Historias de los Mundiales: Irlanda en Italia 1990

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La historia de los Mundiales de fútbol en 84 años de vida reconoce muchas historias. Equipos que se fueron de alguna edición sin perder un solo partido (por ejemplo: Brasil en 1978 y 1986, España en 2002, Argentina en 2006), otros que quedaron en el camino sin recibir siquiera un gol (Suiza en 2006). Pero no se registra un antecedente similar al que produjo la República de Irlanda en el Mundial de Italia en 1990. Allí, donde hicieron su presentación en la máxima cita futbolística, no pudieron ganar un solo partido pero llegaron hasta los cuartos de final donde cayeron a manos de Italia –el anfitrión- por 1-0.Así de curioso es el resumen que se puede hacer de esa participación irlandesa en su primera Copa del Mundo. El camino hacia dicho Mundial comenzó en Septiembre de 1988 ante Irlanda del Norte como visitante y una igualdad sin goles.

Al cabo de sus primeras tres presentaciones en el grupo clasificatorio obtendría solo 2 unidades y sería incapaz de anotar un gol. La recuperación llegó en el cuarto partido, ante España, con la victoria por la mínima gracias a la anotación de Michel González, en contra. A partir de allí creció la ilusión de Irlanda de participar por primera vez en un Mundial. Derrotó sucesivamente a Malta (2-0), Hungría (2-0) e Irlanda del Norte (1-0) en condición de local y definió su pasaje el 15 de Noviembre de 1989 en Malta con otro éxito por 2-0 gracias a un doblete de John Aldridge. El sorteo arrojó que volvería compartir zona con Inglaterra y Holanda como en la Eurocopa de 1988 celebrada en Alemania.

El sistema táctico del equipo de Jack Charlton era un clásico 4-4-2 con una férrea defensa con salida en Steve Staunton, un mediocampo creado para generar juego por las bandas y dos puntas con presencia física como John Aldridge y Tony Cascarino más Niall Quinn siempre listo para ingresar como alternativa. Vaya paradoja, el debut sería el mismo que en aquél Europeo, ante Inglaterra. Además era un choque de conocidos para los jugadores de ambas selecciones puesto que 17 de los 22 futbolistas que integraban la delegación de Irlanda jugaban en equipos ingleses. Los jugadores más representativos eran Steve Staunton y Ray Houghton (del Liverpool) más Tony Cascarino y John Aldridge (ambos delanteros). Para empezar fue un empate a uno con los tantos de Gary Lineker para los ingleses y de Kevin Sheedy que pasó a la historia del fútbol irlandés por el ser el autor del primer gol de ese país en un Mundial.

Gracias a ese valioso punto obtenido en el debut, la segunda presentación fue ante Egipto, en Palermo. A priori, el rival más débil en el grupo. Pero la igualdad sin goles hizo replantearse los favoritos. La fecha final dejaba todo abierto: todos llegaban con 2 unidades y cualquiera podía clasificar. Otra vez, como en la Euro 88, la definición la disputaban Irlanda y Holanda, esta vez en Palermo. Estaban iguales en todo. El partido era de los “Naranjas” por un gol de Ruud Gullit pero en la segunda mitad un error del arquero Van Breukelen le permitió a Niall Quinn igualar el juego dejar a su equipo, Irlanda, segundo y a Holanda clasificado como uno de los mejores terceros. Todo esto traducido al choque en octavos significaba que Irlanda debía medirse ante Rumanía y Holanda con Alemania. Los irlandeses de Jack Charlton habían hecho su primer negocio.

Pero desde ya, confiarse no era bueno. Debían tomar el ejemplo del partido ante Egipto y en octavos con Rumanía, la historia se repitió: igualdad sin goles en el tiempo regular y en el suplementario. La suerte o puntería de los penales decidirían quién de los dos se clasificaría a cuartos de final de un Mundial de fútbol por primera vez en su historia. La efectividad en la definición desde los doce pasos fue de un ciento por ciento hasta el quinto penal. Allí, apareció primero Pat Bonner para detener el remate de Daniel Timofte y luego David O’Leary decidió la serie 5-4 para Irlanda.

Si bien la victoria en el tiempo regular y/o suplementario no aparecía, Irlanda vivía un sueño. Ya estaba entre los ocho mejores del Mundial. El rival en cuartos no era para alegrarse mucho, Italia. Pero a los jugadores, cuerpo técnico y simpatizantes poco les importaba. En definitiva, quedar afuera en cuartos para ellos siendo su primer Mundial era más que meritorio. El 30 de Junio de 1990, en el estadio Olímpico de Roma, Italia derrotó a Irlanda por la mínima diferencia con gol de Salvatore Schillaci en el primer tiempo. Irlanda intentó la igualdad pero fue en vano. Se despedía del Mundial sin victorias pero entre los ocho mejores.

Muy particular fue el balance final de la primera participación irlandesa en una Copa del Mundo: apenas convirtió 2 goles y nunca estuvo en ventaja en sus cinco partidos (480 minutos). La historia de los Mundiales de fútbol no registra otro antecedente así. Pero claro, a los irlandeses poco les importó no haber ganado ni haber estado en ventaja en algún partido. Ellos festejaron terminar en el top ten en su primer Mundial.

Antonio Statis.

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Publicado en: Cihefe exprés