebró, el Club no dio por zanjado el tema y, aprovechando un partido de Liga, no sé cuál, jugado con posterioridad en San Mamés, la Directiva del Club acordó subir el precio de la entrada. El ingreso extraordinario obtenido de esa manera fue posteriormente repartido a partes iguales entre mi hermano y Echevarría. Esto es todo lo que sé.

2.6.- Epílogo

2.6.1.- Declaración de intenciones

Para finalizar este pequeño artículo quiero manifestar lo siguiente: No es mi intención entablar una polémica con relación a este partido, pero si he querido dejar reflejadas las diferentes opiniones y versiones sobre el mismo. La verdad de lo que ocurrió tal vez se encuentre tras unas letras escritas a mano en alguno de los libros de actas de la Junta Directiva del Club. Así mismo, pido a las personas que lean este artículo que si tienen alguna información en pro o en contra de lo que afirmo lo pongan, por favor, en mi conocimiento. La VERDAD será la victoriosa del encuentro y si tengo que rectificar lo haré de manera pública en honor a aquélla.

2.6.2.- Homenaje y revulsivo

Aprovechando la cercana fecha al centenario de su nacimiento (30-10-1920), sirva también este trabajo como homenaje a este gran deportista, excelente persona y padrazo, desprendido, entregado a los desfavorecidos y necesitados así como amigo de sus amigos y que vio truncada su carrera futbolístisca por el rebrote durante la postguerra de la enfermedad social causada por el bacilo de  Koch, una enfermedad endémica que había experimentado un progresivo descenso desde comienzos del siglo XX y, por otro lado, sirva de revulsivo a las conciencias de las personas que componen la junta directiva del diario deportivo Marca, publicación que, entre otros, otorga desde el año 1959 el Trofeo Zamora al portero de fútbol menos goleado de la Primera División Española y, con posterioridad, tambiénde de la Segunda División. Con el paso del tiempo, la concesión se retrotajo a los porteros menos goleados en el periodo comprendido temporada 1928-29, temporada en la que dio comienzo el Campeonato de liga de 1ª divisón, y la 1958-59. A Echevarría le fue concedido a posteriori el trofeo correspondiente a la temporada 1940-41, con 18 partidos jugados, 21 goles encajados y un coeficiente de 1,16 goles por partido. Pero, he aquí que no se le concedió el trofeo como tal ni tan siquiera un diploma o similar. Desde aquí, ruego a los responsables actuales del diario que, antes de que se sea demasisado tarde, tengan un detalle de acercamiento a su familia y, en especial, a su viuda que ya ha cumplido 94 años. Sería todo un detalle para ella y para el fallecido José, como ella siempre se dirigió a él. Gracias de antemano.

[1]: Juan Arróspide Basabe, nació en Múgica (Vizcaya) el 7 de noviembre de 1900. Realizó los estudios de bachillerato en un centro religioso de Guernica. Cursó estudios de medicina en la Universidad de San Carlos (Madrid) obteniendo a la finalización de los mismos el Premio Aguilar, premio consistente en la consecución de una beca para la continuidad de los estudios en los Estados Unidos. Renunció a ella y se trasladó a Berlín donde realizó estudios de especialización en pulmón y corazón. De allí se trasladó a un sanatorio en Suiza con el fin de realizar las prácticas necesarias para poder ejercer su profesión. Durante su estancia en Suiza conoció al Dr. Egaña quien le propuso que trabajara junto a él en el sanatorio de La Fuenfría (Madrid), sanatorio de prestigio de España en aquella época. Aceptó la proposición y trabajó en el mencionado sanatorio durante un periodo de tres o cuatro años. Mientras tanto preparó las oposiciones para ingresar en el Santo Hospital Civil de Basurto (Bilbao) y obtuvo plaza en el mismo. Tras la entrada de las ‘tropas nacionales’ en Bilbao, fue hecho prisionero, juzgado y condenado a tres años de prisión en la cárcel del Carmelo, en Bilbao. Estando preso fue designado Jefe Médico de la Zona Norte y, escoltado siempre por la Guardia Civil, realizaba visitas periódicas a la población penitenciaria de la mencionada zona. Fundador y director del sanatorio de Nuestra Señora de Begoña (Miranda de Ebro), antiguo balneario de Fuentecaliente. Médico de la plantilla del Athletic Club de Bilbao y socio de honor del mismo. Autor de numerosas comunicaciones y ponencias como consecuencia de su participación en congresos internacionales sobre corazón y pulmón (Estados Unidos, Alemania, Dinamarca, México, etc.). Durante su estancia en el congreso de México, los americanos le impusieron la Medalla de Honor de la American Chest, convirtiéndose en miembro de la misma. Fue, así mismo, colaborador de innumerables revistas médicas, entre ellas, la prestigiosa publicación científica Gaceta Médica del Norte. Falleció en Bilbao el 8 de marzo de 1964. El Ayuntamiento de Bilbao le dedicó una calle. (Fuente: Extracto de la conversación mantenida con su hija Arantxa en julio de 1999).

