Artículos de José Ignacio Corcuera

“El Decreto 1.006 y la firma del Convenio Colectivo”

Cuando apuntaba el verano de 1986, y luego de que la Liga Profesional cosechara en su lucha con los futbolistas una sucesión de derrotas judiciales, administrativas o dictadas por la opinión pública, casi cabría asegurar que en el seno de no pocos clubes se celebraba como victoria algún éxito del sindicato AFE, por el simple

El Plan de Saneamiento

Durante el periodo 1982-86, pese a la hostilidad de la Liga de Fútbol Profesional o a los torpedos teledirigidos desde la poltrona federativa, especialmente bajo mandato de Pablo Porta, fueron muchos los logros del Sindicato AFE: Reconocimiento como trabajadores por cuenta ajena para los futbolistas; obligatoriedad de los clubes a darlos de alta en la

Campos minados en la historiografía contemporánea

De un tiempo a esta parte, investigar la Historia Contemporánea tiene algo de avanzadilla en descubierta por campos minados. Y no, no es que falten ayudas. Simplemente abundan las cortapisas. Las leyes de Protección de Datos que cada comunidad autónoma ha ido alumbrando, desaguan en el mismo erial, las mismas negativas o respuestas de argumentario,

José Luis Roca: un náufrago en la FEF

Sin la promulgación del Decreto que impidiese a Pablo Porta presentarse a una nueva reelección, el otorgamiento de cuatro años más al timón federativo no sólo hubiera sido un hecho, sino que además tampoco habría contado con oponentes. Su obligada desaparición, en cambio, propició el paso adelante de seis candidatos encabezados por José Luis Roca

“Una Federación embridada por la política”

En octubre de 1982, luego de una intentona golpista traducida en secuestro a los diputados elegidos mediante sufragio universal, la ciudadanía española quiso acelerar el proceso de reinstauración democrática, otorgando en las urnas un sonoro triunfo a Felipe González. Su Partido Socialista, de inequívoco aroma andaluz, no sólo había roto amarras con los despojos de

Futbolistas 4 – Clubes 0 (segundo tiempo)

Una sentencia de la Sala 1ª del Tribunal de Trabajo que en marzo de 1985 ratificase otra previa de la Magistratura Nº 13, fechada a finales de setiembre del 84, hizo rodar sin puntilla la tiranía del derecho de retención ejercido desde 1926 por los clubes de fútbol, sobre sus jugadores. “Al no ajustarse a

Futbolistas 4 – Clubes 0 (primer tiempo)

Desde que en 1926 el fútbol patrio fuera declarado actividad profesional, hasta mediados los 80, el limbo legislativo por donde deambularan los hombres del balón acabó convirtiéndolos en vasallos, mientras sus clubes se transformaban en señoríos feudales. Hoy nos sorprende la existencia de países donde el contratante requisa pasaportes y documentaciones a muchos empleados, convirtiéndolos

Grilletes negreros en el mundo del balón

Incluso los más jóvenes aficionados al fútbol habrán leído algo, u escuchado comentarios acerca del arbitrario y por demás injusto derecho de retención. Una práctica feudal que todos los clubes profesionales podían aplicar a sus futbolistas, discrecionalmente y sin apenas freno, una vez expirado el vínculo contractual entre ambas partes. Abuso reñido con toda la

Las huelgas de futbolistas

Durante años, tanto antes como después de la Guerra Civil, los futbolistas forzaron alguna huelga encubierta y numerosos plantes individuales. Su razón siempre estuvo envuelta en aromas económicos. La vergonzosa goleada que el F. C. Barcelona cosechó en San Mamés ante el Athletic Club, tuvo su cimiento en una desavenencia monetaria de la directiva “culé”

1979 …Y a la tercera, el balón descansó un domingo

Suelen decir los jugadores de mus que hay dos maneras de echar un órdago. A la desesperada, cuando los adversarios se van de amarracos, perdiéndolo casi siempre, o siendo mano y tras encelar al contrincante con una sucesión de envidos. Hasta febrero de 1979, los futbolistas habían lanzado envidos con ametralladora, sin obtener otra respuesta