Fue también poeta y orador euskérico además de autor de la comedia Meza osteko jaia (Fiesta tras la misa). En 1925 ganó la makilla (bastón) de honor ofrecida por Mayi Elissalde en el certamen de Sara (Lapurdi) en honor de Axular (escritor vasco) con su poesía Axular Eguna. (Fuente:http://aunamendi.eusko-ikaskuntza.eus/eu/arrospide-basabe-juan/ar-5403/)

[2]: Echevarría fue internacional con veinte años y no con diecinueve, debutando con la selección española, por lesión del portero titular Pérez García, en el partido jugado contra Portugal en el estadio Las Salesas de Lisboa el día 12 de enero de 1941. Por otro lado, la sustitución se realizó faltando poco tiempo para finalizar la primera parte del encuentromotivo éste por el que no es posible que jugara 85 minutos.

[3]: Con relación a las declaraciones de Echevarría hay que comentar que, bien por olvido de éste o por omisión del cronista, no son fiel reflejo de la realidad. En efecto, también estuvo ausente de la portería durante cuatro partidos en la temporada 1940-41, como consecuencia de la lesión sufrida en el partido jugado contra el Español.

[4]: Faltaba escasamente mes y medio para que el Atlético de Bilbao comenzara a disputar la competición de Copa. Exactamente la inició el 25 de abril jugando contra el Baracaldo-Altos Hornos en el campo de este último.

[5]: Tan sólo faltaban tres jornadas más para la finalización de la Liga y, efectivamente, acertó.

[6]: La revista Más en su edición de 10 de marzo de 1942, en la que el cronista, ‘Ars’, con ocasión del partido Sevilla C.F.-Atlético de Bilbao (Sevilla, 8 de marzo de 1942), escribe un artículo encabezado así:

EL A. DE BILBAO TIENE TRES DEFENSAS INTERNACIONALES

La alineación de Arqueta-Oceja contra Francia parece segura

CUATRO BAJAS EN EL EQUIPO BILBAÍNO

Inicia el mismo halagando la deportividad y el juego del Atlético de Bilbao para continuar diciendo: “Trae en esta ocasión el Atlético bilbaíno, además la novedad de su trío defensivo flamante –Echevarría, Arqueta y Oceja–, elevado a la categoría de internacional por reciente selección de Teus. Es probable que sea Echevarría, el que juegue el 15 de marzo defendiendo la meta española en concepto de titular, pero si es casi seguro la alineación de Arqueta y Oceja que formarán la línea zaguera española”.

Continúa el artículo con una entrevista a Urquizu, entrenador del Atlético de Bilbao, quien comenta: “Sí, estamos contentos de su designación, como ellos lo están. Se da el caso curioso de que el Atlético de Bilbao cuenta con tres zagueros internacionales, es decir, que tiene un jugador suplente que es internacional. Ya lo eran Oceja y Mieza, y ahora, lo será Arqueta, nuestro antiguo reserva en la zaga hoy en forma magnífica. Echevarría es muy joven. Tiene 20 años. Es un poco distraído, pero muy seguro. (…). A pesar de todo, después de Martorell, que sin duda ninguna es el mejor guardameta que tenemos hoy, él –Echevarría– es el que se encuentra más en forma. Aun así, no creemos que llegue a jugar contra Francia a menos que Martorell se lesione mañana. (…).

[7]: Declaraciones de Pachi Gárate realizadas con motivo de la realización del libro siguiente: MÚGICA, J. M.; CRESPO, Paco; BAÑOS, Juanjo: Athletic Club [Fascículos]. Bilbao, International Book Creation, 1984-1985.

[8]: Digo dar por válidas las declaraciones de Pachi Gárate puesto que, desgraciadamente, tantos los archivos del sanatorio de Tablada como el de Miranda de Ebro han desaparecido y no hay forma de saber a ciencia cierta cuales fueron sus periodos de estancia en los mismos. De la gente de su quinta tampoco se ha podido obtener información alguna puesto que todos ellos se encontraban, en la época que nos interesa, realizando el servicio militar y desconocen lo ocurrido en aquella época.