El sindicato de futbolistas AFE y los extranjeros

La irrupción de extranjeros en nuestro fútbol está unida a su arraigo más remoto, durante los estertores del siglo XIX. Fueron amateurs foráneos, ingenieros de minas, marineros, empleados burócratas en compañías anglosajonas o suizas, quienes provistos de un balón escandalizasen a esa sociedad pacata, “luchando entre sí, impúdicamente ataviados con ropa interior”. Algunos resultarían decisivos

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El nacimiento de la AFE

El 26 de febrero de 1976 fue día clave en la lucha de los futbolistas por conformar su sindicato, aunque en el seno de la propia AFE parezcan haberlo olvidado. Después de muchas idas y venidas, reuniones de vestuario, debates en el seno de las distintas plantillas aprovechando desplazamientos -por esa época todavía en autobús

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De la Agrupación al Sindicato de Futbolistas

El sueño de un Sindicato para profesionales del balón, degollado por la realidad sociopolítica sesentera en el pasado siglo, no quedó aparcado durante mucho tiempo. Había tanto que enmendar, tantas sugerencias a debatir, y tantas reivindicaciones nunca atendidas desde ámbitos deportivos, laborales y jurídicos, que una vez iniciado el proceso resultaría inútil todo intento por

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Un sueño y dos intentos de sindicación futbolística

Cuando en 1927 nuestro fútbol abrazó estatutariamente el profesionalismo, a semejanza de lo ocurrido en Inglaterra cuatro lustros antes, y siguiendo hasta cierto punto los pasos de Hungría, Austria, Italia, o cuantos países disputaran un campeonato Nacional de Liga, ni uno sólo de quienes hasta entonces actuasen como “amateurs marrones” se preocupó de ver recogido

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El portero que puso en solfa a la Mutualidad de Futbolistas

El mes de enero, por esos curiosos guiños con que a menudo nos obsequian la fatalidad o el destino, resultó clave para la Mutualidad Deportiva. Si en 1944, un día 30 se asentaban las bases de esa obra fundamental, tantas veces relegada o pospuesta, en 1978 el nuevo año iba a estrenarse con la incidencia

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Chanchullos bajo el paraguas de la UEFA

Tras la inmensa decepción que supuso el Campeonato Mundial disputado en España durante el ya lejano 1982, había mucho trabajo por hacer. Si deportivamente se bordeó el ridículo, aun contando con ayudas arbitrales, tampoco es que en lo puramente económico se pudiera sacar pecho. El gran gestor que siempre fue Raimundo Saporta evitó el empleo

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Extranjeros que nunca lo fueron

En 1973, después de once años de prohibición importadora en lo tocante a futbolistas, Juan Gich, Delegado Nacional de Educación Física y Deportes, autorizó finalmente la llegada de dos jugadores foráneos por club de 1ª y 2ª División, a partir del campeonato 1973-74. Si bien inicialmente sólo podrían alinearse en el torneo de Liga, desde

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Los otros extranjeros

Aunque los futbolistas extranjeros resultaran pieza esencial para el arraigo de este deporte en nuestro suelo, las cortapisas que poco a poco irían poniéndoles desde la Federación Española más heroica, e incluso desde las Territoriales, nada tuvieron de baladíes. Era lógico, hasta cierto punto. Aquellos oficinistas de compañías mineras, navieras y exportadoras, o los ingenieros

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El homenaje nacional a Zarra

Corría el mes de noviembre de 1953, cuando en el seno de la Delegación Nacional de Deportes alguien tuvo la idea de dedicar un homenaje a Telmo Zarraonaindía Montoya, el “Zarra” de las alineaciones y la mitomanía deportiva, ariete por antonomasia, autor del gol ante “la pérfida Albión” en el Mundial de Brasil (1950), según

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Futbolistas singulares

Son muchas las clasificaciones otorgadas al admirado gremio de futbolistas. Los hay creadores y destructivos, artistas y galeotes, disciplinados e irreductibles, líderes y gregarios, triunfadores o caídos, divos y sencillos, traseros de mal asiento y hombres de equipo, cerebrales, volcánicos, ahorradores, manirrotos, con gran aplicación táctica o egoístas en extremo. Podríamos añadir, aún, los “leñeros”,

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