[9]: Esta doble afirmación que realiza el cronista deportivo es errónea. Por un lado, el partido al que se refiere el periodista no se jugó un año después, sino el 24 de noviembre 1940 y por otro, el Athletic Club pasó a denominarse Atlético de Bilbao el 1 de febrero de 1941.

[10]: Durante la época en la que Eduardo Teus fue seleccionador nacional, Echevarría tan sólo fue convocado en cinco de las seis ocasiones en la que jugó la selección nacional. En la sexta –partido jugado contra Suiza en Mestalla el día 28 de diciembre de 1941– fueron convocados los guardametas Martorell (R. C. D. Español), titular, y Acuña (R. C. D. Coruña), suplente.

[11]: Para más información relativa al sanatorio puede leerse el contenido de http://www.bilbaopedia.info/sanatorio-santa-marina

[12]: Con relación a la actitud adoptada por el entonces Atlético de Bilbao para con Echevarría durante su larga convalecencia y al hilo de lo escrito por ‘Amboto’ dentro de la columna deportiva ‘FUTBOLERÍAS’ correspondiente a la edición del vespertino Hierro de 13 de diciembre de 1946 (véanse las páginas 115-116) volvemos a encontrarnos, nuevamente, con dos opiniones contrapuestas: la de club rojiblanco y la de la familia.

Según palabras de Manolo Morán(*) (ya fallecido), Secretario General del Club, “Dos fueron, que yo recuerde, las líneas de actuación del club para con Echevarría: en primer lugar, el club le asignó un sueldo mensual –sueldo, a decir verdad, inferior a la de cualquier jugador en activo– y, en segundo lugar, quizás lo más importante bajo el punto de vista económico, todos los gastos de estancia, tratamientos, traslados, etc. fueron asumidos en su totalidad por el club, recibiendo éste, quizás, no lo sé con seguridad, un trato preferente durante la estancia en Miranda de Ebro, porque el director del sanatorio en aquella época era Jon Arróspide, a la sazón médico del Atlético de Bilbao para las enfermedades relacionadas con el tórax. Pienso que el club supo estar al nivel que las circunstancias requerían.”

[(*): Para más información relativa a Morán puede consultarse la entrevista realizada a este personaje, memoria histórica del Athletic, en la siguiente página web: http://zurigorri100x100athletic.blogspot.com/2011/09/manolo-moran-una-vida-dedicada-al.html]

No obstante, la familia, desmiente, en parte, ese trato exquisito y desinteresado. Garbiñe, su viuda y mi suegra, comenta lo siguiente: “Parece ser que el trato que recibió José por parte del club rojiblanco fue el que describe Morán, pero solamente durante un tiempo. Tanto es así que, después de casarme con él, escuché en más de una ocasión de boca de sus hermanas Mari y Juani que la madre, Eugenia, tuvo que ponerse a trabajar para poder hacer frente a los gastos derivados de la convalecencia de José. Personalmente, no sé quién tiene la razón puesto que cuando sucedieron todos estos hechos yo no conocía a José y a él no le gustaba hablar del tema.

Como podrá apreciar el lector, vuelve a ocurrir algo similar a lo del partido a beneficio de Echevarría y Gárate. La verdad, nuevamente vuelvo a recalcarlo, debe estar escondida en algunas hojas amarillentas de las actas de las Juntas Directivas que rigieron los destinos del club entre setiembre de 1942 y comienzos de 1947.

[13]: Gárate fue también homenajeado individualmente en su pueblo natal (Durango) el día 22 de junio de 1947 en un partido jugado en el campo de San Fausto, partido que enfrentó al Atlético de Bilbao y a una buena selección integrada por jugadores vascos de varios clubes. El Atlético de Bilbao perdió por cuatro a dos.

[14]: Si bien es cierto que, según sus allegados y amigos y conocidos, Echevarría a partir de este momento rompe toda la relación con el Club, también lo es el hecho de que sigue en contacto con sus antiguos compañeros y continúa siendo fiel a los colores que defendió. Esta ruptura, desde mi punto de vista, se debe más a razones de orden sentimental y sicológicas que a razones de índole deportiva. Creo que para él San Mamés y el equipo, en vivo y en directo, se convirtieron en una obsesión fatalista que le recordaban continuamente lo que pudo haber sido y nunca llegó a ser: un excelente portero que hubiera pasado, casi con toda probabilidad, a engrosar la lista de porteros míticos del Athletic e incluso, quizás también, de la selección española. Es por esta razón por la que buscó refugio en el Guecho, el equipo de fútbol de su localidad natal, al que se dedicó en cuerpo y alma.

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